El centro de Asturias. - En la zona centro de la región hay tal cantidad de motivaciones que resulta imposible no dejarse atrapar por ellas. Los amantes del mar y las historias de marineros, de los puertos por cuyas callejas empinadas merece la pena perderse, están de suerte si eligen enamorarse del mar desde el Cabo Peñas; descubrir el encanto del embarcadero del pueblo de El Castillo en Soto del Barco, comer unas sardinas en el marinero Candás o descubrir la historia de la marinería y de la mar en el Museo Marítimo de Lluanco/Luanco.
Mucho mar, mucho puerto, pero también muchas playas para todos los gustos y, además, muy cerca al mismo tiempo de tierras peregrinas, de rincones que habita el oso o montes y bosques donde los ríos llaman al viajero con su voz de agua en forma de cascadas.
La Senda del Oso, además de senda cicloturista, nos introduce a su vez en concejos de enorme belleza como Santo Adriano, Proaza, Quirós o Teverga donde nos esperan pueblos tan bellos como Bermiego o Banduxu; hayedos como el de Montegrande, molinos junto al río como los del Corroriu o embalses como el de Valdemurio, donde frente a sus quietas aguas es una gozada comer o descansar de una jornada caleyera.
Tierras del centro asturiano a las que siempre se desea volver tras descubrirlas. Como sucede saboreando las fresas de Candamo, yendo el domingo al mercado de Grau/Grado o asombrándose de la belleza del puerto de Cuevallagar, en Yernes y Tameza. Eso sin olvidar Somiedo, también tierra de osos, de teitos, de lagos y de brañas espectaculares que jamás se terminan de conocer del todo.
La historia de Asturias y de sus gentes aún se hace más presente en las cuencas del Nalón y del Caudal, donde al mismo tiempo de contar con paisaje y naturaleza para todos los gustos, también ofrece al viajero su patrimonio arqueológico industrial, así como su historia minera. Para los interesados en ellos tienen citas de visita inexcusable al Poblado Minero de Bustiello, el Museo de la Minería, el de la Industria, el Pozo Sotón o también el Ecomuseo Valle de Samuño.
En la mochila de la Asturias central queda mucho que guardar. Momentos únicos como cuando se descubre la Cascada de Xurbeo en Aller, la iglesia Prerrománica de Santa Cristina de Lena en Lena o cuando se sube el Angliru, donde el ciclismo hizo historia, en Riosa. Eso sin olvidar el impresionante Parque Natural de Redes, donde los concejos de Sobrescobio y Caso compiten en riqueza paisajística y oferta de ocio además de elaborarse en sus tierras una de las joyas gastronómicas del Principado: el Queso Casín.
Itinerarios para recorrer la zona centro de Asturias
Itinerario 1. El poderoso Nalón y el imponente Cabo Peñas. - Muros de Nalón, Soto del Barco y Pravia son los concejos que forman el Bajo Nalón. En esta última fue donde el rey Silo, en el año 774, instauró la capitalidad del reino de Asturias tras trasladarla desde Cangues d'Onís/Cangas de Onís. Muy importante la iglesia prerrománica de Santianes de Pravia, además del precioso pueblo indiano de Somao. Pravia en sí también tiene numerosos lugares de interés, como son el conjunto barroco de Moutas, la ermita del Valle y toda la zona de su casco antiguo.
Sotu es la capital del concejo de Soto del Barco. Uno de sus lugares de mayor atractivo es L'Arena, un pueblo de tradición marinera y con la hermosa playa de Los Quebrantos, en la desembocadura del río Nalón. Pueblos de interior a visitar son Riberas, La Ferrería y El Castillu, éste con su embarcadero tradicional. En Muros de Nalón sus edificios más emblemáticos son el palacio de Valdecarzana y Vallehermoso, además de la propia plaza del Ayuntamiento. San Esteban, perteneciente a Muros de Nalón, es un puerto situado en la margen izquierda del río Nalón. Desde allí parte la senda de los miradores.
Avilés y comarca son, sin duda, una nueva invitación a seguir conociendo Asturias. Los concejos que lo forman son, junto a Avilés, los de Castrillón, Corvera de Asturias e Illas. En Castrillón sobresale, sin duda, la riqueza de sus playas, mientras que en el concejo de Corvera de Asturias destaca el embalse de Trasona/Tresona, donde se practica el piragüismo y remo, existiendo igualmente en la zona un campo de golf. En Illas, los amantes del senderismo podrán realizar o bien la ruta de los molinos o la subida al pico Gorfolí. En cuanto a la Comarca Cabo Peñas, se la reparten Gozón y Carreño. Del primero de los dos concejos es capital la villa marinera de Lluanco/Luanco.
Con gran número de playas, sin duda uno de sus grandes monumentos naturales es el del Paisaje Protegido del Cabo Peñas. Menos conocido es Puerto Llumeres, que también tiene su encanto.
Y de una villa marinera a otra y en el concejo vecino: Carreño y su capital, Candás, un puerto que enamora a primera vista. Entre los festivales gastronómicos más importantes se celebra en la villa el de la sardina. De los lugares que sorprenden aquí está Monte Areo, con una extensa necrópolis tumular. A pocos kilómetros de estos concejos ya está Gijón.
Más información de los concejos del recorrido
Avilés. - Un concejo y una urbe comercial, cosmopolita, dinámica, metropolitana, de origen medieval y de gran tradición marinera, hablamos de Avilés.
La villa y capital del municipio posee un casco histórico jalonado de palacios, jardines, fuentes, iglesias, casas porticadas, etc. que le confieren una atmósfera única. La dimensión y proporciones de su ría, y su paso por el mismo corazón de la ciudad, hacen de Avilés la única ciudad de Asturias con un potente caudal fluvial a los pies de su casco histórico, uno de los mejor conservados de todo el norte español.
Tierra de descubridores como Pedro Menéndez de Avilés - conquistador de La Florida en el continente americano -, es una ciudad y un concejo abierto a la innovación y con vocación artística. Además, el Avilés contemporáneo vivió también una gran revolución industrial de la mano de la siderurgia, lo que ha marcado una ‘fisonomía' posindustrial que inspiró al genio de la arquitectura Oscar Niemeyer la última de sus grandes obras internacionales, un centro cultural que lleva su nombre y que es símbolo de la renovación urbanística y sociológica que vive la zona.
Carreño. - Una capital que es Villa de Olímpicos, tradición conservera y marinera, la devoción al Cristo, la inspiración clariniana, la pintura, la escultura, las coloristas paneras, las playas y miradores, la sardina, la buena cocina…todo un universo llamado Carreño.
La letra de aquella canción que dice Mirando al mar soñé parece inspirada en Carreño, que constantemente mira y respira el mar. Tierra de marineros de vocación oceánica, que inspiró al mismísimo Clarín para la obra de su vida La Regenta, revive su pasado y su presente en gestos y lugares, en fiestas y celebraciones. Los amantes de la buena mesa no pueden perderse el festival de la sardina o su cocina de estrella Michelín, y los que quieren sumarse a las tradiciones tienen que participar en su Semana Santa o en las fiestas del Cristo, una de las devociones con más peregrinos de toda Asturias.
Pero Carreño es mucho más, es rural donde los haya y luce como nadie en Asturias sus vistosas y coloristas paneras, sus torres medievales como la de Prendes, sus muchas playas y miradores, su tradición conservera, de la que da cuenta el Museo de la Conserva en la capital del concejo, Candás, donde también la vocación artística se vive en su museo de pintura marinera al aire libre y en el Museo Antón de escultura. Y por si fuera poco, Candás es Villa de Olímpicos, y allí deportes como el piragüismo son una religión que ha elevado el deporte asturiano y español a lo más alto de la historia del deporte.
Castrillón. - Castrillón es pura playa. Tiene en su costa una de las playas más extensas de toda Asturias, el playón de Bayas, ese que sobrevuelan los aviones que despegan y aterrizan en la región en el Aeropuerto de Asturias, ubicado también en territorio castrillonense. Otras playas llenas de glamour, historia y surf jalonan el municipio como las de Salinas, San Juan de Nieva, Arnao o Santa María del Mar.
