VAMOS A PESCAR SALPA O SALEMA

La salema o salpa (Sarpa salpa) es una especie de pez perciforme de la familia Sparidae.La Salema o salpa es uno de los peces más bonitos y menos apreciados, es de los más bonitos porque sobre su cuerpo de fondo plateado destacan varias franjas estrechas horizontales de color dorado, es de los menos apreciados porque su carne es insípida, blanda y de mala calidad, debido seguramente a la alimentación de este pez que es casi exclusivamente herbívora.

Cuerpo oval-oblongo, comprimido. Cabeza pequeña y hocico romo. Boca pequeña, terminal, con labios gruesos. Aletas dorsal y anal poco elevadas y con radios espiniformes delgados. Caudal ahorquillada. El color es gris azulado con 10 u 11 típicas listas longitudinales doradas con reflejos naranjas. La cabeza es más oscura y el vientre más claro. En la base de las aletas pectorales hay una pequeña mancha negra. Las aletas son grisáceas. Puede alcanzar 5 dm de largo.

Vive en bancos cuyos miembros se mantienen muy agrupados y se mueven de forma coordinada. La especie es hermafrodita proterándrica y se reproduce en primavera y otoño. Los individuos jóvenes son sobre todo carnívoros, pero los adultos son de los pocos peces herbívoros del Mediterráneo, y se alimentan casi exclusivamente de algas (por ejemplo, Ulva lactuca y algas pardas como Lavrencia pinnatifida, actualmente han empezado a comerse la "Caulerpa",alga invasora del Mediterráneo ), que «pacen» en las rocas o sobre las hojas de posidonias. Vive entre 2 y 100 m, raro a los 200 m de profundidad.

Va desde una calidad regular hasta mala, debido a su alimentación herbívora que le da un extraña sabor a la carne. Sin embargo, si recién pescado se sangra, se consigue seccionando las agallas, pierde ese sabor tan desagradable. Comercialmente se encuentra como besugo americano y a veces lo presentan con la falsa denominación de dorada, besugo u otros. No es adecuado al horno porque se abre en demasía.La especie ha sido recientemente detectada en aguas inglesas, lejos de su habitat natural, fenomeno que algunos achacan al calentamiento global.El consumo de su carne puede producir alucinaciones pues este pez puede alimentarse de algas tóxicas cuyos alcaloides pueden pasar a su carne.

COMO RECONOCERLA.- Pertenece a la familia de los espáridos. El cuerpo es oval y aplanado por los lados, con el perfil bastante arqueado y alto, estando provisto de escamas pectinadas; destaca, especialmente, su pequeña boca con la mandíbula superior ligeramente más prominente.La salema carece de dientes molariformes en los laterales de sus mandíbulas, pero sí tiene fuertes incisivos en las partes frontales, con los que arranca las algas de las paredes rocosas. La aleta anal con 3 radios espinosos y de 13 a 15 radios blandos. La aleta dorsal tiene de 11 a 13 radios espinosos y de 14 a 17 radios blandos, la pectoral es más pequeña que en otros miembros de la familia. Predomina el color azul - verde, con 10 u 11 listas longitudinales amarillo oro y una línea lateral oscura; sobre la linea lateral tiene entre 70 y 80 escamas, es característica una pequeña mancha oscura en la axila de las pectorales y el ojo se diferencia por tener un tono más amarillento. Puede superar los 45 cm de longitud. Su carne no es muy apreciada; es preciso sangrarla (seccionándole las agallas) y dejarla serenar una noche, pues debido a su alimentación, su consumo puede ocasionar alucinaciones o pesadillas. Su alimentación le da un sabor peculiar.
 
RESUMIENDO.- Tiene el cuerpo ovalado, un poco alargado, con el perfil dorsal semejante al ventral, poco comprimido lateralmente y cubierto de escamas muy pequeñas con el borde posterior libre dentado. Tiene una sola aleta dorsal con once o doce radios espinosos y catorce o dieciséis radios blando. El ojo no es grande, oscilando su diámetro entre la tercera y la quinta parte de la longitud de la cabeza; su boca es muy pequeña y ambas mandíbulas están provistas de una sola fila de dientes cortantes. Esta especie se caracteriza por una docena de franjas longitudinales doradas que son bastante visibles tanto en el ejemplar vivo como en el muerto. La talla media de los adultos es de 30 cm, aunque se encuentran ejemplares de hasta 45 cm con un peso superior al kilo.

REPRODUCCIÓN.- La especie es hermafrodita proterándrica y se reproduce dos veces al año, en primavera y otoño. Los individuos jóvenes son sobre todo omní­voros, y como carní­voros se han detectado ataques a otros juveniles más pequeños, pero los adultos son de los pocos peces herbí­voros del Mediterráneo, y se alimentan casi exclusivamente de algas (por ejemplo, Ulva lactuca y algas pardas como Lavrencia pinnatifida, actualmente han empezado a comerse la "Caulerpa prolifera", alga invasora del Mediterráneo ), que «pacen» en las rocas o sobre las hojas de Posidonia oceánica.

