VAMOS A PESCAR VERRUGATO

El verrugato, corvallo o maigre (Umbrina cirrosa) es una especie de pez perciforme de la familia Sciaenidae. Emparentados con corvinas y corvallos, los verrugatos viven en grupos relativamente numerosos y gustan deambular por las zonas de los estuarios, ricos en pequeños gusanos y crustáceos. De carácter receloso y desconfiado, su captura se solapa en fecha y zona cuando buscamos a la gran corvina. Su boca hendida y sus dos dorsales unidas, nos identifican claramente esta especie. Puede alcanzar dimensiones considerables en torno al metro y los 10 kilos de peso en los ejemplares adultos, gustando frecuentar estuarios ricos en alimentos durante las noches mas cálidas del verano. Su carne es muy firme y apreciada, de un sabor parecido a la de su prima mayor la corvina.

La especie de arena con un perfil ventral casi recto, cabeza y boca pequeñas y su característica verruga bajo el labio inferior, el verrugato de arena, con sus esplendidas tonalidades sobre gris plateado surcado porlíneas oblicuas oscuras en el dorso y los flancos es, sin duda, el más agraciado estéticamente de ambos.
La especie de piedra o roca; el verrugato moro o negro, con un cuerpo alto, alargado y algo comprimido, muestra ojos más pequeños que los de los de su prima, manteniendo la típica verruga bajo el mentón. De color gris oscuro, con grandes manchas negras de forma irregular y borde del opérculo con membrana clara. En ambos casos, alcanzan los 70 cm de longitud.

COMO RECONOCERLO.- Esta especie tiene la forma plana del estómago y la espalda arqueada. La aleta dorsal es doble: una más alta y triangular, otra segunda más larga. La aleta anal es corta y de forma triangular, la ventral y la pectoral son bastante desarrolladas y la aleta caudal termina truncada. La cabeza es masiva, el hocico redondeado, con la boca muy pequeña, con sobresaliente labio superior y una característica, barbos corto debajo de la barbilla. En todo el cuerpo, excepto en la zona anterior de la cabeza y el pecho (donde presenta escamas cicloideas ), está cubierto por escamas ctenoideas.
La primera aleta dorsal presenta 9 o 10 radios espinosos, la segunda dorsal 1 radio espinosos y 23 - 25 radios blandos; la aleta anal 2 radios espinosos y 7 u 8 radios blandos. Color gris verdoso, más oscuro en el dorso y más claro en el vientre. Puede alcanzar, excepcionalmente, un peso de 12 kg y 1 m de longitud. Los ejemplares jóvenes que se acercan a la costa suelen rondar los 20 cm, llegando su talla media a los 40 cm, y una talla máxima de 70 cm a 1 metro.

RESUMIENDO.- En esta especie la forma de su cuerpo es alargado y aplanado por el vientre. La boca es redondeada y horizontal con la mandíbula superior claramente más alargada que la inferior, existe un barbillón característico en el extremo de la mandíbula inferior (es lo que le da su nombre cirrosa). Los dientes son pequeños y finos. En cuerpo se halla recubierto de escamas medianas ctenoideas- excepto en el pecho y la parte suborbital de la cabeza que son cicloideas. La línea lateral es blancuzca. Las dos aletas dorsales están muy juntas, pero no unidas, la primera con 10 espinas duras, la segunda con el primer radio espinoso y bastante pequeño y el resto blandas, llegando a oscilar su número entre 21 y 25. Aleta caudal tiene forma de abanico sin hendidura. Aleta anal con dos radios duros y espinosos y 7 blandos. Las dos aletas pectorales con 1 radio espinoso largo y 10 blandos. El color es gris, gris verdoso o parduzco, brillo plateado, destacan unas líneas marcadas en color dorado, casi paralelas e inclinadas hacia la cola, que parten desde los ojos y llegan hasta el pedúnculo caudal. El vientre es más claro. Los labios son blanquecinos igual que el barbillón y los radios espinosos de las aletas ventrales y anales. El borde del opérculo es negro.

REPRODUCCIÓN.- Desova en el Mediterráneo por la primavera, el mes de mayo, y en el Atlántico desde mayo a junio dependiendo de la latitud.