Castrillón combina como nadie la mina y el mar, porque Arnáu, además de un poderoso arenal, fue el lugar donde surgió – merced a la riqueza y afloramientos del carbonífero en la zona – la primera mina submarina de España de la mano de la Real Compañía Asturiana de Minas, que de paso acercó la minería a la Familia Real Española.
Tanto fue así que Isabel II fue la primera mujer coronada que visitó una mina, su hijo Alfonso XII también estuvo allí, y Alfonso XIII llegó a fondear el Buque Real ‘Giralda' en San Xuan.
Real y mucho es también el Museo de Anclas ‘Philippe Cousteau' en Salinas, o la cocina glamurosa y creativa que practican afamados y reconocidos chefs en esta parte de Asturias.
Corvera de Asturias. - Corvera es internacionalmente conocida, sobretodo en el mundo del deporte, por el Embalse de Trasona y su Centro de Tecnificación Deportiva de Piragüismo y Remo. En este singular y bello paraje se han sellado gestas y medallas deportivas de medio mundo en distintas convocatorias y campeonatos principalmente vinculados a los deportes de piragüismo y remo.
Trasona/Tresona es símbolo de la gran tradición deportiva de este municipio, muy próximo a la costa, que deleita al visitante con parajes como la Senda del Agua, ideal para los aficionados al trekking ‘verde' y al cicloturismo, o el Humedal de la Furta. Además, los que gustan del arte religioso, no pueden perderse la iglesia de Santa María de Solís, de origen prerrománico y por tanto, muy asturiana.
Corvera proporciona por tanto una saludable experiencia a quién se acerca a esta zona de Asturias, que puede completarse con el relax de una sesión spa o de una partida de golf en alguno de los complejos hoteleros del concejo, o degustando cocina asturiana.
Gozón. - Gozón es campo y mar. En la retina quedan impresas sus magníficas playas: Xagó, Verdicio, Viodo, Llumeres, Bañugues… y muchas otras. Para paisaje realmente singular está el de Peñes - el punto más septentrional de Asturias - con sus acantilados y sus islas, con su biodiversidad, su faro y su centro de interpretación del Medio Marino, y con aldeas donde se impone la buena cocina marinera.
Contrapunto ideal a este litoral de matices indómitos y virginales es su capital, Lluanco/Luanco, apacible villa marinera con su impecable y vistosa Torre del Reloj, su Iglesia de Santa María en el mismo litoral, y todo su casco histórico, ambientado con terrazas, sidrerías y restaurantes donde degustar exquisitos manjares con sabor a Cantábrico. Como notas muy características su Museo Marítimo, la Isla y ermita del Carmen, su faro, su puerto y su playa.
Illas. - Illas es muy conocido por la calidad de sus quesos, auténticas joyas gastronómicas que han puesto en el mapa este territorio en el centro de Asturias. La Peral, uno de los núcleos de este concejo, da nombre a uno de sus más afamados quesos, y el Pico Gorfolí a otro. Es Illas, por tanto, zona de buenos productos gastronómicos, artesanales y muy cuidados, y también de buen llantar en un puñado de restaurantes, sidrerías y casas de comidas que exhiben su sabiduría y buen hacer a la hora de elaborar un buen pote de berzas, cordero, jabalí, pitu de caleya, callos o embutidos.
Y para quemar las calorías de estos deliciosos menús siempre queda la opción de hacer la Ruta de los Molinos y la Senda Verde del Pico Gorfolí, o dejarse llevar por la placidez de un baño en la que es la primera piscina fluvial de Asturias en el paraje de Sollovio, con el agua del río Faxeras…todas las ventajas de un baño fluvial - regodones incluidos - en un cómodo entorno verde, con excelentes instalaciones.
Muros de Nalón. - Pequeño y con mucha enjundia. Así es Muros de Nalón. Vive mirando al mar y son muchas las vistas de inesperada belleza que ofrece desde su senda costera, desde su capilla del Espíritu Santo o desde el faro de San Esteban. Y también mira al río Nalón, sobre todo teniendo en cuenta que una de sus villas principales, la de San Esteban, ha nacido y crecido en una de las riberas de este histórico río, que tanta y tan buena angula da cuando se convierte en ría.
San Esteban tiene un aspecto entre fluvial, industrial e indiano que le confiere un aire único no sólo en Asturias: sus grúas, que recuerdan el pasado de carga y descarga del carbón, su paseo, sus edificios nobles, su disposición escalonada… todo en San Esteban invita a la magia y el relax. Completa el binomio Muros, la capital del municipio, también localidad de veraneo y solaz.
Sin olvidar que la conocida Playa de Aguilar tiene uno de los mejores ‘baños' de Asturias, lo mismo que las piscinas de agua salada de San Esteban, únicas en su género en la región…
Pravia. - Pravia fue villa y corte de la Monarquía asturiana, y a día de hoy esta villa y capital de concejo conserva el esplendor monumental y aire regio de los tiempos en que Silo y Adosinda impusieron la hegemonía monárquica en una tierra muy fértil merced a los limos y humedades que 'regalan' dos de los caudales más poderosos de Asturias: el Narcea y el Nalón. Pravia es por ello hoy en día reino del salmón y de la huerta, y entre otras delicias su suelo genera la materia prima para la mejor fabada asturiana.
Consecuencia de su vida cortesana es la Iglesia Prerrománica de San Juan Evangelista de Santianes y el Museo del Prerrománico en este mismo pueblo, aunque son muchas más las bellezas con que nos deleita este municipio: El Rincón de las Aves en Santianes, los molinos de la Veiga en Cañedo, el Valle de Arango, la ruta de los miradores de Pravia a Los Cabos, la ruta del Narcea de Pravia a Luerces o la ruta de los Indianos, entre Peñaullán y Somao…
Soto del Barco. - Río, ría y mar, huerta y angula, El Castillu y su embarcadero, Riberas y sus casas indianas, L'Arena y su rula, su ‘angulero', su tradición marinera y la playa de los Quebrantos, Darío y Sorolla…así es Soto del Barco, fluvial y costero, culto e histórico.
Soto del Barco nace y crece a la vera del Nalón, y de él se nutre y alimenta. Hasta tal punto es así que toda su vida, su rica huerta, su cocina, y sus tradiciones giran en torno a los ‘limos' y savia de este río potente, que precisamente desemboca al Cantábrico en esta comarca, siendo una de sus riberas L'Arena, pueblo famoso por su gran tradición marinera - que tiene una bonita rula -, de pesca y navegación, y porque allí se recolectan y cocinan las mejores angulas del norte ibérico.
Tanto marca la angula la vida de L'Arena, que entre sus originales tradicionales navideñas está la del ‘angulero', pescador que hace las veces de Papá Noel para traer la ilusión y los regalos a los niños. Además L'Arena añade al ‘caché' cultural de su concejo el hacer seducido a artistas de la talla del poeta Rubén Darío o del pintor Joaquín Sorolla que vivieron y se inspiraron allí…Y para rematar, L'Arena no solo tiene río y ría, tiene playa, el impresionante arenal de Los Quebrantos.
El Nalón y Soto del Barco, cuya capital es Sotu, nos ofrecen otros rincones especiales como el pueblo de El Castillu - con torre medieval incluida – y su antiquísimo embarcadero, único en Asturias. Otras opciones son el pueblo de Riberas y su arquitectura indiana o conocer el medio rural y natural en su granja-escuela…son algunas sugerencias, entre otras muchas rutas y actividades - terrestres y fluviales - que se pueden realizar desde cualquier punto del municipio, su capital incluida, que además cuenta con alojamientos de alto nivel, habiendo sido catalogado alguno de ellos como de los mejores del mundo.
