VAMOS A PESCAR VACAS MARINAS (3ª Parte)

Los triquéquidos (Trichechidae) son una familia de mamíferos placentarios del orden Sirenia conocidos vulgarmente como manatíes o vacas marinas. Sólo sobrevive un género, Trichechus, con cuatro especies. Está incluido en el libro blanco de Especies en peligro de extinción. Se conoce también como Vaca marina.
Son apacibles herbívoros que pasan la mayor parte de su tiempo buscando e ingiriendo las plantas ribereñas y del lecho marino de aguas poco profundas. Los manatíes viven en aguas tanto dulces como saladas, cerca de las costas de América y África. Su único depredador es el hombre; y aunque no existen registros, se presume que en baja frecuencia las orcas podrían atacar a los triquéquidos, puestos que estos por ser grandes, lentos y gordos parecen una presa ideal para estos predadores, sin embargo, debido a la distribución de los triquéquidos que principalmente se da en aguas costeras y de relativa baja profundidad (y frecuentemente en aguas dulces) de los trópicos, en donde las orcas aparecen en raras ocasiones, se cree que los triquéquidos escapan de su depredación frecuente.

A diferencia de los delfines y las ballenas, el origen de la familia de las vacas marinas sigue sin estar claro. Comparten un ancestro con los elefantes y se cree que sus parientes más antiguos eran animales terrestres que paulatinamente fueron adaptándose a la vida acuática.
El hallazgo de los restos de un cráneo en Túnez ha aportado nuevos datos sobre el origen de grandes mamíferos marinos como los manatíes y los dugongos. Según sugiere un estudio publicado esta semana en PLOS ONE, las primeras vacas marinas se originaron en África y vivían en lagos o ríos, no en el mar.

En concreto, el fósil se encontró en el Parque Natural de Djebel Chambi (en la región de Kasserine), en una zona de sedimentos de hace unos 48 millones de años en la que antiguamente había un lago.
El fósil fue desenterrado en octubre de 2008 por un equipo de paleontólogos del Instituto de Ciencias de la Evolución de la Universidad de Montpellier (Francia) y geólogos de la Oficina Nacional de minas de Túnez.
Anteriormente se habían encontrado otros fósiles de ancestros de vacas marinas en Jamaica con una edad parecida a la del hallado en Túnez, según explica a ELMUNDO.es Julien Benoit, autor principal del artículo e investigador del Instituto de Ciencias de la Evolución de la Universidad de Montpellier.

Por lo que respecta a las medidas del animal encontrado en Túnez, el investigador señala que es muy difícil dar una estimación precisa, pues sólo han encontrado un pequeño fragmento de un hueso del cráneo, en concreto del sistema auditivo. "El fósil, un hueso de la porción petrosa, mide aproximadamente la mitad del de Prorastamus, una vaca marina encontrada en Jamaica que tenía un tamaño parecido al de un cerdo. Por lo tanto, el nuevo espécimen descrito en este artículo probablemente era un animal con un peso de unos 40 o 50 kilogramos, lo que lo convierte en la vaca marina más pequeña descubierta hasta ahora", compara Benoit.
Por lo tanto, afirma el investigador, la principal diferencia entre estos animales primitivos y los actuales sirenios (como los manatíes y los dugongos) es su tamaño. Los animales actuales pesan entre 100 y 600 kilogramos", afirma.

Por otro lado, señala que, a pesar de que se ha dado por hecho que los sirenios siempre se alimentaron de plantas acuáticas, será necesario realizar más análisis (especialmente análisis geoquímicos, por ejemplo de isótopos de carbono y oxígeno) para averiguar si esta nueva especie se alimentaba exclusivamente de plantas, y si se se trataba de plantas de agua dulce. "Si realmente confirmáramos que este ancestro vivía en aguas dulces realmente cambiaría la historia sobre el origen de las vacas marinas", asegura.
Los científicos creen que las vacas marinas (vaca marina de Steller, 'Hydrodamalis gigas') se extinguieron a finales del siglo XVIII debido a lagran demanda de su carne, de su grasa y de su piel. La gran calidad de estos productos unida a su docilidad convirtió a estos animales en uno de los objetivos favoritos de los cazadores.
Según algunos relatos de la época, su carne era parecida a la del buey, y la grasa tenía una textura que recordaba a la mantequilla. Además, tanto la carne como la grasa se utilizaban como remedios contra el escorbuto.

