Conexión del Camino Primitivo y Camino del Norte o de la Costa. - El Camino de Santiago siempre ha sido mucho más que un viaje de peregrinación. Fue un punto de encuentro, un lugar para conectar con la gente, compartir experiencias y abrirse a la espiritualidad. Marcó la Edad Media, dándole a Europa una identidad propia, y preparó el camino para el Renacimiento y sus nuevas ideas.
No es de extrañar que los otros dos grandes Caminos que, junto con el Primitivo, se discutían en la época la primacía de los itinerarios jacobeos, no tardaran en desarrollar ramales que los conectaran con la vía de peregrinación original. Precisamente en la gestión de este contexto, Asturias es pionera, y es la cuna de ese espíritu de conectividad y libertad que significa el Camino de Santiago. Así las cosas, no era de extrañar que muchos peregrinos, después de visitar al Salvador en la Catedral de Oviedo, pusiesen rumbo norte hacia el principal puerto marítimo asturiano en aquella Edad Media, que era la villa de Avilés.
Por entonces, existía una intensa y fluida relación entre aquellas dos ciudades, Oviedo y Avilés, y este hecho contribuyó decisivamente a generar una ruta de peregrinación que ha pervivido hasta este siglo XXI, y que discurre por los concejos de Oviedo, Llanera, Corvera de Asturias y Avilés, a lo largo de una vía de casi 30 kilómetros. La propia salida de Oviedo hacia Llanera ya deja intuir una etapa jacobea que supondrán una inmersión en el ambiente y los secretos rurales mejor guardados del centro de Asturias.
Bajo el influjo de las reliquias de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, el Camino va poco a poco adentrándose, con el rumor del río Nora como telón de fondo, en el concejo de Llanera, pasando por su capital, Posada. Precisamente en este concejo el Imperio Romano estableció el enlace de sus rutas en Asturias, el Lucus Asturum. Y siglos más tarde, a partir de la Edad Media, se gestan los lugares nobles, de los que hoy tenemos testimonio histórico y arquitectónico a través de casonas y palacios como el de San Cucao o el de Campomanes en Cayés.
Junto a la grandeza palaciega, y en armoniosa combinación, el genuino ambiente de las aldeas asturianas, con sus hórreos y paneras, y con sus verdes vegas, regadas por arroyos y pequeños ríos... Y así, paso a paso, tras remontar el Alto de la Miranda, y caminar por el concejo de Corvera de Asturias, la ruta entra en Avilés por Los Campos. Una vez en la Villa del Adelantado, se hará imprescindible un paseo por su impresionante Casco Histórico, donde cada rincón esconde un tesoro y decenas de anécdotas.
Etapa 1 - Oviedo - Avilés 28,7 Km. - Tras visitar al Señor en la Catedral de San Salvador, se toma dirección norte pasando por calles como la de El Águila, Gascona (famosa por sus sidrerías), Foncalada (donde está la fuente prerrománica) etc, recorriendo la ciudad sin pérdida alguna, ya que en todas sus vías hay una concha que señala el camino.
Pasando por la avenida del Mar y El Pontón de Vaqueros se sale de la ciudad y, a mano izquierda, se coge una carretera local que lleva a La Estrecha y Cuyences. A medio kilómetro de aquí, dirección norte, se encuentra a mano derecha un camino que pasa por La Granxa, Llaviada, La Pedrera y El Puente Cayés, sobre el río Nora.
En Campiello se sigue una pista muy corta que enlaza con la carretera local LL-1, próxima a un polígono industrial y al aeródromo de La Morgal, y que lleva a Posada, capital del concejo de Llanera.
A partir de aquí se retoma la carretera y, bordeando la ladera del Monte de Santofirme, la ruta remonta hasta el Alto de la Miranda, para descender pasando por delante de la fuente de Simplicio y la carretera AS-17. Se continúa por la carretera local LL-9, cruzando para ello unas vías de ferrocarril y tomando el camino que cruza el río de Villar. Se entra desde aquí en el concejo de Corvera por los pueblos de La Sota y Solís.
A continuación, se pasa por Cancienes hasta llegar a Nubledo, de ahí a El Portazgo, donde se encuentra la ermita de la Consolación, y tras pasar Los Campos el peregrino llega a Avilés donde enlaza con la ruta de la costa.