Itinerario 2. Por los caminos reales y la Ruta Jacobea. - Oviedo/Uviéu es la capital del Principado de Asturias. Muy cerca están Llanera, Noreña y Siero, que conforman la Comarca del Nora. En el caso de Llanera se puede realizar la ruta de los Palacios. Los amantes del automovilismo tienen allí el circuito y Museo Fernando Alonso. Entre sus celebraciones destaca la fiesta de los Exconxuraos. En cuanto a Siero, hay que destacar su pasado minero, algo que queda patente en los castilletes y pozos como Pumarabule y Mosquitera. Todo ello se puede vivir más de cerca si se realiza la ruta minera de Jovellanos.
Sorprende también el importante número de palacios y casonas blasonadas. Siero es también conocido por su producción de sidra, pues es el tercer concejo lagarero de la región. Entre sus fiestas más emblemáticas están la de los Huevos Pintos y la del Carmín de La Pola Siero. Finalmente, y una vez en Noreña, la capital chacinera por excelencia de Asturias, lo que toca comer, llegada la temporada, son los callos, pero también el cocido con moscancia o el sabadiego. Tan importante es aquí su industria cárnica y el cerdo que hasta a éste se le ha dedicado una estatua, ubicada muy cerca del Ayuntamiento.
Las Regueras es un concejo lleno de historia y tradición, que cruza el Camino de Santiago. Peregrinos también son los que cruzan por Las Regueras, concejo que, junto con Santo Adriano, Proaza, Quirós, Teverga, Grado, Candamo, Yernes y Tameza, Belmonte de Miranda y Somiedo se engloban bajo el nombre de Camín Real de la Mesa. El Camín fue durante toda la Edad Media el lugar por donde transitaban personas, ganado y mercancías entre Asturias y Castilla.
Entre sus edificios de interés están la iglesia prerrománica de San Pedro de Nora, de finales del siglo IX, y las termas romanas de Valduno. Entre sus monumentos naturales encontramos los meandros del Nora. Posee un importante patrimonio etnográfico, del que uno de sus grandes representantes es el Molín de Picarín. Cuenta con albergue de peregrinos.
Camino ya de los Valles del Oso, el viajero llega hasta Santo Adriano, donde se inicia la Senda del Oso, construida sobre el trazado de un antiguo tren minero. Con un total de 29 kilómetros, aunque hay quien gusta de caminarla, otra buena parte de viajeros opta por la bicicleta, que se alquilan en diferentes tramos del recorrido. En Santo Adriano está el templo prerrománico de Santo Adriano de Tuñón. En el área recreativa de Buyera está el cercado donde viven las osas "Paca" y "Molina". Y durante muchos años también la osa "Tola", fallecida en enero de 2018. De Villanueva, capital del concejo, parte la popular ruta del Desfiladero de las Xanas, que termina en Pedroveya, en Quirós.
Senda adelante se llega a Proaza, con un importante número de hoteles y restaurantes en su capital. Además de la citada senda que lo cruza, hay un buen montón de rutas. Uno de los pueblos más llamativos es el medieval de Banduxu, al que se puede subir caminando o en coche. Luego la Senda del Oso se bifurca en dos ramales que invitan a adentrarse o bien en Quirós, o bien en Teverga. Si se opta por Quirós, destacar, por ejemplo, que, además del precioso embalse de Valdemurio, otro de sus pueblos guapos es Bermiego, donde está unos de los tejos más famosos. Lugares con especial encanto son la ermita de la Virgen de Alba y los molinos del Corroriu. En Bárzana, la capital, hay un importante número de restaurantes y servicios de todo tipo. Indispensable visitar su museo etnográfico.
En cuanto a Teverga, en Samartín, los amantes de las visitas culturales deben conocer la colegiata de San Pedro. En el interior hay un museo, donde se encuentran los cadáveres momificados del marqués de Valdecarzana y de su hijo Pedro de Miranda, abad de la colegiata desde 1690 a 1720. Junto con Quirós y Lena integra el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa. Entre algunas de esas grandes joyas naturales están Cueva Huerta y los puertos de Marabio.
El hayedo de Montegrande y la cascada del Xiblu son imprescindibles en la agenda de todo amante de la naturaleza. También en Teverga hay majadas de pastoreo con presencia de cabañas, teitos y corros. Una de esas brañas es la de las Cadenas, donde hay corros y cabañas. En cuanto a las brañas donde se pueden ver teitos (de piedra y techumbre de piorno o escoba), de los que hay catalogados en el concejo treinta y nueve, éstas son las de Fonfría, El Valle, Tuiza, Llamaraxil y El Rebellón. Entre los centros museísticos relevantes se encuentra aquí también el Parque de la Prehistoria. Y un grupo de pueblos guapos son los llamados del Privilegio: Parmu, La Vil.la de Su y, sobre todo, La Foceicha.
En cuanto a Belmonte de Miranda, como Somiedo, es también territorio osero. En Belmonte/Balmonte capital está la Casa del Lobo, cuya visita se combina con otra al cercado lobero, mientras que en Silviella está una de las áreas recreativas más bonitas de la zona. Subiendo hacia el guapo pueblín de Bixega se hallan algunas de sus brañas, que cuentan, además, con rutas señalizadas: son la de los Fuexos, del pueblo de Montoubu, y las de la Vaqueira, la Castañal y la Calzada Romana.
Somiedo, por su parte, engancha desde el primer minuto en que se descubre. Grandes valles abiertos, montañas, lagos, bosques, pueblos... y todo ello en medio de una naturaleza extremadamente generosa.
Es, sin duda, el reino del oso pardo, cuyos avistamientos son cada vez más frecuentes. El Parque Natural de Somiedo está compuesto por cuatro valles: el Somiedo, el Pigüeña, el Valle y Saliencia. Visita obligada aquí es la del Ecomuseo de Somiedo, en Caunedo.
Por citar algunas de sus brañas, pues son muchas, y donde llama la atención del viajero las construcciones allí levantadas y conocidos como teitos, con sus tejados de escoba, son las de Sousas, Mumián, las de Saliencia y La Pornacal. Pola de Somiedo, Caunedo, La Rebollada, La Peral, Arbellales y el mismo puerto son aldeas, por citar apenas algunas, que también gustarán al viajero, tanto o más como los impresionantes lagos de Saliencia. Hay muchísimas rutas. Para conocerlas, mejor acudir al Centro de Recepción e Interpretación del Parque Natural de Somiedo, en Pola de Somiedo.
Más información de los concejos del recorrido
Belmonte de Miranda. - Situado en la zona centro-occidental de Asturias y dentro de la Comarca del Camín Real de la Mesa, el concejo de Belmonte de Miranda esconde una gran riqueza natural y cultural. Limita al norte con Salas, al este con Grado, al sur con Somiedo y Teverga y al oeste con Tineo.
Nuestra forma de vida, nuestra cultura y nuestra gastronomía es fruto de siglos de adaptación entre el hombre y la naturaleza, un esfuerzo de generaciones por sacar el mayor provecho posible a montes, vegas y ríos. Hoy, Belmonte de Miranda puede presumir de mantener vivas tradiciones perdidas en otras partes de Asturias, como el cultivo de la escanda, la minería del oro o la cultura vaqueira.
Contamos con espacios protegidos por la Unión Europea a través de la Red Natura 2000; espacios y biodiversidad que conceden al municipio un enorme potencial para el ecoturismo y el turismo de naturaleza, del que disfrutar a través de nuestras numerosas rutas de montaña.
El Aula del oro y el Museo Las Ayalgas de Silviella son los equipamientos culturales en los que podremos aprender sobre la extracción del oro en Belmonte o conocer el interesante patrimonio etnográfico e industrial de la comarca.
Las Regueras. - Está en el centro de Asturias y muy cerca del mar. El agua marca su vida y su nombre, que deriva de la abundancia de corrientes que recorren su suelo y subsuelo. El río Nora dibuja parte de su orografía, y esto hace que comparta sus meandros con el vecino concejo de Oviedo, y que su más importante monumento prerrománico, la iglesia de San Pedro de Nora, lleve el nombre de este carismático e histórico río. Pero Las Regueras tiene, además de prerrománico, un notable románico y uno de sus más señeros ejemplos es la iglesia de Valsera. Así como unas termas romanas en Valdunu, que son una auténtica maravilla.
