Un viaje único. - Mucho antes de que se consolidara el Camino Francés, sin duda la ruta jacobea más conocida y transitada, los romeros medievales empezaron a preferir para su aventura el llamado Camino de la Costa, un recorrido de 815 kilómetros que atravesaba el noroeste peninsular siguiendo la línea de costa. Pronto fue el más usado por aquellos peregrinos que empezaban su viaje por mar, embarcándose en cualquiera de los puertos del norte de Europa para terminar desembocando en la cornisa cantábrica.
El Camino del Norte, también llamado Camino de Santiago de la Costa, vendría a ser la prolongación del llamado "Camino de Soulac", que recorre las tierras más occidentales de Francia, una vez éste se adentra en la Península Ibérica. Si el Camino Primitivo constituyó la primera vía de peregrinación jacobea y trazó el itinerario que debían seguir aquellos que se encaminasen a la tumba del apóstol desde la capital del Reino de Asturias, el Camino de la Costa fue definiendo poco a poco la ruta de aquellos que venían desde más allá de la vieja sede regia y buscaban sendas menos arduas por las que llegar a Compostela.
Cabe señalar que, aunque en torno a los siglos XI y XII los distintos monarcas empezaron a promocionar el Camino Francés, la ruta primitiva y la de la Costa mantuvieron un auge considerable por su condición de itinerarios seguros, ya que transcurrían por territorios netamente cristianizados, frente a aquella otra vía, que aún estaba expuesta a posibles incursiones musulmanas y entrañaba, por lo tanto, un mayor riesgo.
El recorrido del Camino de Santiago de la Costa. - Hay constancia de que durante el siglo XIII el Camino de Santiago de la Costa conservaba su apogeo gracias a los peregrinos que optaban por ese itinerario al llegar al paso de Irún y a los que desembarcaban en los puertos de Bermeo o Bilbao. En nuestros días, la ruta viene a ser una especie de némesis del mencionado Camino Francés: si éste atraviesa grandes zonas montañosas para desenvolverse luego por las arideces mesetarias, aquél supera la franja fronteriza para discurrir en paralelo al mar Cantábrico, regalando toda una panorámica de las circunstancias históricas, económicas y sociales que han regido el devenir del norte peninsular.
El Camino de la Costa arranca en Irún y llega a Santiago después de atravesar todo el norte peninsular. Entra en Asturias por la ría de Tina Mayor y abandona la comunidad autónoma por la ría del Eo, recorriendo a lo largo de ese periplo entre dos aguas más de 280 kilómetros y veintiún concejos. Durante el trayecto, se combinan las Asturias rural y marinera con otra de carácter urbano, cuyos dominios se presentan fuertemente industrializados, dibujando así un perfil tan completo como idiosincrásico de una tierra que tiene muchas más caras de las que suelen reflejar las postales turísticas.
El itinerario oficial, que consta de trece etapas a su paso por la comunidad autónoma, puede dilatarse o contraerse tanto como los peregrinos quieran, ya que la zona cuenta con suficientes albergues y establecimientos turísticos como para que cada cual pueda amoldar sus pasos a las exigencias del Camino. Recorre el Camino de Santiago de la Costa a tu ritmo y descubre la esencia de Asturias. Más de 280 kilómetros entre rías, pueblos marineros y ciudades te esperan en esta ruta llena de contrastes.
Entre el mar y la montaña, del centro a la periferia. - Uno de los principales atractivos de Asturias radica en la simbiosis entre el mar y la montaña. Ambos son protagonistas indiscutibles del Camino de Santiago de la Costa. El primero, porque guía la andadura de los caminantes desde que entran en la comunidad autónoma por el concejo de Ribadedeva hasta que la abandonan por tierras de Vegadeo. La segunda, porque hará notar su presencia de distintas maneras: con evidente rotundidad al principio, cuando los peregrinos recorran la franja oriental de la región y descubran que en ella la distancia que media entre las aguas y las cumbres es mínima, y con más sutileza a su término, cuando las amplias rasas costeras del Occidente se vean interrumpidas, al filo del horizonte, por la silueta azulada de las cadenas montañosas.
El Camino de Santiago de la Costa dibuja un recorrido eminentemente rural y marinero, con paso obligado por pueblos y villas en cuyas calles se deja sentir el olor del salitre y por rincones anclados tierra adentro que han sabido mantener su lealtad a los viejos oficios. Entre unos y otros destacan las magníficas playas, que, en muchos casos, como en los del arenal de San Antolín o la bellísima Concha de Artedo, constituyen verdaderos parajes de ensueño en los que detenerse a descansar y reponer fuerzas antes de proseguir el viaje.