Con frecuencia el término 'vaca marina' se sigue usando para denominar a otros sirenios, como los manatíes o los dugongos. Los sirenios son mamíferos placentarios herbívoros, grandes y pesados, que están totalmente adaptados a la vida en el agua, donde se mueven con movimientos lentos.
Los manatíes han sido cazados, principalmente por su carne y su grasa, aunque en la actualidad sus especies están protegidas.
El manatí del Caribe es una especie en peligro de extinción. La expansión humana ha reducido su hábitat natural en muchas áreas, La Reserva del manatí, en Río Dulce, Guatemala, es tal vez uno de sus últimos santuarios, los manatíes ingieren sustancias tóxicas o metálicas mezcladas con los vegetales, la cacería indiscriminada redujo drásticamente la población y muchos manatíes han sido heridos por los botes de motor.

En el caso del manatí de Florida, debido a su distribución por encima de la línea del Trópico de Cáncer, se congregan con frecuencia cerca de fuentes artificiales de calor, como las plantas de energía atómica. Cuando hacen esto, dejan de migrar y se vuelven dependientes de esa fuente artificial de calor. Con el cierre o traslado de algunas fuentes de calor artificial se necesita calentar las aguas para evitar la desaparición de esas poblaciones de manatíes.
Los triquéquidos (Trichechidae) son una familia de mamíferos placentarios del orden Sirenia conocidos vulgarmente como manatíes o vacas marinas. Sólo sobrevive un género, Trichechus, con cuatro especies.
Son apacibles herbívoros que pasan la mayor parte de su tiempo buscando e ingiriendo las plantas ribereñas y del lecho marino de aguas poco profundas. Los manatíes viven en aguas tanto dulces como saladas, cerca de las costas de América y África. 
Su único depredador es el hombre; y aunque no existen registros, se presume que con poca frecuencia las orcas podrían atacar a los triquéquidos, puestos que estos, por ser grandes, lentos y gordos, parecen una presa ideal para estos depredadores; sin embargo, debido a la distribución de los triquéquidos, que principalmente se da en aguas costeras y de relativa baja profundidad (y frecuentemente en aguas dulces) de los trópicos, en donde las orcas aparecen en raras ocasiones, se cree que los triquéquidos escapan de su depredación frecuente.
La palabra "manatí", en la lengua indígena caribeña, significa "con mamas". Su nombre científico proviene del vocablo latino Trichechus, que hace referencia a los pequeños pelos o cerdas esparcidas sobre su cuerpo; y manatus proviene del vocablo griego μανάτος (manatus), que se refiere a la característica común de los mamíferos de amamantar a sus crías.

CARACTERÍSTICAS.- La longitud del cuerpo alcanza entre 3 y 4,5-6 m, y el peso oscila entre 300 y 500 kg. El cuerpo es gris con intersticios rosados. Se distinguen de los dugongos por tener una cola aplanada horizontalmente en forma de espátula, en vez de forma de media luna. Sus patas anteriores se transformaron en poderosos remos. Las patas traseras están ausentes y la cola se transformó en una aleta aplanada, que el animal utiliza para impulsarse. Tienen pelos aislados parecidos a cerdas dispersas por todo su cuerpo, semejante al de las focas y gruesos bigotes en sus hocicos. Los ojos son pequeños pero aún así pueden ver bastante bien. Carecen de oído externo pero pueden escuchar sonidos a distancia. La boca es diferente a la de otros mamíferos marinos. Su labio inferior y mandíbula tiene cojinetes córneos que lo ayudan a agarrar las plantas. El labio superior está dividido en el medio y cada lado se mueve independientemente. Los dientes son anchos y planos, bien adaptados para triturar las plantas. A medida que los dientes son desgastados por el sedimento del fondo y arena que eventualmente se adhiere a las plantas que le alimentan, son reemplazados por otros dientes que crecen desde atrás. No tienen dientes frontales.