Entre regueros y fuentes, el municipio tiene también un destacable patrimonio palaciego como el Palacio de Viado en Santuyanu, la capital de un concejo muy apto para el senderismo y las rutas, tales como la de los Palacios o la del Alto de Piedrafita, donde hay una necrópolis tumular…Y si de caminos se trata, no podemos obviar el de Santiago, sobre todo teniendo en cuenta que Las Regueras es una de las etapas del Camino de Santiago Primitivo, y más concretamente la siguiente a Oviedo/Uviéu…
Por su ubicación estratégica, Las Regueras es tierra de caminos, de paso, de batallas - la de la Independencia, la Guerra Civil, etc. - y en su fisonomía aún quedan las huellas de algunas de ellas…
Llanera. - La gran llanura del centro de Asturias, fue y es clave en la construcción del Principado. De su importancia histórica queda constancia a través de las numerosas y contundentes edificaciones de origen medieval como el palacio de Villanueva, el castillo de San Cucao o la casa palacio de Villabona. Llanera tuvo desde antiguo una nobleza fuerte y con personalidad, y como recuerdo de aquel tiempo queda la fiesta medieval de los exconxuraos con una curiosa historia…
Caminando en el tiempo, Llanera se ha convertido en un núcleo de servicios metropolitanos - con importantes polígonos empresariales - donde es posible disfrutar de campo de golf, aeródromo - el de La Morgal -, o del circuito ‘Fernando Alonso', que va camino de convertirse en referencia mundial para el ocio relacionado con el automovilismo…
En su ruta de los Palacios o en localidades como Posada, Lugo, etc. Llanera ofrece buena cocina y buen ambiente, tranquilidad o fiesta, a gusto del visitante. Y como no, siempre clave en el corazón de Asturias.
Noreña. - Es el concejo menos extenso de Asturias y uno de los de mayor renta per cápita. Así es Noreña, una tierra próspera encastrada en el corazón de Siero, muy famosa por sus industrias cárnicas y chacineras, que la hacen acreedora de una gastronomía única y de excelente calidad, vinculada especialmente a los derivados del cerdo o "gochu" como se dice en lengua asturiana. Dicho sea de paso, que este animal es respetado e idolatrado en este concejo hasta tal punto que cuenta con su propio y gracioso monumento en el corazón de la villa condal, que es como se conoce a la capital del municipio.
Las fiestas gastronómicas, que tienen como base los callos - con una de las celebraciones más típicas, que constituye el gran referente gastronómico de esta villa -, el adobu, las mollejas, la fabada o el sabadiego - embutido típico noreñense, que cuenta incluso con su propia Orden – son uno de sus atractivos turísticos más potentes, si bien un paseo por el casco histórico de la villa nos traslada a un pasado noble de palacios y casas principales, y nos muestra hitos tan especiales como el Ayuntamiento, la Torre del Reloj, el Quiosco de la música o la capilla del Ecce-Homo, todos ellos testigos de una historia de esplendor…
Proaza. - Su ubicación estratégica hizo que en la Edad Media fuese un punto clave en la comunicación de Asturias con la Meseta. De aquella etapa épica conserva Proaza abundantes y llamativos vestigios como la Torre medieval de Proaza.
Asimismo, testimonio de aquella pujanza es uno de los pocos pueblos medievales conservados en Asturias, es el caso de Banduxu, que además ostentó el rango de ser la primera capital de Proaza.
Proaza es un terreno ideal para el senderismo y para todo tipo de actividades en la naturaleza. El río Trubia y los verdes y frondosos paisajes que la componen hacen que sea la meca de senderistas y cicloturistas que recorren la Senda del Oso, uno de los itinerarios verdes y ecológicos más destacados de España y que transcurre por el corazón de Proaza, en cuya capital también está la Casa del Oso. Otro referente de este paisaje es el Desfiladero de Peñas Juntas.
Quirós. - Quirós tiene un intenso pasado y un atractivo presente. La riqueza de su prehistoria es patente en los túmulos y dólmenes neolíticos del Alto La Cobertoria y el Prau Llagüezos - éste último muy conocido por la Fiesta del Corderu, de Interés Turístico -; la historia la destilan sus muchas iglesias, casonas, su Castillo de Alba - cerca de Arroxo - o sus ermitas, como la de Alba, desde donde se divisa buena parte del concejo o la de Trobaniello, muy cerca del Camino de las Reliquias… Como historia, costumbres y usos tradicionales es lo que contemplamos en su Museo Etnográfico.
Quirós, frontera y paso hacia la Meseta, tiene una personalidad abierta y afable, y es un paraíso para las actividades en la naturaleza, formando parte esencial del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa. Lugares como Pedroveya - punto de partida o final de la Ruta de las Xanas o del Camín Real de Puerto Ventana -; Bermiego con su texu milenario; Valdemurio con su embalse; Chanuces con su núcleo de turismo rural; la Senda del Oso con su final en Santa Marina; L.lano con su escuela de escalada, o Bárzana - la capital del concejo -, siempre ambientada, son referencias ineludibles para un completo y satisfactorio viaje.
Quirós ha sido uno de los pioneros en turismo rural en España, es punto de encuentro permanente de escaladores de medio mundo y por si fuera poco es una auténtica ‘mina' para la arqueología industrial porque su subsuelo atesora abundante hierro y carbón, y su reciente vida en el siglo XX tuvo gran vinculación a las actividades geomineras y a la industria, sin olvidar que también es y fue una tierra fértil y ganadera.
Santo Adriano. - Santo Adriano es la puerta de los Valles del Trubia y de la Senda del Oso, una de las vías verdes más singulares de toda España, construida sobre la vía de un antiguo ferrocarril minero. En Tuñón, justo donde el área recreativa, comienza esta senda, en la que a los pocos kilómetros se puede ver el cercado de las osas Paca y Molina.
También en esta zona se encuentra el templo Prerrománico de Santo Adriano de Tuñón, fundado por el monarca asturiano Alfonso III el Magno. Asimismo, en la capital del concejo, Villanueva, hay un interesante puente medieval. Además, Villanueva es el punto de partida de una conocida ruta de senderismo, la Ruta de Las Xanas, entre las muchas que se pueden hacer en un municipio donde prima la naturaleza.
El área recreativa de Buyera, la ruta de las Xanas, el Abrigo de Tuñón o la Cueva del Conde son pues visitas obligadas para disfrutar de una naturaleza en estado puro, la misma que hace de Santo Adriano un verdadero paraíso para el BTT.
Siero. - Sus entrañas llevan la savia del mejor carbonífero asturiano. Fue territorio pionero en la profundización de los primeros pozos mineros de Asturias y, actualmente, aún lucen como gigantes de metal los castilletes de explotaciones históricas como Pumarabule, Mosquitera, Candín o Solvay, entre otros, que hoy componen la Ruta del Siero minero. Pero este concejo - con capital en La Pola Siero – no solo tiene por bandera el negro de la Hulla. Sus montes y valles verdes y fructíferos lo convierten en una gran despensa ecológica de ganado, de leche, de productos de la huerta, y de pomaradas, las que hacen que Siero sea el tercer municipio de Asturias con más llagares.
El ilustrado Jovellanos, con raíces familiares en Valdesoto, se inspiró en Siero para iniciar su periplo minero; miles de peregrinos dan sus últimos pasos en Siero antes de postrarse ante San Salvador en Oviedo/Uviéu y decenas de señoríos medievales se aglutinaron en este territorio, por la ubicación estratégica e importancia que tuvo para la Corona, y aún hoy perduran sus blasones y palacios, los mismos que el viajero avista en la Ruta de los Palacios Rurales…
Por si fuera poco, hay un Siero tradicional, festivo, afable y comunicativo que disfruta mostrando a propios y foráneos sus fiestas: la tarde-noche de Comadres, el mercado de los Huevos Pintos, la Romería del Carmín o les Carroces de Valdesoto…, o que vibra cada martes con su mercado semanal y con su mercado de ganado, que continúa siendo pionero y puntero en España.