Sobresalen, entre los múltiples atractivos naturales, el espectáculo torrencial de los bufones (orificios verticales que en días de marea alta expulsan chorros de mar pulverizada) y la silenciosa tranquilidad del Cabo Busto. Pero ambos rincones se ven interrumpidos y subrayados a mitad de trayecto por otra Asturias, la que ocupa el tramo central del territorio, en la que se aprecian con claridad el paso (y el peso) de la industrialización y los consiguientes flujos migratorios desde el campo, las montañas y los puertos hasta las grandes urbes.
Los mitos y los ritos. - A lo largo de la costa asturiana, los ecos del pasado nos asaltan e interpelan. Las primeras huellas de la historia nos traen los ecos de los emigrantes que, tras hacer fortuna en sus lugares de destino, regresaron a su tierra natal con la vocación de dejar su impronta en ella. Todo el pueblo de Colombres da buena muestra de ello, pero cabe destacar, por razones obvias, el Archivo de Indianos, cuyas instalaciones ocupan la "Quinta Guadalupe", un hermoso edificio que preside el centro del núcleo urbano.
La arquitectura indiana, no obstante, se dejará notar a lo largo de nuestro recorrido en lugares como Pendueles (con la llamada casona de Verines, sede de unos célebres encuentros literarios) y la propia villa de Llanes, con su casino, su basílica de Santa María y su torreón medieval encabezando unos atractivos a los que hay que sumar los "Cubos de la Memoria" pintados por Agustín Ibarrola.
Cerca de allí, en la parroquia de Naves, se erige la portentosa iglesia de San Antolín de Bedón, uno de los mejores ejemplos de románico rural con los que cuenta Asturias y en cuyo entorno se dan cita la historia y la leyenda. También se conjugan ambos elementos unos cuantos kilómetros más adelante, en Ribadesella. Allí se encuentra la cueva de Tito Bustillo, uno de los grandes santuarios paleolíticos del norte de España, cuyas pinturas merecen ser contempladas con admiración y detenimiento.
La perspectiva de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores levantándose sobre la marisma que separa las localidades de Barru y Niembru es, probablemente, una de las estampas más singulares del oriente asturiano. Fue ésta una zona habitada desde antiguo, como demuestra el Museo del Jurásico, ubicado en los aledaños de Colunga, y hasta ella llegaron los afanes constructivos de los monarcas asturianos, que dejaron como legado la sorprendente iglesia prerrománica de San Salvador, en Priesca.
En Villaviciosa destaca por su ligereza el templo románico de Santa María de la Oliva, pero también hay que prestar atención a la casa donde pernoctó Carlos V, en la que fue su primera noche en la Península Ibérica, cuando vino a tomar posesión del trono. Muy cerca, en Amandi, otra iglesia románica, la de San Juan, sorprenderá a quienes busquen en su interior la originalidad de su ábside de arcos semicirculares apoyados en columnas de doble piso.
Del mismo modo, entre Gijón y Avilés vale la pena recorrer con calma la necrópolis tumular del monte Areo. Sobra mencionar que ambas ciudades piden un paseo sosegado por sus calles. Nos anunciará esta penetración en el área central de la región la silueta de la Universidad Laboral, que, proyectada por el arquitecto Luis Moya en tiempos del franquismo, constituye aún en nuestros días el edificio más grande de España. El centro de Gijón, con sus emblemáticas playas de San Lorenzo y Poniente, el barrio de Cimavilla y el cerro de Santa Catalina, conforma todo un mascarón de proa orientado al horizonte.
El casco antiguo de Avilés, con sus iglesias de San Francisco y San Nicolás de Bari, su palacio de Camposagrado y su emblemática calle de Galiana, es una de las sorpresas de la Asturias central, complementada por las líneas vanguardistas del Centro Niemeyer.
El paso del río Nalón, en Sotu, marca la incursión en la franja occidental, que se hará patente al paso por Muros. El occidente de Asturias es rico en enclaves marineros, y aunque el Camino de la Costa no pase por Cudillero sí lo hace por sus aledaños, donde cabe admirar edificios como la suntuosa finca de los Selgas (El Pito) antes de dejarse llevar hasta Soto de Luiña, con su elegante iglesia barroca de Santa María.