REPRODUCCIÓN.- Cada 2 a 5 años la hembra da a luz una cría, la cual al nacer en promedio pesa 35 kg y mide de 90 a 120 cm de largo. La cría depende totalmente de su madre y permanece con ella por lo menos 2 años. Solamente la hembra se encarga de cuidar la cría, dándole leche hasta que sus dientes estén bien formados para comer alimentos duros. Son adultos a los 4 años y pueden vivir hasta los 80.

QUE COME.- Los manatíes son herbívoros, y se alimentan de unos 60 tipos diferentes de plantas, como hojas de mangle o algas. Para ello usan el labio superior, que está dividido. Un manatí adulto puede comer normalmente hasta un 9% de su peso (unos 50 kg) al día. Los manatíes antillanos también comen peces de las redes. Los manatíes pasan más tiempo alimentándose justo antes del invierno porque ellos necesitan más energía para mantener la temperatura corporal en aguas más frías.

DONDE VIVE.- La especie Trichechus senegalensis habita las costas de África Occidental; Trichechus inunguis habita la costa este de América del Sur y los ríos de la Amazonia, y una tercera, la Trichechus manatus, habita las Antillas y ríos y estuarios de la cuenca del mar Caribe, especialmente en las costas de Puerto Rico. El manatí de Florida es considerado una subespecie (Trichechus manatus latirostris) y el manatí antillano, que habita desde el norte hasta el noreste de sur América, es considerado como otra (Trichechus manatus manatus).
Más recientemente se ha descrito una cuarta especie de manatí, el manatí enano Trichechus bernhandi. Es próxima al manatí amazónico, más bien una probable subespecie, que sólo alcanza el 1,3 m de longitud. Tiene una distribución muy restringida, unos 120 km del curso del río Aruainho, afluente del Aripuanii; habita en las aguas claras de corrientes rápidas y se alimenta en posición horizontal y no verticalmente como hace su pariente.

ESPECIES.- 
Trichechus manatus - Manatí del Caribe o de Florida.- El manatí antillano o manatí del Caribe (Trichechus manatus) es una especie de sirenio de la familia Trichechidae que habita desde el golfo de México hasta la desembocadura del río Amazonas). Existen dos subespecies reconocidas. Trichechus manatus fue descrito por primera vez por Carolus Linnaeus en 1758. Es el mayor miembro superviviente del orden de los mamíferos acuáticos Sirenia (que también incluye el dugongo y la extinta vaca marina de Steller). El manatí del Caribe (T. manatus) es una especie distinta del Manatí del Amazonas (T. inunguis) y del manatí de África Occidental (T. senegalensis).

COMO RECONOCERLO.- Es un animal corpulento que tiene un aspecto pisciforme con una aleta terminal redondeada en forma de espátula. Su piel esta finamente arrugada, con cinco centímetros de espesor, cubierto generalmente por algas y pequeños moluscos. La cabeza se ensancha y se une sin cuello ni hombros. No tiene ningún miembro posterior, los manatíes poseen miembros delanteros flexibles y a manera de remo, o aletas, las cuales son usadas para ayudar al desplazamiento sobre el fondo, rasguñar, tocar e incluso para abrazar a otros manatíes, para mover el alimento hacia adentro y facilitar la limpieza de la boca.

Como otros manatíes, es una especie completamente adaptada a la vida acuática, no teniendo ninguna extremidad en la parte posterior de su cuerpo. La distribución del pelaje en su cuerpo es escasa, la cual evita la acumulación de algas en la piel. Tiene aproximadamente 3 metros de largo, y pesa entre 400 y 600 kilogramos, las hembras siendo generalmente más grandes que los machos. Los Manatí más grandes pueden pesar hasta 1.500 kilogramos y miden hasta 4,6 metros. El color de la piel puede variar de gris a marrón. Sus aletas tienen 3 o 4 uñas, que sirven para mantener el alimento cuando está forrajeando.