QUE COME.- Se alimentan de gusanos, pequeños crustáceos y de moluscos, poliquetos y otros invertebrados bentónicos, los ejemplares grandes incluyen en su dieta pequeños peces.

DONDE VIVE.- Este es un pez de fondos barrosos, en su mayoría de arena, profundidades pequeña a muy pequeña, cerca de las playas. Penetra a menudo en las bocas de los rías y lagunas.
Común en el mar Mediterráneo y en aguas italianas, presente hasta el mar Negro y el océano Atlántico desde el golfo de Vizcaya hasta Senegal. Penetra en el mar Rojo atravesando el canal de Suez. Se ha detectado su presencia en el mar Rojo, notoriamente atravesando el Canal de Suez que hace de puerta de entrada y salida de distintas especies.

INDICACIONES PARA LA PESCA.- La captura de verrugatos, cuando tratamos de encontrar la esquiva corvina, suele ser habitual. Comparte con ella la afición a las grandes profundidades y la riqueza alimenticia de los estuarios y desembocaduras de caños y esteros. Su picada como otros miembros de esta familia es brusca y franca, y durante la recogida observaremos carreras continuas del animal hacia un lado y otro junto con arrastres del aparejo por el fondo, buscando así desprenderse de ellos. Frecuentes en las noches cálidas de los meses de junio y julio mientras cebamos con grandes gusanos, especialmente con americanos y gusanas de tubo, aseguran una esplendida diversión.

La Pesca. Desde costa, en las playas con equipo de surf casting ligero o pesado, línea de 0,18 a 0,30 y aparejo de fondo con dos bajos de línea. Carrete de lanzado medio o pesado. Anzuelo del número 5 al 8, entra bien a todo tipo de gusanos.
La pesca desde embarcación, especialmente en fondos de arena, lodo, etc., en las desembocaduras de los ríos, de cebo cualquier gusano, gambas, etc.
Hoy lo pescaremos al surf-casting es una modalidad de pesca deportiva o de afición, consistente en la pesca con caña de pescar, que se realiza desde la orilla de la playa. Es una forma de pesca muy conocida y relajante, excepto cuando es de competición.

La palabra surfcasting es un término que procede del inglés, que traducido al castellano significa, "lanzando al oleaje". En español debería llamarse a esta modalidad, pesca de lanzado aunque se adquiere la forma inglesa para diferenciarla de otras modalidades. La variedad más extendida es el surf casting, pero si se realiza desde escollera o muelle ó en playas sin oleaje, siempre y cuando el fondo sea de tipo arenoso, el surf casting se ha mutado en otra variedad en que no se emplea el lanzado pesado sino que se usa un plomo más ligero y se denomina surf-fishing.

Este tipo de pesca puede ser muy tranquilo y relajante, pero también se practica de manera deportiva orientada a la competición, donde las condiciones climatológicas, y las propias características de esta pesca, pueden convertirla en una disciplina bastante dura y agotadora, que se ve recompensada con grandes capturas, que pueden llegar a pesar varios kg en la mayoría de las especies. En esta modalidad, es muy cotizada la lubina, el sargo, la dorada y otras muchas preciadas especies.

Puede ser practicada casi en cualquier condición, indistintamente de la hora o las condiciones climatológicas, aunque hay surf-casters que encuentran su mayor atractivo practicándola por la noche, y con mal tiempo.
El material usado consiste en una caña de pescar, preferiblemente de 3 tramos enchufables, un plomo de entre 80 y 130 gramos, y una cameta o anzuelo atado a un cabo de línea más flojo que el de la línea principal, que es donde colocamos el cebo adecuado para el pez que queremos pescar. Actualmente, se está empezando a usar bastante la caña telescópica, debido a su comodidad, y a que cada vez se asemeja mucho más a las características de las cañas por tramos.

Veamos cada elemento por separado:
Caña - Preferiblemente de carbono, de 3 tramos enchufables y con una "acción de pesca" ( acción .- se denomina a la capacidad mínima y máxima de lance de una caña de lanzado expresada en peso) de entre 90 y 300 gramos.
Si es de acción de entre 90 y 200 g más o menos, entra en la categoría de lance ligero, y si es de entre 120 y 300 gramos, se le denomina de lance pesado.