En Cadavéu se conserva la casa donde vivió y escribió el padre Galo, lo que es tanto como decir el lugar donde nació la literatura asturiana moderna, y la de Luarca es una de las visitas más agradecidas de este tramo del trayecto, sobre todo por su soberbio cementerio marino que regala unas vistas inigualables sobre la propia villa y sobre el Cantábrico. También Navia tiene resonancias literarias: aquí nació el poeta Ramón de Campoamor, tan leído en el siglo XIX. El Camino abandona Asturias por la localidad de Abres, una vez superado A Veiga, para adentrarse ya en tierras de Galicia.
Etapa 1- Bustio – Llanes. - El Camino de Santiago penetra en Asturias a través del puente sobre el río Deva hasta llegar a Bustio. Se sube la Cuesta'l Cantu y se llega a Colombres, villa que se atraviesa. En dirección noroeste se llega a la fuente de Las Concharascas y se enlaza con la N-634 hasta La Franca y el puente de El Campu por la carretera local de Los Cándanos. Después de cruzar el río Cabra se llega a Santiuste y se retoma durante 150 m. la N-634 hasta desviarse por una pista local hacia la Casa del Pintor. Hacia el oeste pasando esta casa, se camina al pie de la Sierra de La Borbolla hasta enlazar con la carretera nacional que conduce a Buelna. En Pendueles el camino se separa de la carretera y atraviesa el barrio de La Venta y Las Cocheras donde se vuelve a la carretera nacional hasta Vidiago.
De Vidiago a Puertas se transita paralelo a la carretera N-634. Se enlaza con la carretera de la Borbolla y allí se gira a la derecha para seguir nuevamente la N-634 hasta La Venta'l Pumar. Unos 400 m. más adelante se toma el trazado antiguo del Camino hacia la derecha y tras pasar una pequeña capilla, se vuelve a enlazar con la N-634 hasta San Roque y El Cornellar. Allí se sigue el camino tradicional que cruza la carretera de Andrín y sube hasta el collado de la Jorcada. La ruta desciende hacia La Portilla y sigue hasta Llanes por la AS-263.
Etapa 2 - Llanes – Ribadesella. - Cruzando Llanes, se continúa por la AS-263 hasta enlazar con el antiguo camino de Po, cruzando la vía del tren hacia la izquierda. Tras pasar Po, se toma un desvío a la derecha hacia el monasterio de San Salvador de Celorio y se bordea la Playa de Palombina. Se continúa hasta Barru y se sigue dirección hacia la ría de Niembro para cruzar un puente. Junto la Capilla del Santín se toma la Cuesta de Niembru se atraviesa una carretera local para continuar dirección Oeste hasta El Valle.
Se toma a la derecha el camino del mar, pasando por Amelladeru y se desciende hasta el monasterio de San Antolín de Bedón. Cruzando el río Bedón se sigue hasta Naves y Villah.ormes, donde se toma el camino del cementerio y después una pista a la derecha hasta La Venta. Continuando hacia el Oeste se encuentra el puente Huergo y el camino nos lleva hasta Nueva. De aquí se sale por la AS-263, se cruza la autovía por un paso bajo nivel y se llega a Piñeres.
Se enlaza con la carretera de La Pesa y se toma el desvío a la izquierda hasta la iglesia de San Pedro de Pría. Se desciende este camino hasta La Pesa, y girando a la izquierda se enlaza con la carretera de Llames. El camino sigue hasta el puente medieval del Aguamía. Se asciende hacia La Cereceda en Cuerres, y se cruza la vía del tren siguiendo hasta Toriellu atravesándolo por el barrio de San Martin, Nuevamente se cruza la vía del tren y se sigue hasta Sobares, Argunadieyu y La Espina donde una vez más se cruza la vía férrea y se sigue la AS-263 para entrar en Ribadesella por el barrio de El Portiellu.
Etapa 3 - Ribadesella-Priesca. - Se atraviesa el puente sobre el río Sella y, bordeando la ría, se va hacia la playa de Santa Marina. Desde la calle Ricardo Cangas y Dionisio Ruisánchez se continúa camino por la carretera de San Pedro atravesando el pueblo del mismo nombre hasta Abéu, en cuyo cruce hay que desviarse a la izquierda para llegar a San Esteban de Leces y al albergue.