REPRODUCCIÓN.- Aunque las hembras suelen ser criaturas solitarias, forman manadas de apareamiento mientras están en celo. La mayoría de las hembras cría con éxito entre las edades de siete y nueve años, aunque son capaces de reproducirse desde los cuatro años de edad. El período de gestación es de doce a catorce meses. Normalmente da luz a un solo ternero, aunque en ocasiones raras nacen dos. Los terneros nacen con sus molares, lo que les permite consumir algas marinas ya en las primeras tres semanas del nacimiento.

La unidad familiar consiste de la madre y su cría, que permanecen juntos durante 2 años. Los machos van en manadas alrededor de la hembra cuando está lista para concebir, pero sin contribuir a ningún cuidado parental de la cría. En general, las hembras producen una cría cada 2-5 años. Por lo tanto, los manatíes que sobreviven hasta la edad adulta tienen una reproducción promedio que no supera los cinco hasta siete crías entre las edades de 20 y 26 años. Pueden vivir hasta 60 años en un ambiente silvestre, aunque su esperanza de vida es más bajo. Las mayores amenazas para esta especie son la muerte por colisiones con embarcaciones con motores fuera de borda, enmallamiento en redes de pesca y la caza furtiva.

QUE COME.- Tiene un estilo oportunista de alimentarse, con los adultos consumiendo diariamente una cantidad de plantas acuáticas equivalente a 10% hasta 15% de su peso corporal. Se alimentan de 60 especies de plantas, incluyendo pastos marinos que representa su principal alimento. Ocasionalmente consume también peces y pequeños invertebrados. Porque los manatíes se alimentan de plantas abrasivas, sus molares se desgastan rápidamente y son constantemente reemplazados durante su vida.

DONDE VIVE.- El manatí del Caribe es sorprendentemente ágil en el agua, y se le ha observado haciendo giros, piruetas, saltos, volteretas, e incluso nadando con el dorso hacia abajo. Los manatíes no son territoriales y no tienen un comportamiento complejo para evitar los depredadores, pues se desarrollaron en áreas sin depredadores naturales.
El manatí del Caribe es sensible al frío y bajas de temperatura resultan en una alta tasa de mortalidad por choque térmico. Durante la temporada fría muchos mueren porque su tracto digestivo se cierre cuando la temperatura del agua desciende por debajo de 20 grados Celsius.
Habita en la región de las Antillas o mar Caribe, generalmente en las zonas costeras con aguas poco profundos. Toleran grandes cambios en la salinidad del agua, por lo que se les puede encontrar de la misma manera en los ríos y los estuarios de zonas bajas. Se limita a las zonas tropicales y subtropicales porque tiene una tasa metabólica muy baja y carece de una gruesa capa de grasa aislante. Durante el verano, estos mamíferos grandes incluso se han encontrado en el norte del cabo Cod, Massachusetts.

El manatí del Caribe es escasamente distribuido en toda la región del Caribe, golfo de México y el océano Atlántico, desde el estado de Tamaulipas en México y las Antillas Mayores hasta el norte de Brasil. Es nativo de Bahamas, Belice, Brasil, Islas Caimán, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Guayana Francesa, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica,México, Antillas Holandesas (Bonaire, Curaçao, Sotavento, Países Bajos - extinta a nivel regional), Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, Surinam, Trinidad y Tobago, Estados Unidos, Venezuela, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes. Se estima que es extinto a nivel regional en Anguila, Antigua y Barbuda, Aruba, Barbados, Dominica, Granada, Guadalupe, Martinica, Montserrat, San Bartolomé, San Cristóbal y Nevis, Santa Lucía, San Martín (parte francesa), San Vicente y las Granadinas, y que puede ser extinto en las Islas Turcas y Caicos.
La subespecie Trichechus manatus latirostris, o manatí de Florida, habita en el límite más septentrional del área de distribución de los sirenios y vive en ríos y estuarios, y en las aguas costeras del golfo de México y del océano Atlántico.