Somiedo. - Todo su territorio está dentro del Parque Natural de Somiedo, que además cuenta con la declaración de Reserva de la Biosfera. En la capital del municipio, Pola de Somiedo, está ubicado el Centro de Recepción e Interpretación del Parque, que supone una primera aproximación al medio natural, rural y geográfico de la zona, que cuenta con un específico ecosistema que lleva ‘impreso genéticamente' la marca del oso pardo cantábrico, cuya Fundación también tiene la sede en Somiedo.
Tierra de pastos y brañas, de vaqueiros, de ‘cabanas de teito' - habitáculos donde convivían las personas y el ganado - cuya esencia se desgrana en el Ecomuseo, que cuenta con dos sedes, una en Pola y otra en Las Veigas. Orográficamente Somiedo es muy rico: cinco valles componen su geomapa y son el Valle del Pigüeña, donde se encuentra Villar de Vildas, Pueblo Ejemplar de Asturias y puerta de la Braña de la Pornacal; el Valle de Somiedo; el Valle del Lago, con la ruta al Lago del Valle; el Valle de Saliencia, con sus tres lagos que componen un singular paisaje y donde se encuentra el puerto de la Farrapona, mítica ascensión ciclista, y Las Morteras.
Somiedo ha sido y es conexión con la Meseta, principalmente a través de su puerto, y los romanos así lo entendieron, de ahí que sea parte del itinerario de la antigua calzada que conocemos como Camín Real de la Mesa. Muchas son también las aldeas de gran belleza como las vaqueiras Perlunes o La Peral, con su mirador del Príncipe, sin olvidar Aguino. Espacio donde pasta a sus anchas la Asturiana de los Valles, es ideal asimismo para el deporte en sus múltiples versiones: rutas a pie, en bici o a caballo, caza y pesca, esquí de fondo, etc., y si de cultura se trata, tiene su propio Ilustrado, pues Alvaro Flórez Estrada nació en Pola de Somiedo…
Teverga. - Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2013, Teverga ha sido habitada desde la prehistoria y como testimonio están los Abrigos Rupestres de Fresnéu. A lo largo de la historia y por su condición de tierra fronteriza con la Meseta ha sido testigo de muchos tránsitos: el de las legiones romanas a través del Camín Real de la Mesa; el de las Reliquias a través del Puerto de Ventana – conexión natural con León -, y los de tantos y tantos que hallaron en Teverga una tierra próspera y rica para trabajar la tierra, cuidar del ganado en las brañas o extraer de sus entrañas el carbón de una de las vetas más ricas existentes en Asturias.
Hoy es parte del Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, que comparte con Quirós y Lena, y que ha sido declarado Reserva de la Biosfera, y son muchos los hitos naturales con los que Teverga regala al visitante: la Peña Sobia, inmensa mole caliza; los Puertos de Marabio con sus lagunas naturales, simas y cuevas; la cascada del Xiblu; el Puerto de San Lorenzo, que es la conexión con Somiedo; Cueva Huerta o el puerto de Ventana. En lo que a equipamientos se refiere está el Parque de la Prehistoria, en San Salvador D'Alesga, en el que se pueden observar reproducciones del Arte Rupestre de todo el Arco Atlántico, y en cuanto a patrimonio religioso destaca especialmente la Colegiata en La Plaza, una de las pocas que hay en Asturias que cuenta además con el ‘mágico' ingrediente histórico de las momias del Marqués de Valdecarzana y su hijo, el obispo, y la Ermita del Cébrano. El pasado minero tevergano se alza en forma de castilletes como el del Pozo San Jerónimo en Santianes.
Teverga ofrece al turista además la posibilidad de visitas guiadas a Cueva Huerta, gracias a una pasarela construida al efecto, así como a la Colegiata de San Pedro y su claustro recién rehabilitado. Asimismo, la Senda del Oso recorre Teverga en dos tramos: el de descenso en dirección a Tuñón y otro que, desde Entrago, permite acceder al Parque de la Prehistoria y a Cueva Huerta.
Por otro lado, en el entorno de San Salvador D'Alesga pueden verse las ruinas del antiguo Castillo de Alesga, una de las pocas muestras de arquitectura civil de la Edad Antigua y Media que quedan en Asturias. Además, existen elementos etnográficos como las brañas y los corros. Así es Teverga, ejemplar, prehistórica, fronteriza, minera y rural.
Itinerario 3. Excelentes huertas y animados mercados, - Si de algo puede presumir Grau/Grado es de su magnífico mercado dominical, que también se celebra, aunque más pequeño, los miércoles. Grau/Grado posee un importante número de edificios de gran interés histórico, como, por ejemplo, la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, la iglesia parroquial de San Pedro, la muralla medieval, el puente medieval de Peñaflor y el santuario de Nuestra Señora del Fresno.
El concejo, que es grande y con numerosos pueblos y aldeas de relevancia, cuenta con diferentes rutas para conocerlo, como la del Conde de Coalla, la de los pueblos deshabitados, la de la escanda y la del río Cubia.
En las vecinas tierras de Candamo sin duda que la visita a la Cueva de la Peña para ver las pinturas rupestres es obligada. Sólo abre en determinadas épocas del año, por lo que, si está cerrada, siempre es muy interesante acudir al Centro de Interpretación del Arte Rupestre, en San Román. Uno de sus festivales más populares es el de la fresa.
Entre sus rutas relevantes está el "Espacio histórico frente al Nalón", con numerosas trincheras y obras de fábrica construidas por el ejército republicano durante la guerra civil y en un buen estado de conservación.
En cuanto a los que opten por acercarse hasta Yernes y Tameza, destacar el importante número de hórreos y paneras que hay en Yernes, algunos bastante antiguos. Desde Yernes se sube al puerto de Cuevallagar, un lugar espectacular y tan hermoso como la cueva del mismo nombre, donde, durante el verano, se refugia el ganado del calor. Desde aquí se puede acceder también al Aula Vital, en la sierra de Tameza.
Más información de los concejos del recorrido
Candamo. - Territorio verde y fértil, Candamo tiene fama por su huerta excelente y su cocina tradicional y natural, muy en una línea de filosofía ecológica y sostenible. Si algún icono puede representar universalmente a Candamo esa es su fresa, única en el mundo por su sabor y su morfología, y única también por su festival que, celebrado habitualmente a principios del mes de junio, anima la actividad comercial y turística no sólo en Candamo sino en todo el entorno.
El río Nalón y afluentes han marcado su vida y su orografía, una orografía rica y poderosa, en la que destacan lugares de auténtico privilegio como es el de la Cueva de la Peña, que por el valor de su Arte Rupestre ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En Candamo se respira pura naturaleza, una naturaleza que llega a la mesa directamente de la huerta…
Grado. - Grado es tierra de cruce de caminos. En este concejo confluyen y divergen dos de los itinerarios culturales y vías de comunicación más importantes de la historia europea: el Camino de Santiago Primitivo y el Camín Real de la Mesa, antigua calzada romana. Su naturaleza de encrucijada le ha conferido al territorio y a sus gentes un carácter abierto, cosmopolita, y hospitalario. Si a esta circunstancia unimos la fertilidad de unas vegas alimentadas por las aguas del Cubia y el Nalón, obtendremos como resultado no sólo una huerta de primera calidad sino una cultura comercial que se traduce en un importante mercado dominical, un comercio local muy profesional, unos tocinillos que son verdaderamente celestiales y otras "llambionadas" de factura totalmente moscona.