Plomos- Son los encargados de colocar nuestro cebo en el lugar adecuado. Los más usuales son los de entre 90 y 130 gramos.

Aparejo o bajo de línea- Es el montaje de hilos y útiles donde irá instalado el anzuelo y la plomada. Los hay muy simples y más complicados, según el grado de conocimiento de la disciplina. Cada tipo de bajo de línea se adapta a una situación, y también va en función de la presa buscada.

Anzuelo- Es el encargado de clavar el pez, por lo tanto es en el que tenemos que poner el cebo. Especial mención a la zona del anzuelo que cumple la función de evitar que el pez se suelte una vez clavado, a lo cual denominamos 'muerte' y se compone de un saliente de metal en dirección opuesta a la picada del pez.

Cebo - Es la carnaza que ponemos para atraer el pez a nuestro anzuelo. Las hay de muchos tipos, siendo la clasificación más importante entre natural y artificial.
La mejor forma de explicar en qué consiste la modalidad "Surf-Casting" es haciendo una traducción literal de este término anglosajón, esta es: "más allá de las olas". Se trata, por tanto, de lanzar el anzuelo más allá de la línea a lo largo de la cual rompen las olas. Se practica fundamentalmente, desde las orillas de las playas.
Como puede entenderse claramente, en esta modalidad de pesca cobra una vital importancia el lance, ya que si se pretende obtener resultados deberemos acertar correctamente con el lugar al que enviemos nuestro cebo.

Si la gran mayoría de pescadores dicen que la mejor pesca a surfcasting es la de la dorada o la de otros grandes como las buenas lubinas o las imponentes mantas, es porque no han probado la pesca del verrugato
Es una pesca cuya diversión está asegurada una vez ha entrado una banco de éstos, ya que podremos obtener varias picadas al mismo tiempo, y no precisamente de pequeños ejemplares; pero como todo, hay que saber cuándo, dónde y cómo, así que a eso vamos, a ver los puntos más importantes para hacernos con buenos ejemplares y cantidad de verrugatos.

TÉCNICA.- Esta técnica consiste en lanzar un montaje equipado de varios anzuelos con carnadas naturales.Esta técnica obliga a la utilización de cañas con longitudes comprendidas entre 3,90m y 5.00m para pasar por encima de las olas y detectar mejores las presas.
En el surfcasting, normalmente lo más sencillo es coger nuestras cañas y lanzar lo maximo posible , a mi me gusta hacerlo y muchas veces me funciona, e incluso aunque sé que no es la mejor opción sigo insistiendo.
Pero esto quizá sea cerrarse muchas puertas uno mismo, y es bueno plantearse barajar otras opciones.
Normalmente, lo principal a la hora de buscar el pescado con nuestros lances va a ser que el mar esté calmado o esté movido.
En el segundo caso, con un mar movido nos vamos a encontrar muchas pistas sobre donde puede entrar a comer el pescado.

Así, habrá que buscar si hay corrientes y ver hacia donde van y si es posible lanzar a la entrada o a la salida de estas en la playa, pues el pescado entrará por ahí a cazar o irá ahí a comer la comida que deposite la corriente respectivamente.
Estas corrientes no las indicarán las olas y su forma de acercarse a la orilla, observando el mar veremos por donde ataca la ola la y empieza y por donde termina.
Si no podemos buscar los extremos de la corriente, buscaremos lanzar en el paso de esta a ver si pillamos algo.
Las olas también nos indicarán la formación de canales de paso paralelos a la orilla, en los que será muy bueno lanzar justo detrás de donde rompen las olas, pues ahí tendremos una autopista de paso de los peces casi seguro.

Las olas de igual manera nos indicarán la formación de pozas, cuando estas vienen rompiendo hacia la orilla, y de repente desaparecen y se pierden en una zona concreta por la existencia de un agujero, ahí puede entrar el pescado a comer y será otra buena opción plantar el cebo ahí.
La formación de remolinos en el agua indica convergencia de corrientes o de olas que hacen que se formen, son zonas donde se deposita el alimento de los peces y estos irán a comer ahí, y detrás de ellos irán los depredadores como la lubina que aprovecharan el camuflaje del remolino para lanzar su ataque, tal como suelen hacer por los escalones paralelos a la orilla, que recorren escondidas buscando lanzar un ataque.
Si tenéis salidas de agua al mar, también siempre será una buena opción lanzar a los lados de éstas y bien delante de ellas, seguro que se mueve la pesca por allí buscando alimento.