SUBESPECIES.- Con base en estudios genéticos y morfológicos, se distinguen tradicionalmente dos subespecies:

Trichechus manatus latirostris - Manatí de Florida.- El manatí de Florida es grande, mide de largo de entre 3 y 4.5 metros y llega a pesar 500 kilos, sus cuerpos son grandes de color grise con algunas “manchas” rosadas y de colas en forma de espátula en lugar de bífidas como las otras especies de vacas marinas. El manatí de florida es una especie en peligro de extinción debido a factores como su caza indiscriminada por su grasa y carne, pero también a la modificación de su hábitat, ya que al buscar aguas más cálidas se acerca a plantas de energía u otras fuentes artificiales de calor que las hace dependientes y dejan de migrar.
El manatí de florida se ve amenazado también por las aspas de los botes que hay en la zona donde viven, ya que al buscar estas fuentes de calor artificial se acercan mucho a centros habitacionales o centros de generación de energía. Otra de las amenazas actuales que sufre el manatí de florida es la mezcla de partes metálicas o materiales tóxicos entre las plantas marinas que consume. El manatí de Florida vive un momento dorado en Kings Bay, igual que el turismo. Ese es el problema.

Trichechus manatus manatus - Manatí del Caribe o Antillano.- Vive en las aguas costeras cálidas del sur de los Estados Unidos, México, las islas del Caribe, Centro América, y los países del nordeste de Sur América, incluyendo Venezuela y el norte de Brasil. Siendo ésta, por tanto, la especie que tiene presencia en Cuba.
Sin embargo, estudios genéticos (ADN mitocondrial) recientes sugieren que el manatí del Caribe se divide en realidad en tres subespecies, cuya distribución geográfica se divide más o menos de la siguiente forma: 1) Florida y las Antillas Mayores, 2) Centroamérica y el norte de Sudamérica, y 3) el noreste de Sudamérica.
Se cree que la diferenciación de Trichechus manatus manatus y Trichechus manatus latirostrisen fue el resultado de barreras físicas como lo son el estrecho de la Florida y las temperaturas frías del norte del golfo de México. 
Posiblemente la profundidad del agua y las fuertes corrientes del estrecho de la Florida forman barreras efectivas que impiden el intercambio genético entre las poblaciones del manatí de Florida (T. m. latirostris) y el manatí del Caribe (T. m. manatus]]). Estas subespecies fueron identificadas con base en las características osteológicas; Trichechus manatus latirostris habita en las costas de la Florida y en el norte del golfo de México y elTrichechus manatus manatus se distribuye por las costas y los ríos desde México hasta el noroeste de Sudamérica incluyendo el GranCaribe. Tras tres décadas de investigación de la subespecie Trichechus manatus latirostrisen por universidades, agencias gubernamentales, y ONGs se ha desarrollado una comprensión relativamente grande de la ecología del manatí de Florida y de su comportamiento.

INDICACIONES PARA LA PESCA Y CONSERVACIÓN.- El manatí del Caribe ha sido cazado por centenares de años por su carne y su piel. En la actualidad sigue siendo cazado en América Central y Sudamérica. La caza ilegal, así como las colisiones con los motores fuera de borda, son una fuente constante de fatalidades del manatí. Los manatíes del Caribe fueron cazados históricamente por los habitantes del lugar y vendidos como alimento a los exploradores europeos. La pérdida de hábitat, de escalfar, en las actividades de pesca, y ha aumentado las amenazas hoy en día. Científicos de Sirenian Internacional que estudian la población de manatíes en Belice, consideran que puede ser el último bastión de está subespecie.
Debido a la baja tasa reproductiva, la disminución de la población del manatí puede ser difícil de superar. En los Estados Unidos, donde la especie es considerada en peligro de extinción desde 1973, es protegida por la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973 y la Ley protección de mamíferos marinos de 1972.
 Durante los meses de invierno, los manatíes de Florida congregan cerca de la salida de agua caliente de las plantas de energía a lo largo de la costa de Florida en lugar de migrar al sur como lo hacían antes, y algunos conservacionistas han manifestado su preocupación de que los manatíes de Florida se han vuelto demasiado dependientes de estas áreas calentadas artificialmente. Por su parte, el Fish and Wildlife Service de los Estados Unidos está buscando maneras de calentar el agua para los manatíes que dependían de las plantas que fueron cerradas.
En octubre de 2007 el manatí de Florida (T. m. latirostris) fue considerado amenazado por la IUCN sobre la base de una población de menos de 2.500 individuos adultos y con el prognosis de una reducción de la población de por lo menos 20% en las próximas dos generaciones (aproximadamente 40 años), tomando en cuenta los efectos anticipados del calentamiento global y el aumento de las colisiones con embarcaciones durante las próximas décadas.