Grado tiene un vasto mundo rural con caserías, ganado, prados, alojamientos turísticos, bosques y numerosas e interesantes rutas, y su Villa y capital conserva ejemplos arquitectónicos de gran envergadura desde la etapa medieval hasta nuestros días, arquitectura indiana incluida, de la que tienen señeros ejemplos y personajes porque indianos y parientes entre sí fueron los dos pioneros de las primeras cadenas de grandes almacenes en España. Grado es ejemplo de mentes inquietas que aman la cultura y sus múltiples manifestaciones - el deporte, el arte o la ciencia, entre otras, etc.-, y muy festivas, valgan como ejemplo las afamadas Flores de Grado…
Yernes y Tameza. - Ubicado en la zona centro occidental de Asturias y flanqueado por los concejos de Proaza, Grado y Teverga, Yernes y Tameza se caracteriza por la altitud y las grandes pendientes. Es un municipio de alturas que se combinan con simas y depresiones, y en el que abunda la roca caliza y el sistema kárstico, con afloramientos del carbonífero. Precisamente esta orografía lo convierte en un territorio apto para el turismo activo: el senderismo, BTT, rutas a caballo, raquetas de nieve, espeleología, etc.
Yernes y Tameza configura su morfología en torno a la cuenca del río Villabre, uno de los afluentes más importantes del río Cubia. Una de sus máximas alturas – ideal para la práctica del montañismo - es el Pico Caldoveiro, – que comparte con Teverga -, y una de sus fiestas más animadas tiene lugar en Cuevallagar en agosto. Tanto por su frontera con Grado como con Teverga - los Puertos de Marabio -, el paisaje es de gran belleza, perfecto para fotografiar parajes típicos asturianos o para disfrutar de cualquier práctica deportiva en la naturaleza.
Yernes y Tameza forma parte del Camín Real de la Mesa, que junto a La Carisa fue la vía más utilizada por las legiones romanas, y posteriormente por los árabes. La altitud lo hizo ser tierra de tránsito, y hoy en día lo convierte en una tierra deseada por aventureros e investigadores.
Itinerario 4. Los valles mineros y su rostro más natural. - Los tesoros de la Montaña Central se los reparten Ribera de Arriba, Morcín, Riosa, Mieres, Lena y Aller, con un importante patrimonio industrial y minero, pero también con abundante riqueza natural y etnográfica.
Ribera de Arriba, más en la llanura, cuenta con pueblos tan hermosos como Güeñu/Bueño, con una de las mayores muestras de hórreos y paneras de toda Asturias. Riosa y Morcín compiten tanto en belleza paisajística como en lugares de interés. En Riosa la historia del ciclismo se ha escrito con la subida al ya mítico Angliru, en medio del paisaje de la Sierra del Aramo. Recordar que los aficionados a la BTT pueden disfrutar recorriendo el "anillo ciclista". Morcín, por su parte, tiene entre sus rincones más visitados el Monsacro, donde se encuentran la capilla de Santa María Magdalena y la ermita de Santiago, y donde se guardaron, reza la Historia, las reliquias de la Cristiandad.
Es uno de sus lugares más emblemáticos. Y hay que destacar su Festival del Queso Afuega'l Pitu o rincones con tanto encanto como el embalse de los Alfilorios y el hermoso Torrexón en Peñerúes. La historia minera y el carbón, sobremanera, forman parte del concejo de Mieres, con un gran patrimonio de arqueología industrial.
Desde el poblado minero de Bustiello a los pozos Espinos, Fortuna o el Socavón de la Rebaldana, en el valle de Turón, el paisaje de casas y praderías se mezcla con castilletes, algunos tan conocidos como los de los pozos San José o Santa Bárbara. Para conocer esa historia bueno es visitar tanto Bustiello como el aula didáctica Pozu Espinos, o la del Pozo Fortuna. También es Mieres paso de los peregrinos que, por el Camino del Salvador, llegan a Asturias para visitar la catedral de Oviedo/Uviéu y continuar hacia Santiago. Uno de los días festivos más importantes es la romería de los Mártires de Cuna, en el entorno del santuario de San Cosme y San Damián. La capital mierense es un hervidero de actividades de ocio. Imprescindible tomarse unas sidras en Requejo o disfrutar de su "Folixa na Primavera".
Lena y Aller son también tan ricos en paisajes como en tradiciones ancestrales. En Lena, durante el invierno cobra gran protagonismo para los amantes de la nieve Valgrande, en Payares, con su estación de esquí. Entre sus grandes atractivos está la iglesia de Santa Cristina de Lena, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985 y una de las joyas del prerrománico asturiano. Eso sí, antes de subir, bueno es detenerse en el Aula Didáctica del Prerrománico, ubicada en la antigua estación de La Cobertoria. Hermosa también la iglesia románica de San Antolín de Sotiel.lo, sin olvidar la iglesia y el santuario de un pueblo precioso, Bendueños, con unas vistas espectaculares del entorno. Hay para disfrutar numerosas rutas, como la del bosque de Valgrande, el valle de Felgueras, Brañavalera, Ablaneo y el Mofusu. Y también Aller cuenta con una importante oferta para los amantes de los deportes de invierno en su estación de Fuentes de Invierno.
Entre sus rutas singulares están la de la cascada de Xurbeo, las Foces del Pino, la que lleva a Peña Mea y la que va de Río Aller al puerto de Vegarada. Cobra gran importancia aquí la llamada "Vía Carisa", entre los concejos de Lena y Aller, levantada por los romanos en tiempos de Augusto, que debe su nombre a Publio Carisio. Existe un campamento romano a 1.728 metros, en el monte Curriechos, con motivo de la guerra que contra ellos mantuvieron los astures. También estaba presente aquí la historia de la minería, pudiendo observarse, por ejemplo, los castilletes de los pozos San Jorge y Santiago, en Caborana, y San Antonio, en Morea/Moreda. Existe también una senda que lleva hasta el pozo San Fernando, en Uriés. Entre sus bellezas naturales, además de las ya citadas, están la majada del Gumial, el valle de San Julián y los puertos del Rasón.
También el Valle del Nalón es tierra de promisión turística, un valle donde la minería, el carbón, la gente que lo habita y el río que le da nombre forman parte primordial de la historia de Asturias y de su gente. Como en el Caudal y otros lugares donde también hubo explotaciones mineras, y no sólo de carbón, los mineros y la minería han escrito parte de nuestra historia.
Así, y en Langreo, y dentro de su historia industrial, cobran gran relevancia tanto el MUSI (Museo de la Siderurgia) como los pozos mineros Candín, María Luisa, Fondón, San Luis y Samuño. Para conocer su patrimonio natural, una buena opción es realizar alguna ruta, como la del Trole y los Molinos, la ruta circular de Ciañu y la senda verde El Tendejón-La Colladiella. Uno de sus grandes atractivos es hoy el Ecomuseo Minero Valle de Samuño, donde, en su tren minero, se introduce al viajero en una mina auténtica, la del pozo San Luis, en un recorrido intenso, entrañable y ameno por una realidad, la minera, que sigue viva a pesar de la gran reconversión que sufre el sector en Asturias. En San Martín del Rey Aurelio se encuentran dos centros museísticos de gran relevancia en la región: el MUMI, o Museo de la Minería y de la Industria de Asturias, y el Pozo Sotón.
El Museo de la Minería se encuentra en L'Entregu/El Entrego. Los que quieran disfrutar de la naturaleza tienen entre las opciones recorrer el valle de Santa Bárbara a partir de Sotrondio. La senda lleva hasta el alto de La Colladiella. Su riqueza patrimonial industrial es indiscutible, y de ello dan muestra, por ejemplo, las bocaminas de los pozos Sotón, La Generala, La Sultana, la del Práu Molín, Venturo, el pozo Ignacia, la mina La Bornaína y el Socavón de Santa Bárbara. En cuanto a las minas de carbón, citar algunas como las del pozo San Vicente, el pozo Entrego, el pozo La Cerezal, el pozo Venturo, el Sorriego y el ya citado Sotón.