Desde el albergue de San Esteban, se retoma el camino en Abéu siguiendo ya de frente por El Calerón, hacia Vega por la base del Monte Redondo. En la playa de Vega se cruza el arroyo del Acebo y se sube a Berbes. Se continúa por La Caleyona hacia la N-632. Pasado el arroyo de La Régula se abre una pista a la derecha. Se sube el collado de La Campona, para descender hasta la playa de El Arenal de Morís.
Desde aquí el Camino se superpone al trazado de la senda costera GR-204 (E-9) y se avanza hacia Prado por la carretera local. Luego el Camino discurre a la vera del mar hasta llegar a la playa de La Espasa, desde donde se alcanza la N-632, se cruza el río y se llega a la antigua Venta de La Espasa. Entre el Arenal de Morís y la playa de La Espasa está la playa de La Beciella, donde desemboca el río de los Romeros, cuyo nombre alude a los peregrinos del Camino y junto al que existió un enclave templario y el monasterio benedictino de Santiago, que llegó a tener su propio albergue y fue fundado en la primera mitad del siglo XI por el conde Munio Roderici. Seguido de la playa y de la Venta de La Espasa, a 1'8 km., se encuentra el pueblo de La Isla donde se ubica el siguiente albergue.
Se retoma el camino de nuevo en Venta La Espasa, sólida construcción del siglo XVI, que fue antiguo hospedaje de peregrinos y aún conserva su hórreo y las ruinas de las antiguas caballerizas. Desde la zona residencial de El Barrigón, se sigue la N-632 hasta el cruce a la altura de Gobiendes, se toma el viejo camino y se vuelve a la carretera donde una desviación a la izquierda conduce hasta el arroyo y el puente de Güeñu. De aquí a Covián y recto hacia el oeste hasta Colunga.
Se cruza la villa por la calle Grande Covián y se toma la desviación, por carretera, hacia L'Infiestu. Se continúa por la vega del río Llovones, pasando por La Calzada, El Tarrerón, la Ería de San Vicente y La Venta, y se abandona el valle por el puente de La Llorea. Por la ladera de La Biesca, siguiendo por carretera, se toca El Conyéu y se desciende hasta Pernús, se sube hasta La Vega y se continúa por el camino que sale a la izquierda hacia La Llera con una ascensión marcada. Tras el collado de La Cabañota el trazado desciende hasta Priesca. Pasada la iglesia prerrománica de San Salvador, consagrada el año 921 y con interesantes restos pictóricos y bellos capiteles, por El Caminón que se abre a la derecha, se llega a La Vega de Priesca.
Etapa 4 - Priesca – Casquita. - Partiendo de la Vega de Priesca, por la margen izquierda del río Sebrayo, se va hasta la vega del arroyo Nabla donde tras cruzar el puente, se alcanza el pueblo y el albergue de Sebrayu.
El Camino continúa por carretera hacia Villaverde, y desviándose hacia la izquierda, llega a Fresnu y El Sellu. Por la vera del arroyo Miyares se va a entroncar con la N-632 atravesando la parroquia de Carda, hasta llegar a Villaviciosa por la calle Magdalena.
Se sale de Villaviciosa por La Torre hacia Amandi, por el parque de L'Alameda y se toma la carretera hacia L'Infiestu. Nos desviamos hacia la derecha en La Regatina y se cruza el puente de San Juan. Poco después, a la derecha, se toma la carretera hacia La Casquita donde la capilla de San Blas señala la bifurcación del camino hacia Oviedo o Gijón.
Etapa 5 - Casquita - Gijón. - Una vez que llegamos a Casquita, continuamos de frente y tras desviarnos a la izquierda, cruzamos el río Valdediós y llegamos al molino de El Mayorazo. Se sigue al norte hacia Grases de Riba, y posteriormente se entronca con la carretera de Rozaes. Tomamos la desviación hacia Niévares y el valle de Pión donde se cruza el río España y se asciende el alto de El Curbiellu. Primero por carretera y luego por pista, se comienza el descenso hacia Gijón, primero por L'Alto l'Infanzón, y después por la pista de La Olla hacia la parroquia de San Salvador de Deva, donde poco después encontraremos el albergue.