Con olas, habrá que ir buscando el pescado detrás de ellas hasta dar con la tecla. Cuando las olas rompen contra la orilla sin indicar canales ni ningún accidente de la horografía del mar, habrá que ir desde detrás de la primera ola hasta la última lanzando hasta encontrar los peces, o al revés según veamos más conveniente en función de factores como la suciedad del agua, o la especie pretendida.
En mi caso, cuando el mar está como en esta última forma, lo que suelo hacer es lanzar de la primera ola con las dos cañas, si no tengo resultados mantengo una y lanzo la otra detrás de la segunda, si sigo sin tener resultados envío una detrás de la tercera ola y la otra detrás de la segunda.
A partir de ahí, siempre mantengo una detrás de la segunda ola y con la otra voy subiendo y bajando hasta encontrar vida.

Vamos a pasar a pescar con mar calmado, sin olas ni nada que nos pueda dar pistas del fondo.
A primera vista, habrá que estar a los cambios de color de las franjas de agua, si las hubiera, ya que será una buena opción lanzar en los cambios de color del agua.
Si pescamos de noche o no hay franjas de agua visibles, tendremos que hacer un reconocimiento del fondo si no conocemos la zona y queremos buscar posibles sitios más propicios para que entre el pescado. Para ello cogeremos una caña armada con un plomo nada más, y lanzaremos todo lo lejos que podamos.
A continuación dejaremos que el plomo descanse en el fondo y empezaremos a recoger lentamente, poniendo atención en la recogida,si hay sitios que nos cuesta recoger mucho indicará que hay un escalón, o si nos cuesta recoger menos indicará que hay una caida del fondo, y así hacernos una idea de si hay piedras o arena, escalones, pozas y demás.

En el caso de que el mar esté totalmente plano o no haya manera de leer el fondo, tocará usar una técnica de búsqueda activa y no algo más pasiva como la del reconocimiento previo del fondo.
En estas técnicas de búsqueda de pesca activas, una vez quemados los recursos anteriores sin sacar nada en claro o si nos apetece hacerlo así, lo que yo suelo hacer es empezar lanzando las dos cañas a tope, manía de todo pescador purista del lance largo en la pesca de Surfcasting. Si no obtengo resultados lo normal es que retrase una caña primero y mantenga la segunda a tope.

La caña que empiezo a retrasar continúo retrasándola más hasta llegar a la orilla.
Antes de llegar a la orilla si la segunda caña lanzada a tope sigue sin moverse nada ya un buen rato, pues la iré retrasando a zonas de distancia media, no se me vaya a escapar el pescado entre las dos por dejar un gran pasillo, si acercándome veo que no tengo resultados tampoco, empezaré a lanzar la de muy cerca a tope, y la que tengo hacia la mitad, que era la que inicialmente estuvo a tope más tiempo, ahora la pondré a buscar el pescado en la zona media subiendo y bajando en ésta. Con el mar calmado hay que estar muy activo hasta dar con un hipotético banco de sargos, doradas, herreras o lubinas e intentar machacarlo con las dos cañas. Cuando el mar está muy parado y hay que acudir a las técnicas de pesca para la búsqueda del pescado activas o dinámicas, toca trabajar bastante y no darse por vencido.

Si la especie es bastante recelosa, hay que tener cuidado de no estar plomeando la zona continuamente, una cosa es buscar un poco con discreción; y otra cosa es liar allí una discoteca a base de plomazos.
Hasta ahora hemos abarcado el terreno de pesca de forma perpendicular a la playa, si tenemos compañeros de pesca al lado, es la única opción que tendremos, pero si tenemos margen de maniobra hacia los lados, habrá que utilizar la técnica de búsqueda denominada del diamante como variante de la anterior técnica perpendicular a la orilla.