En el concejo de Laviana, y concretamente en Entrialgo, hay que visitar la casa natal del escritor Armando Palacio Valdés, muy cerca del famoso puente de La Chalana. Por su riqueza paisajística son muchas las rutas que se pueden hacer aquí, entre ellas la de las Foces del Raigosu, una vuelta por Peñamayor, la ascensión a Peña Mea y la senda verde El Sutu-La Var. Este recorrido por el valle del Nalón finaliza en dos concejos, Sobrescobio y Caso, que forman lo que se conoce por el Parque Natural de Redes. Cuando se entra en Sobrescobio lo primero que se deja atrás es el paisaje minero e industrial de referencia, para toparse de frente con un espectáculo natural abierto.
El Torrexón de Villamoréi vigila nuestros pasos. Impresiona, sin duda, el embalse de Tañes, con su colegiata de Santa María la Real asomada a sus aguas, o la Ruta del Alba, que, partiendo de Soto, lleva al viajero por un camino de verde, piedra y agua con una belleza que le deja sin aliento. Y es que Soto es uno de esos pueblos que hay que pisar sí o sí. Y también Campiellos, Villamoréi, Llaíñes/Ladines, La Polina y la propia capital, Rusecu/Rioseco. Otras rutas recomendables son al Picu La Xamoca, la ruta de la calzada romana, la senda verde del Torrexón y la que lleva al Tabayón del Mongayu desde Tarna.
Y de Sobrescobio a Caso, cuna del gran queso casín, uno de los más emblemáticos de Asturias. Para conocer mejor cuánto se puede disfrutar en este entorno es bueno acudir al Centro de Recepción e Interpretación de la Naturaleza del Parque Natural, en El Campu, la capital del concejo, una tierra plagada de pueblinos entrañables y por los que gusta caminar, como son Caliao, Orllé, Veneros, Bueres, El Tozu, Belerda, Bezanes, Coballes y Tarna. Uno de los lugares más impactantes de la zona es Brañagallones. Subir hasta la vega y descubrirlo es una experiencia inolvidable, y desde allí se puede realizar, por ejemplo, la ruta de la Peña'l Vientu. También desde Caso se puede subir al pico Tiatordos. Imprescindible visitar en Veneros el Museo de la Madera, homenaje, sobre todo, a los muchos maestros madreñeros que hubo en esta zona.
Más información de los concejos del recorrido
Aller. - Los habitantes de Aller vieron entrar a los romanos por la vía Carisa, pero no les resultó extraño porque su cultura siempre ha sido la de territorio limítrofe, vasto territorio limítrofe que ha vivido durante siglos de la agricultura y el pastoreo, y que ha visto como sus montes y bosques eran un paraíso para la caza.
En la Edad Moderna, la revolución llegó de la mano del carbón que circunda las entrañas alleranas, y hoy Aller es tierra de berrea - fenómeno referido al período de celo de los venados que emiten fuertes sonidos para conquistar a las hembras -, referencia del ciclismo internacional con puertos míticos en la historia de la Vuelta a España como el de Coto Bello y meca de los amantes del deporte blanco en la estación de esquí Fuentes de Invierno, una de las más bellas del norte de España.
Uno de los territorios emblemáticos de la Montaña Central asturiana desde siempre, Aller tiene decenas de rutas para hacer a pie, en bici, a caballo… o en coche, decenas de pequeños rincones donde se descubre un valle, un río, una montaña, una vista panorámica, una ermita, un castillete de mina, una casa de comida tradicional o una antigua vía romana.
Caso. - Es tan pura y salvaje su naturaleza que todo el municipio es un Parque Natural, concretamente el de Redes, que cuenta además con la declaración de Reserva de la Biosfera y que tiene la mayor biodiversidad vertebrada de Asturias. Tanta pureza hace que tenga excelentes reservas hidrológicas, hasta el punto que es en este territorio, en uno de sus pueblos más carismáticos, Tarna, donde está una mítica fuente, la de la Nalona, y allí nace como un pequeño arroyo, el que luego será un gran río, el Nalón, que tanta vida e historias ha dado a Asturias. Tanta pureza es la que tiene también una de las razas de ganado autóctono más emblemáticas de la cabaña ganadera asturiana, la casina.
Tañes - con su Nalón embalsado -, Caliao, Bueres, etc. son nombres de pueblos y parroquias que imprimen carácter a un territorio que también tiene cumbres como el Tiatordos o desfiladeros como el de los Arrudos, que son testimonio de una rica orografía y de espectaculares paisajes. Y todo ello en un marco sostenible, que le ha hecho a este concejo acreedor de un premio de sostenibilidad. Como colofón a tanta ganadería autóctona y buenos pastos, un queso con Denominación de Origen que sabe a gloria, el Casín.
Langreo. - Ubicado en el corazón de Asturias, Langreo ha sido activo partícipe del devenir histórico de Asturias. Aglutinante y catalizador de tendencias, conocimiento, movimientos sociales, etc. Langreo es un valle surcado por un río clave en la vida asturiana, y por sus entrañas circula buena parte de la savia del carbonífero asturiano. Estas características y circunstancias hicieron que la UNESCO lo considerara en la década de los años 60 del siglo XX el Kilómetro Europeo de la cultura, una cultura que hoy en día es uno de sus más importantes activos turísticos.
El Museo de la Siderurgia o el Ecomuseo del Valle de Samuño son equipamientos que dan magnífica cuenta de lo que fueron los descubrimientos científicos y técnicos, la investigación y la estructura económica y productiva de un territorio cuyo desarrollo ha sido clave no sólo para Asturias sino para el resto de España. Langreo es por derecho propio una de las cunas y referencias de lo que en las últimas décadas se ha dado en denominar en Europa turismo industrial. Si a ello unimos la bondad y naturalidad de sus gentes, el gusto por la gastronomía, por el deporte y por todo tipo de manifestaciones culturales, Langreo es siempre una sorpresa y un descubrimiento.
Laviana. - Laviana ostenta el honor de contar con uno de los himnos populares más entonados después del Asturias Patria Querida como es el famoso ‘Chalaneru', que alude además de forma explícita a aquella parte de la vida del concejo profundamente vinculada al río Nalón, que todavía hoy sigue siendo clave en la cotidianeidad de Laviana, un territorio donde la pesca fluvial o la caza son dos de las actividades deportivas y turísticas más practicadas. El Puente de la Chalana o Puente de Arco son dos referencias culturales y festivas en torno al río, y si de bosques se trata, en Laviana, la berrea de los venados es uno de los espectáculos otoñales más llamativos.
En la nómina de sus muchos ilustres (Fray Ceferino, Maximiliano Arboleya, etc.), Armando Palacio Valdés se lleva la palma y el ambiente de su famosa novela La aldea perdida aún hoy se recrea en los escenarios y en la atmósfera natural, utópica y romántica que se respira en muchos rincones de Laviana, y por supuesto en su casa natal en Entrialgo, hoy convertida en museo y centro de interpretación. Muchos son también los montes de Laviana, siendo el más popular Peña Mea, y entre la espectacularidad de sus valles y montañas destacan pueblos tan característicos como Villoria o El Condao. La capital, La Pola Llaviana/Pola de Laviana, ha sido testigo del alto compromiso con la historia de sus habitantes y una ruta urbana por ella nos descubre joyas como la Iglesia parroquial, magnífico ejemplo del gótico neoindustrial o el Ayuntamiento.
Lena. - Vió pasar a los romanos por la vía Carisa, y más tarde a miles de peregrinos cristianos que iban a venerar las Reliquias a la Catedral de Oviedo/Uviéu, y entretanto la Monarquía Asturiana le prestaba especial atención y protagonismo, y testimonio del reinado de Ramiro y Ordoño I es la sin par Santa Cristina, ubicada en un impresionante y estratégico paraje. De ahí también que sea la cuna del Aula del Prerrománico Asturiano.