QUE COME.- Algas y pequeños crustáceos. La salpa es especialmente herbívora, tanto que los ejemplares que viven en acuario deben alimentarse al principio con hojas de algas, pero acaban aceptando otros alimentos.La salpa es omnivora, si bien está especializada en el ramoneo continuo de las algas que crecen sobre las rocas, pero no desdeña los invertebrados blandos, siendo capturada con frecuencia con gusanos o carne de mejillón cuando se pretenden espáridos de mayor caché.

DONDE VIVE.- Tiene hábitos gregarios. No suele descender a superficies superiores a 15 metro. Son muy fáciles de ver a poco que nos sumerjamos en cualquier punto de nuestro litoral rocoso y, en especial, en fondos ricos en algas. Abunda en el Mediterráneo. 

Se encuentra tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, preferiblemente en aguas someras de 0 a 15 metros aunque excepcionalmente se capturan peces accidentalmente por parte de los profesionales a mucha mas profundidad , probablemente peces capturados en sus movimientos en busca de nuevos algares en los que alimentarse. Hábita preferiblemente en roca o praderas de posidonia, desplazándose en densos cardúmenes de individuos de similar talla que ramonean continuamente la vegetación, dejándose ver a menudo en plena superficie cuando pasta sobre el verdin. 
Con frecuencia aparece tambien en el interior de los puertos, merodeando las paredes de los muelles o los cascos de las embarcaciones en busca de verdin o de cualquier despojo de origen vegetal arrojado al agua. Siente atracción por los desagues, donde con frecuencia se desarrollan sobre las rocas sus algas preferidas.

Su distribución. Atlántico Oriental: Golfo de Vizcaya y del Estrecho de Gibraltar hasta Sierra Leona, incluyendo Madeira, las Islas Canarias, y Cabo Verde, Congo a Sudáfrica. También se encuentra en el Cantábrico aunque es muy rara allí, está presente colonizando todo el Mediterráneo.

INDICACIONES PARA LA PESCA.- Se pesca a fondo y con caña fija y flotador, con mar ligeramente revuelta y aguas turbias, en las escolleras y en el interior de los pequeños puertos a lo largo de los muelles. Se aconsejan anzuelos finos, con algas, higos y migas de pan como cebo.

De interés bajo. salvo por el tamaño que pueden alcanzar y que en aguas abiertas pueden resultar esquivas. En Marruecos se pesca a la caña o con trasmallos pegados a la costa. Ilegalmente se sigue empleando la pesca a la dinamita, con graves impactos en el ecosistema. A la menor señal de peligro, el banco entero de salpas echará a nadar rápidamente y sin pensarlo. Lo harán como si de un único individuo se tratara, todos al unísono y hacia una misma dirección. 
En estos casos, en la pesca con arpón el mayor error es el de tirar a bulto, puesto que casi con total seguridad fallaremos en nuestro intento. Lo más adecuado es intentar escoger un ejemplar, el que más cerca se encuentre y centraremos en él nuestro tiro. Si logramos herir a uno, éste reaccionará enérgicamente. Puede que trate de enroscarse, en cuyo caso su recuperación será sumamente fácil puesto que, sin sus compañeros, una salpa se encuentra totalmente desamparada y el miedo termina por inmovilizarla.

Y ahora vallamos a lo que nos interesa a nosotros, su pesca deportiva:
Lo más habitual es utilizar una caña de lanzado; podremos optar por una boloñesa de unos 5 a 6 metros de largo, con un carrete que lleve nailon de 0,20-0,22. Por supuesto necesitaremos del uso de flotador, cuyo peso deberá estar comprendido entre 1 y 4 g. A la hora de seleccionar su forma deberemos observar el estado de la mar, de manera que si ésta se encuentra movida optaremos por un flotador ovalado, mientras que si el mar está calma será preferible uno fusiforme.
Para equilibrar correctamente el flotador podremos valernos de una lágrima o de los balines de plomo rajados.

Como cebo utilizaremos pastas o masillas, teniendo en cuenta que la gamba y el mejillón pueden también dar fantásticos resultados.Muy corriente para la pesca de la Salpa es también el uso de la denominada "hierba", esto es, el alga filiforme que podemos encontrar pegada a las rocas o en las cavidades de las escolleras. Para que podamos obtener resultados con ella, deberemos coger una pequeña cantidad y la enrollaremos entorno al anzuelo cuidando de pasar un par de veces la punta de éste por el alga previamente enrollada (para que quede bien fijada). Después dejaremos colgando un pequeño "mechón", que será el engaño previo con el que conseguiremos atraer la confianza de estos ejemplares.

La acción de pesca es muy sencilla: simplemente deberemos lanzar los cebos tras haberle dado al flotador un fondo tal que aquellos puedan quedar a unos 40 cm. por encima del fondo.
Deberemos estar pendientes del flotador, que será nuestro indicador: en el momento en que veamos que se sumerge debemos entender inmediatamente que la salpa ha picado, por lo que será el momento de clavar, algo que deberemos intentar hacer de lado (teniendo en cuenta que este pez acostumbra a comer lateralmente).