Etapa 6 - Gijón - Avilés. - Desde Deva continuamos hacia Cabueñes, la Universidad Laboral y la Guía para adentrarnos en la ciudad y atravesar la Avenida de la Costa, el Paseo de Begoña y los barrios de Cimavilla, El Natahoyo, y La Calzada. Abandonamos Gijón por carretera dirección a Avilés, y tomamos el ramal hacia Puao para, tras pasar la azucarera de Veriña, iniciar la subida al Monte Areo. Se desciende hacia Santolaya y una vez pasada la iglesia, se continúa hasta La Maquila y posteriormente La Torre y Tamón. El camino en este momento pasa a discurrir por carretera en dirección a Tabaza, y aquí se junta con la carretera N-632 que nos lleva hasta Trasona y finalmente Avilés, donde se entra por la Avenida de Gijón y confluye con la calle Rivero en las cercanías del albergue.
Etapa 7 - Avilés - Muros de Nalón. - Avilés: C/ Rivero, Bº de Sabugo, Plaza del Carbayo, Avda. de Alemania, cuesta de San Cristóbal y después llegada a Campo del Conde, en este punto en el cruce, de frente a la izquierda, para posteriormente seguir a la derecha por C/ Peñamayor y 200 m. antes de llegar a una urbanización adentrarse bajando por un camino boscoso a la izquierda indicado por un mojón señalizador para iniciar el recorrido por el Concejo de Castrillón.
Por este camino y cruzando un arroyo proseguir hasta La Plata donde existe un punto de información y ayuda al peregrino. Seguir a Piedrasblancas por la AS-320, pasando por el Ayto. de Castrillón a su derecha hasta el Villar desviándose a la izquierda por la pista que va a la Sierra del Cordel, y por La Lloba de donde se desciende hasta La Ventaniella (Santiagu'l Monte).
Continuamos rumbo oeste hacia Soto del Barco y descender hacia la carretera de L'Arena. Atentos a la señalización del Camino ya que hay abundantes cruces. Se sube hacia el caserío de El Castillu y se va hasta Soto para cruzar el puente sobre el Nalón por la carretera nacional.
En la otra orilla se toma el camino hacia Era (izquierda de la N-632) y se sube hacia la capital de Muros de Nalón (Muros).
Etapa 8 - Muros de Nalón - Soto de Luiña. - Desde Muros de Nalón, cruzando las vías férreas se desciende hacia el arroyo Santa Olaya y se llega a la margen del río Aguilar hasta encontrarse con la carretera que lleva a El Pito y de allí hacia la derecha a Balandres. El trazado sigue por El Manto, Las Dueñas, El Rellayo… hacia la vega del río Uncín por la Magdalena en fuerte pendiente.
Al cruzar el puente se inicia la subida hacia El Ribete, La Cebedal y a Campo Cima para descender hacia el valle del río Esqueiro y Soto de Luiña, donde está el albergue.
"El Hospital de Peregrinos del Rosario contaba con hospitalera (estaba estipulado que el cargo lo ocupase mujer viuda o soltera sin hijos) que atendía a los viandantes con agua, pan, sal y caldo caliente. Se sabe (gracias a los libros Sacramentales de Difuntos) que ya peregrinaban extranjeros tales como Juan de Francia en 1656, el piamontés Andino Bucio en 1722 o el francés de Nancy llamado Martín Pettit Jean Perpeau-de la Dit en 1763."
Etapa 9 - Soto de Luiña - Viḷḷamouros. - En Soto de Luiña se toma la Cuesta de la Torre y en Llanorrozo se pasa por Las Chabolas, donde se inicia el Camino Real de la Sierra de Las Palancas (camino vaqueiro). Es éste de Las Palancas un camino de gran belleza paisajística, pero de difícil recorrido, debido a su trazado abrupto y a que no cuenta con ninguna edificación (ni posibilidad de conseguir agua potable o refugio) a lo largo de once kilómetros de trayecto.
Como ruta alternativa señalizada, también documentada históricamente como vía jacobea, se encuentra la ruta de Las Ballotas, que se inicia en Las Chabolas, prosiguiendo por Valdredo, Albuerne, Novellana, Castañeras, Santa Marina y Ballota. En la bajada al río Cabo, límite entre los municipios de Cudillero y Valdés hay en la actualidad un puente de piedra, heredero directo del mítico "Pont qui tremble" (puente que tiembla) medieval. Después de cruzar el puente comienza la subida a Tablizu, continuando el camino por los pueblos de Ribón, Cadavéu y Viḷḷamouros, donde confluye con el Camino de Las Palancas.