En la técnica de pesca del diamante haremos básicamente lo anteriormente comentado, sólo que además de buscar el pescado más lejos y más cerca de forma perpendicular a nuestro puesto, probaremos a lanzar las cañas oblicúas hacia afuera del centro de éstas, tomando un par de puntos de referencia de menos oblicúo a más oblicúo en los que localizar pozas o cualquier accidente o característica de la zona que pueda hacer entrar al pescado.
Esto de las técnicas de búsqueda es un tema muy personal, y cada uno actuará según sus ideas y sobre todo según lo que dicten sus experiencias en la pesca en playas, y el conocimiento de lo que hay y como funcionan las mismas.

Siempre será bueno dedicarse a conocer bien las zonas que más solamos frecuentar, pues estas serán siempre un comodín para la pesca si las conocemos bien. Aparte, en aquellas playas que no conocemos las técnicas de búsqueda nos permitirán una mejor valoración de la playa.
Para los aficionados que empiezan en el complejo mundo del surfcasting como para aquéllos pescadores ávidos siempre de aprender nuevas cosas, ahí van una serie de truquillos de esos que siempre “vienen bien”, como suele decirse. Cada técnica evoluciona a pasos agigantados y, por fin, el nivel en este país de los pescadores de surfcasting ya se puede equiparar a los aficionados de otros países a los que siempre mirábamos desde lejos. Hemos aprendido muchísimo estos últimos años. Espero que estos trucos os sean de utilidad:

Alargando bajos
Si somos amantes de la paciencia y siempre planeamos nuestras salidas en busca de las piezas más grandes y esquivas, el mejor montaje es el compuesto de una larga gameta de unos 2 metros y medio e incluso más, montada con un plomo corredizo. Discreción y efectividad total.

Las socorridas perlas flotantes
Unos artilugios denostados hasta hace poco pero que cobran adeptos gracias a su efectividad. Montando una o dos perlitas flotantes cerca del anzuelo, provocaremos que el bajo se eleve de los fondos y otras especies de medias aguas entren al cebo con más facilidad, como lisas, salpas, obladas o agujas. Además algunos recelosos sargos y doradas también entrarán decididos, siendo un montaje ideal en costas rocosas.

Experimenta en tus bajos de línea
No te cortes y monta, con los materiales que se encuentran en el mercado, muchos y diferentes bajos hasta encontrar el adecuado para cada pez y zona de pesca. Verás que cada especie es más amiga de un montaje en especial y que cada zona de pesca tiene sus secretillos, ya que no todos los fondos son iguales. Al igual que un pescador de cola de rata se monta sus moscas, el surfcaster debe sacarle más partido a los bajos de línea.
Varía el color de las perlitas, prueba diferentes topes de nudo, monta diversos anzuelos variando su longitud, monta tus propios urfes,… ¡Se acabó el aburrimiento!

Anzuelos de calidad
No te la juegues. Hoy día existen anzuelos de afilado perfecto, capaces de penetrar en las bocas más duras. Notarás la diferencia si montas buenos anzuelos. Tus capturas se incrementarán más del doble.

Tita sí o sí
Y es que para la dorada y los grandes sargos no hay cebo mejor que una tita vuelta y enlicrada. Hay muchos otros pero con este cebo jugamos con ventaja. No hay dorada que se resista ante los olores de este gusano, además de aguantar a la morralla que tanto tiempo nos hace perder con otros cebos.

Camufla tus plomos
A ser posible nos haremos con plomos de surf que se mimeticen con los fondos. Los colores arena son muy interesantes ante los ojos del pez, que no lo relaciona con peligro.

Hazte con una caña a tu medida
No todos los aficionados tenemos la misma constitución corporal. A la hora del lance es el momento en el que más notaremos la diferencia si lanzamos con un equipo más o menos pesado. Desde 3,80 metros hasta los 4,50 metros hay cientos de modelos con diferentes pesos. Seguro que encontraremos la caña que mejor se adapte a nosotros. Ganaremos distancia de lanzado y evitaremos cansancio tras muchas horas en el mar.