Antes de que entraran los romanos en Asturias, tuvo una intensa vida castreña…y mucho más tarde su singular y montañosa orografía la hizo acreedora de la estación de esquí más antigua de la cordillera Cantábrica y la tercera de España: Valgrande-Pajares. La misma orografía que la convirtió en una meca del ciclismo, que ha escrito páginas memorables en puertos como el del Cuitu Negro o La Cobertoria, éste último hoy parte sustancial del Anillo Ciclista de la Montaña Central ...
Gentes amables y festivas son las de Lena, de eterna hospitalidad, nutrida con siglos de vivencias, de extranjeros y propios que han surcado con ilusión esta puerta de Asturias.
Mieres. - Desde antiguo, el concejo de Mieres ha sido punto de encuentro, de paso, de cambio y de evolución. Ya en plena Edad Media, su capital comienza a llamarse Mieres del Camín por su vinculación con la peregrinación jacobea que se dirige hacia la Catedral de San Salvador de Oviedo/Uviéu. Siglos más tarde, su riqueza carbonífera será el germen de la revolución social y del conocimiento que Mieres protagonizará hasta nuestros días. Territorio de contrastes paisajísticos, de montañas, valles y ríos - principalmente el Caudal -, es un sitio ideal para el senderismo o el cicloturismo, tanto es así que es parte muy activa del Anillo Ciclista de la Montaña Central.
Además, es referencia del turismo rural en Asturias, con alojamientos singulares y establecimientos de cocina tradicional asturiana, y vaya como ejemplo el Valle de Cuna y Cenera. Y como no, es también punto clave del turismo industrial con algunos equipamientos puestos en valor como el poblado minero de Bustiello…
Mieres es el origen de una importante nómina de personajes ilustres y ha generado históricamente movimientos sociales y culturales relevantes, en definitiva es un territorio proclive a un sinfín de inquietudes culturales…muchas de ellas comentadas al calor de una sidra en la Plaza de Requejo o en la explanada de la iglesia de San Juan, patrón de las fiestas de la famosa capital de este concejo.
Morcín. - Morcín guarda muy bien los secretos…tal como lo demuestra su convulsa y fascinante historia. En su poderoso y bello Monsacro han reposado las Reliquias cristianas, muy bien custodiadas por sus habitantes, que hoy en día continúan siendo un Pueblo Ejemplar, tal como demuestra el galardón de Pueblo Ejemplar a La Foz, por parte de la Fundación Princesa de Asturias. Sus bellezas naturales y su historia, siempre bajo el influjo de la todopoderosa Sierra del Aramo, hacen de Morcín una tierra ideal para el senderismo, el cicloturismo, el turismo industrial, cultural o el gastronómico…
Recónditas y entrañables son las capillas del Monsacro, imponente es el Torreón Medieval en Peñerúes y su ubicación, impresionante y muy sabroso es su Festival del queso Afuelga'l Pitu, un acontecimiento gastronómico único, que sitúa a Morcín en el mapa quesero europeo, con tan exquisita creación, y no menos interesante es el entorno natural del Embalse de Los Alfilorios. De todo hay en Morcín y especialmente los morciniegos, gentes muy abiertas y hospitalarias, bien dispuestas en cualquier momento para atender las demandas de los foráneos…y para ser guardianes de las tradiciones más ancestrales.
Ribera de Arriba. - Debe su nombre a que literalmente es una ribera del Nalón, y en su territorio se da la circunstancia de que se funden los dos ríos de las cuencas mineras centrales de Asturias: el Caudal se entrega al Nalón en cuerpo y alma en Ribera de Arriba, que combina a la perfección la llanura y la montaña, y ello le permite gozar de un benévolo microclima y de una importante riqueza boscosa en la que abundan los robles y los castaños.
Cerca de su capital, Soto Ribera, se alza Güeñu/Bueño, que posee un grupo de hórreos muy bien conservados, lo que le acredita como uno de los conjuntos etnográficos más importantes del Principado, de ahí el hecho de que sea la sede del Centro de Interpretación del Hórreo. Así es Ribera de Arriba, afable, festiva y guardiana de las tradiciones.
Riosa. - Olimpo de los Dioses del ciclismo. Es la tierra que vio nacer al todopoderoso y temido Angliru, una de las cimas, sino la que más, más duras de todas las rondas del ciclismo internacional, y que ha sido escenario de gestas deportivas únicas que han puesto a Riosa y a Asturias en el mapamundi del ciclismo a nivel mundial. Pero Riosa no es solo l' Angliru…su territorio abarca parte de la Sierra del Aramo, zona orográficamente rica y escarpada que hace de ella un gran campo de entrenamiento al aire libre, que es la meca de todo tipo de deportistas pero sobretodo ciclistas.
Riosa retiene en sus entrañas reservas de cobre y cobalto, que fueron explotados desde la prehistoria, y como no, es uno de los municipios de la zona central asturiana en los que aflora el carbonífero, con buena fortuna. Claro exponente de su actividad minera es el poblado de Rioseco, donde aún se pueden ver las minas de cobre. Montaña, minería, tierra y agua, así es Riosa, en donde no falta una ruta del agua como la que va desde el túnel del Aramo hasta el pueblo de Llamo/Ḷḷamo.
San Martín del Rey Aurelio. - Valle del Nalón por los cuatro costados, San Martín del Rey Aurelio se asoma al río y a la mina. Es uno de los territorios con más pozos e historia minera, y de todo ello da buena cuenta el Museo de la Minería y la Industria (MUMI), ubicado en L'Entregu/El Entrego, pionero en España en este tipo de instalaciones y muy cercano al histórico pozo San Vicente, que en la década de los años 20 del pasado siglo fue el primero en España en ser autogestionado por un sindicato minero. Muy próximo a este equipamiento se encuentra el Pozo Sotón, la única mina de carbón de Europa que ofrece visitas guiadas al interior, que cuenta además con un Centro de Experiencias y Memoria de la Minería.
La minería ha marcado el curso de los acontecimientos en el último siglo y son muchos los vestigios de arqueología industrial y arquitectura propia de una época que se dan tanto en L'Entregu/El Entrego, como en Sotrondio – Pozo Sotón –, o Blimea. El entorno natural y rural que circunda a estas localidades forma parte del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras y ofrece recónditos lugares donde saborear una sidra o una receta típica asturiana, como las que el viajero puede disfrutar en la Fiesta de les Cebolles Rellenas de L'Entregu/El Entrego, Fiesta de los Pimientos Rellenos de Blimea o la Fiesta de los Nabos de Sotrondio (todas ellas declaradas de Interés Turístico), y luego para bajar esta dieta ‘hipercalórica' siempre queda la opción de un largo paseo a la orilla del Nalón o una ruta de senderismo en medio de castilletes y poblados mineros.
Sobrescobio. - Sobrescobio es un espacio ideal para deportistas ´sostenibles´, tanto los que gustan de hacer rutas a pie, como los que prefieren la bici o el caballo, o los que están enamorados de la caza…Muchas son las rutas que los turistas pueden acometer en este montañoso territorio, entre otras la Ruta del Alba - que comienza en Soto -, la del Pico la Xamoca o la de la Calzada Romana, y muchos los lugares con encanto como el Torrexón de Villamoréi, el Embalse de Rioseco o la Senda accesible de Campiellos.
Bajo la atenta mirada del Pico Retriñón, de más de mil ochocientos metros de altitud, el que fuera Pueblo Ejemplar en 2009 desenvuelve su devenir cotidiano en plena naturaleza, la misma que hace que todo su territorio – con abundantes caserías - pertenezca al Parque Natural de Redes y sea, por tanto, Reserva de la Biosfera. Con capital en Rusecu/Rioseco, Sobrescobio es acogedor, medioambientalmente sostenible y referencia de gourmets amantes de la tradición.










































































































































0 comentarios:
Publicar un comentario