En el momento de sentirse enganchada, la salpa utilizará toda su fuerza (que no es poca), para intentar escapar. Su primera reacción será lanzarse en picado hacia el fondo, con la clara intención de romper el nailon. Si no lo logra así comenzará a dar fuertes sacudidas de un lado a otro y a gran velocidad.
Sin duda ayudarnos de una sacadera resulta más que necesario...

Consejos útiles.- Para buscar la puesta. Habitualmente encontraremos a la Salpa a lo largo de las costas rocosas, siempre y cuando éstas se encuentren cubiertas de amplia vegetación.Suele permanecer en las zonas de rompientes, esperando los trozos de algas que las olas desprenden de las rocas.Los mejores lugares para su pesca son, por tanto, los malecones con fondo rocoso (siempre cubierto de algas) y las escolleras, ya sean naturales o artificiales.

La mejor época para su pesca son los meses comprenden la primavera y el verano.En cuanto a los momentos del día, sin duda los más adecuados son los de las primeras horas de la mañana y al anochecer. Siempre que el mar se encuentre movido, podremos obtener mejores resultados, sobre todo en lo relacionado con el tamaño de las capturas (las Salpas de mayor tamaño son más propensas a picar con el mar embravecido, puesto que no advertirán la presencia del sedal).
Nada mas pescar la salpa debemos proceder a limpiarla (quitándole las vísceras) y ponerla en remojo con agua de mar, puesto que sino corremos el riesgo de que coja gusto amargo debido a la putrefacción de las algas contenidas en su estómago.

RESUMIENDO APARTADO DE PESCA.- La pesca de este pez es estática y homogénea, ya que se realiza en una puesta determinada y para esa sola especie, siendo el mejor roquedo donde abunden las algas que coma la salema. Al ser de costumbres diurnas, su pesca se realiza de día y su mejor época de pesca son los meses de marzo y abril. No necesita mucha rompiente siendo el estado de la mar idónea el de la marejadilla. El cebo a utilizar, como la salema es un pez herbívoro, serán las algas y las que les gustan son la Fucus espiralis y Fucus vesiculosus; con ellas prepararemos también el engodo (picadas o cortadas en trozos pequeños).
La colocación del alga en el anzuelo lo haremos de la siguiente forma: la hoja hacia abajo, y el tronco que sobrepase un poco la paleta del anzuelo, (sobre unos 5 a 10 mm es suficiente), donde la fijaremos al bajo de línea mediante hilo elástico. El bajo de línea será corto, estará entre el metro y metro y medio. Un diámetro, dependiendo de la zona; para el Mediterráneo que es un mar más tranquilo, del 0,26 o 0,28, para el Cantábrico, mas bravío; usaremos del 0,30 al 0,32 de diámetro. Los anzuelos pequeños. Aunque no suelo poner marcas, entre otras cosas porque cada cual usa el que quiere, en esta ocasión os recomendare el Mustad del 7 u 8, por ser los de esta casa más finos y clavan mejor en la alga y al pez.
El aparejo más apropiado seria el paternóster con dos anzuelos. En cuanto al plomo, como el de costumbre, el de perdigón de 3 mm; si el aparejo es de un anzuelo, colocamos un perdigón de 3 mm. Si optamos por dos anzuelos, pues pondremos dos perdigones de 3 mm. Estos plomillos los colocaremos junto a la paleta del anzuelo. La boya a utilizar será diferente a la de costumbre, pues su tamaño ha de ser grande para que soporte el peso de la alga ya sea una o dos las que pongamos en el aparejo más el lastre y los plomillos. La caña de 7 u 8 metros, acción de punta.
La picada de la salema es muy suave poco perceptible; son varios toques muy suaves a la boya la cual parece estar temblando en sentido vertical, para a continuación dar un toque más profundo, (recuerde siempre muy poco perceptible), es en este momento cuando debemos clavar.
CURIOSIDADES.- La especie ha sido recientemente detectada en aguas inglesas, lejos de su hábitat natural, fenómeno que algunos achacan al calentamiento global.
El consumo de su carne puede producir alucinaciones pues este pez puede alimentarse de algas tóxicas cuyos alcaloides pueden pasar a su carne.

En algunos puertos reciben el nombre de "sabias" quizá por confundirlo con el de "salpas" que también se llaman, pero puede que sea porque conocen sus costumbres y saben que son muy listas. Suele haber en sus nutridos bandos unos ejemplares de más talla que el resto, que son los que dirigen a los demás haciendo que los movimientos del conjunto sean de una simetría asombrosa, tanto cuando se detienen a comer, como cuando marchan confiados o cuando emprenden la huida. Esta sincronización y armonía en sus movimientos la consiguen gracias a ese sexto sentido de los peces que se encuentra en la línea lateral, y está ayudado por las franjas doradas de su cuerpo que sirven para reconocerse mutuamente. 

La pigmentación de las bandas y manchas de este pez, a veces, no se notan porque desaparecen o se avivan según el estado emotivo del pez. Estas bandas horizontales de la salpa, tan destacadas cuando el ejemplar está vivo desaparecen lentamente después de su muerte y queda el cuerpo del pez de un color grisáceo uniforme.

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