Utiliza nailon fino
Aún muchos aficionados cargan sus carretes con hilo de pesca del 0,40 mm y no se atreven a lanzar con un nailon fino del 0,18 por ejemplo, con un puente de cola de rata. Cierto es que esos gruesos hilos nos servirán perfectamente en zonas de roca o mixtas, o tras lubinas y sargos que coman cerca de la orilla.
Pero en grandes arenales, pescando a la esquiva dorada en zonas mixtas o de arena, o buscando herreras, cuanto más lejos lancemos mucho mejor. Grandes y numerosas sorpresas nos esperan. Lanzar por encima de los cien metros está al alcance de cualquiera con los carretes cargados de fino nailon.

Adéntrate en el mar
Si pescamos en playas poco profundas, una muy buena idea es adentrarse unos metros en el mar para ganar distancia. No es la manera más adecuada de lanzar largos bajos, pero cuando utilizamos montajes más cortos, en estas zonas acabarás lanzando más lejos que el resto de aficionados, pudiendo ser tú quien se lleve el premio dependiendo de la especie que busques.

En el centro del espigón
Cuando buscamos lanzar nuestras cañas desde el espigón que protege un puerto, siempre tendemos a madrugar más que nadie en busca de la tan concurrida y codiciada bocana.
Desde luego colocarse en la punta del espigón nos dará muchas alegrías ya que es zona permanente de paso del pescado. Pero si ya está ocupada no desesperes. Busca colocarte en la parte central del mismo y varía las distancias de lance. Las herreras suelen quedarse horas merodeando en paralelo al espigón, remoloneando por sus fondos. Como cojas el día bueno ¡prepárate para hacer una gran pesquera!

El socorrido salabre
A muchos pescadores de surfcasting no les gusta utilizar la sacadora y ven más deportivo ayudarse de las olas para poner en seco a los peces. Pero si tenemos a punto de varar a un bonito ejemplar de dorada o lubina y el bajo está rozado o bien, mal enganchada, un ensalabrado correcto nos garantizará una buena foto.

Lanza cerca
En los últimos tiempos los pescadores de surf nos empeñamos en lanzar las cañas lo más lejos posible, batiendo marcas y más marcas. Y más a menudo de lo que creemos, los peces andan a escasos cincuenta o sesenta metros e incluso en el mismo rebalaje.
Doradas y sargos alimentándose de esa piedra sumergida, bancos de herreras que se acercan buscando gusanos enterrados o lubinas inspeccionando el rebalaje en busca de incautos pececillos. Al pescar con dos cañas tenemos la opción de lanzar una de ellas a esa distancia, aumentando así las posibilidades de dar con los peces. Si encontramos un arenal en el que las orillas están repletas de cáscaras de moluscos, señal de que en sus fondos someros hay riqueza de alimento. Un lugar ideal para lanzar a media distancia.

Montaje en tándem
Un montaje muy pero que muy apetitoso para las golosas lubinas y doradas, es ofrecerle dos cebos bien juntitos para que no puedan resistirse al ver tan suculento manjar. Anudamos un corto ramal cerca del anzuelo final para que queden bien cerca los dos cebos y probad: tira de sepia y langostino enlicrado, tita vuelta y coreano… ¡Veréis qué sorpresas!

Ojo con los cangrejos
Cuando pescamos doradas con cangrejo, un error muy común entre los que empiezan en este mundillo es ofrecerle a la señora Aurata el cangrejo vivo tal cual. Si no le quitamos las dos patas traseras de cada costado, el cangrejo en cuanto toque el fondo se enterrará a toda prisa, pasando así inadvertido ante los peces.

Hay que dejar comer
Cuando notamos la picada, nuestra ansia hace que muchas veces corramos a por la caña de pesca y la saquemos al instante. Un grave error si lo que buscamos son doradas, ya que este pez suele tomarse su tiempo antes de tragarse bien el cebo y antes de ello gusta de masticarlo, lo que se traduce en la caña en esos clásicos toques de puntera, a los que deberemos responder con tranquilidad hasta que la caña nos avise bien cuando se doble como es debido. Y en ese momento el combate estará servido con el pez bien clavado.
Espero que estos consejos y trucos os sirvan para mejorar en vuestras salidas de pesca y que vuestra pasión por el surfcasting siga haciendo que experimentéis y queráis averiguar cosas nuevas cada día.