Etapa 10 - Viḷḷamouros - Outur. - Se sigue rumbo oeste por el lado opuesto de la carretera, pasando por Quintana, San Cristuébanu y Queirúas. El trazado atraviesa El Chanu y baja a El Ventorrillu hasta la iglesia de San Miguel de Canero, donde se inicia el descenso al valle del río Esva. Se cruza el puente por la N-634 y se toma camino de Barcia, donde se sigue hasta Almuña para encontrar el albergue.
De Barcia se sale por el barrio de la Luz hacia el Fondón de la Magdalena y se sube por Mingón a Barceḷḷina. Se entronca con la carretera del Faro que sigue por Villar y Torrealtina hasta Luarca. Se sale de la villa por la calle de La Peña y se llega a El Chano. Rumbo SO en dirección a L' Outeiru, se va hacia el arroyo de La Olla y Taborcías, donde se atraviesa un puente sobre la vía férrea, para llegar por la Caleya hasta Villuir. De allí pasando por Las Cabornas, se llega a Outur.
Etapa 11 - Outur - A Caridá. - De Outur, pasando por el Rellón y los Remedios, se sigue por la N-634 hasta desviarse por un camino hacia el Pico Quemado, atravesando Las Cabornas, La Pedrera, La Casona, Rellón y Los Remedios. La ruta remonta el collado de Sagurniento, cruza la carretera de Boronas y sube a la Barraca (Las Hervedosas). Hacia el oeste pasa por Bao y Barayo, hasta Villainclán. De allí al NO continuamos hacia Villapedre, caserío de La Peña y descedemos hacia el río Frexulfe, que se vadea y ascendemos hasta Salvador de Piñera, donde hay un albergue.
De Piñera, en dirección oeste se continúa por un tramo asfaltado hasta La Venta y La Colorada, donde se toma una pista hasta Navia. Salimos de Navia por el puente de la N-634 y, ya en el concejo de Coaña, se tuerce la segunda carretera a la izquierda, desviándonos de ella a la derecha (antes de llegar a la capital del concejo), por la carretera hacia Folgueiras. Tras 300 m. nos desviamos nuevamente hacia la derecha hacia Xarrio, donde se encuentra el hospital comarcal.
Desde Xarrio, con rumbo NO, se toma la pista hacia El Esteler para nuevamente regresar a la carretera y pasar por Cartavio, Castello y Arboces. Nos desviamos hacia la izquierda en dirección a La Pasadía, y en dirección suroeste se desciende al arroyo de Pormenande, continuando hasta A Caridá, donde se halla el albergue.
Etapa 12 - A Caridá - A Veiga. - Se sale de A Caridá, y se desciende hasta cruzar el arroyo Salgueiro para ascender después hasta encontrar la carretera N-634. Se gira hacia Os Carballoes para llegar a Valdepares. Continuando por la carretera, se desciende el valle del río Porcía, por El Morillo y A Canteira. Se cruza el río y se entra en el concejo de Tapia de Casariego. En Venta de Porcía se recupera el camino primitivo y se asciende hasta Celleiro y La Cruz de la Caleya. Aquí hay un ramal hacia Tapia (albergue) y otro por la rasa costera hacia El Picón. Continuamos por este último y se entronca con la carretera de San Julián.
Se sigue a la izquierda por una pista hasta As Pontes del Cabillón y El Coutado. De aquí se va a Brul, y a Barrionuevo, donde se enlaza con la carretera local por la que se llega a Tol donde encontraremos un albergue si queremos dividir la etapa. La carretera se bifurca en dirección a Castropol y a Figueras, poblaciones desde las que antiguamente se cruzaba la ría en barca hasta Ribadeo.
En la actualidad se puede cruzar el río Eo a través del Puente de los Santos, entre Figueras y Ribadeo, pero antes de su existencia, la única opción a pie era por Vegadeo, trayecto que seguiremos nosotros. Continuamos desde Castropol alejándonos de la costa hasta Péligos, dirección a La Venta y Lantoira. Tras pasar por A Casía y Presa, se llega al puente de La Galea y al centro de Vegadeo.
Etapa 13 - A Veiga – Abres. - Desde A Veiga/Vegadeo se sube hasta A Cruz, al sur de Miou, que hace las veces de cruce de caminos. Uno de ellos es el Camino Real de Bustelo, que lleva a Abres, la última población asturiana antes de entrar en Galicia por el puente del Fornacho cruzando el río Eo.




















































0 comentarios:
Publicar un comentario