Trichechus senegalensis - Manatí Africano.- Es una especie de manatí, y es la menos estudiada de las cuatro especies de sirénidos. Hay pocas fotografías de estos animales y, aunque los conocimientos sobre ellos son escasos, los científicos piensan que son similares a los Trichechus manatus. Vive en áreas costeras, ríos, y arroyos del África Occidental. Se parece mucho al manatí antillano.

Estos animales se encuentran en hábitats costeros y en estuarios, y en ríos de la costa oeste de África, desde el río Senegalhasta el río Cuanza en Angola, incluyendo zonas de Gambia, Liberia, Guinea-Bissau, Guinea, Sierra Leona, Costa de Marfil,Ghana, Malí, Nigeria, Camerún, Gabón, República del Congo, y República Democrática del Congo.
Aunque los cocodrilos y los tiburones matan en ocasiones a los manatíes, su principal amenaza es el hombre: caza furtiva, pérdida de su hábitat y otros impactos medioambientales.

Trichechus inunguis - Manatí Amazónico.- Es una especie sirenio de la familia Trichechidae. Esta especie se encuentra río Amazonas y sus afluentes, en países como Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y en la zona de las Guayanas.

CARACTERISTICAS.- Diferente a otras especies de manatí, el manatí del Amazonas vive solo en agua dulce y no tiene uñas en las aletas. Las aletas son muy flexibles y son usadas para maniobrar en el agua. Mide hasta 2,8 m; pesa entre 300 y 500 kg. Presenta grandes labios móviles con cerdas rígidas. Y el cuerpo es de color oscuro con manchas blanquecinas en el vientre y pecho. Vive en forma solitaria, a excepción de la época de apareamiento. Se encuentra en estado vulnerable. El dato más curioso de este animal es que en sus aletas no posee uñas, de aquí su nombre científico Trichechus inungis.
Hace poco se ha descubierto una población diferente en el río Aruainho, de aguas claras y rápidas, que puede ser considerada como otra especie, el manatí enano (Trichechus bernhardi) de 1,3 m de largo.

QUE COME.- Este manatí se alimenta principalmente de la vegetación de la superficie: hierbas y jacintos acuáticos.

DONDE VIVE.- Habita en las turbias aguas de curso lento del gran río Amazonas y sus afluentes. Es un animal muy tímido, todo lo contrario de su vecino de patio el delfín del amazonas. Se comunica mediante sonidos de frecuencia corta, perceptibles al oído humano.
Se encuentra en las lagunas y ríos que corren el Río Amazonas a través de países como Brasil, Colombia, Perú, Guyana y Ecuador. Fue cazado hace años por su piel, grasa y aceite; sin embargo ahora es cazado esporádicamente por los nativos de la amazonía para sacar su aceite.

Trichechus pygmaeus - Manatí Enano.- Es una posible especie de manatí que habita en los espacios de agua dulce del Amazonas, aunque en la actualidad su rango se restringe a un afluente del río Aripuanã. Según Marc van Roosmalen, el científico que lo propuso como una especie nueva, el manatí vive en aguas poco profundas, con corrientes, y se alimenta de especies de plantas acuáticas diferentes que el manatí del Amazonas, el cual prefiere aguas más profundas y de menor corrente y las plantas que se encuentran en este entorno. Según se ha indicado el manatí enano migra río arriba durante la temporada de lluvias cuando el río inunda los remansos poco profundos y la zona de sus nacientes. A causa de su rango reducido, se ha sugerido que el manatí enano debería ser considerado una especie en peligro crítico de extinción, pero no ha sido reconocido por el IUCN.