El recorrido de la conexión del Camino de la Costa y el Camino Primitivo. - El enlace, entre la vertiente asturiana del Camino de la Costa y el Camino Primitivo, parte de la aldea de Casquita, muy cerca de Villaviciosa, y se adentra entre las montañas en busca de Oviedo siguiendo dos posibles desvíos que confluyen en el alto de la Campa.
No hará falta decir que el enlace entre el Camino de la Costa y el Camino Primitivo discurre por el interior, atravesando orografías que no resultan complejas, pero sí algo más arduas que las que hasta ahora atravesaban los peregrinos que venían siguiendo la línea de costa. Tras dejar atrás Casquita y llegar a San Pedru de Ambás, se abren ante los romeros dos opciones. La primera consiste en seguir el itinerario oficial, mientras que la segunda permite visitar el monasterio de Santa María la Mayor de Valdediós.
Sobra decir que esta opción es la más interesante. En primer lugar, porque el cenobio gozó de gran importancia en la Edad Media y presenta una hermosa factura románica definida por la austeridad de la que siempre hizo gala la orden cisterciense, pero también porque junto a él se encuentra la iglesia prerrománica de San Salvador de Valdediós, apodada el Conventín, precisamente, por su proximidad al gran convento. Se cree que fue levantada en tiempos del rey Alfonso III, y sabemos que a su consagración asistieron siete obispos, lo que da buena cuenta de su relevancia.
Se trata de uno de los edificios más emblemáticos del Arte Asturiano, y destacan en él, además de la ligereza de sus proporciones, sus trabajadas celosías y unas pinturas murales que aún permiten hacerse una idea del esplendor del que pudo gozar este pequeño templo en sus mejores épocas.
Ambos itinerarios, el oficial y el de Valdediós, vuelven a encontrarse en el alto de la Campa. Desde allí, los peregrinos deben dirigirse a Vega de Sariego para continuar después hasta La Pola Siero por una ruta alternativa al tráfico rodado que les llevará por El Castru, Aveno, la ermita de la Virgen de Bienvenida y el puente de Recuna.
La Pola Siero es una de las poblaciones más vivas y bulliciosas de Asturias. Cuenta con una gran tradición gastronómica, y en su calendario figuran fiestas que se encuentran entre las más frecuentadas de toda la comunidad autónoma. Desde allí, sólo restará atravesar El Berrón, Fonciello, el palacio de Meres, San Pedro de Granda, Colloto y el barrio de Cerdeño para desembocar en Oviedo y, ante las puertas de la catedral, comenzar a seguir las sendas del Camino Primitivo.
Entre dos Caminos. - El peso de Oviedo en las peregrinaciones jacobeas fue muy importante desde los inicios mismos del Camino. No era para menos. Además de ser el lugar donde tuvo su trono el rey que descubrió el sepulcro del apóstol y ordenó levantar sobre él lo que fue el primer antecedente de la actual basílica compostelana, se custodiaban en su Cámara Santa importantes reliquias, que quedaron al descubierto en la segunda mitad del siglo XI.
Se custodiaban éstas dentro de una caja de roble, la llamada Arca Santa, que había llegado a Oviedo en el siglo IX tras un largo periplo que se inició en Jerusalén, alrededor del año 614, y concluyó en los dominios de Alfonso II tras pasar por Cartagena, Sevilla, Toledo y el Monsacro. Muchos años después, en 1075, cuando Alfonso VI visitó la vieja capital asturiana, se desveló su misterio.
Acompañaba al monarca una comitiva en la que, según la leyenda, se encontraba el mismísimo Cid Campeador, y aprovechando su presencia en la antigua corte se celebró una solemne ceremonia por la que el Arca quedó abierta y su contenido expuesto ante los ojos de la cristiandad entera.
Se encontraron allí, siempre según las fuentes de la época, huesos de diversos santos, restos del sudario de Jesús -el hoy conocido como Santo Sudario-, espinas de su corona, una sandalia de San Pedro, leche de la Virgen... Todo un arsenal que reforzó la reputación de Oviedo, que había decaído al perder su condición de sede regia, e hizo que se instalara de nuevo en las preferencias de cuantos romeros se planteaban abandonar sus hogares para encaminarse hacia la tumba de Santiago.
Etapa 1 - Casquita - La Pola Siero 21,6 Km. - Desvío frecuente en el camino costero para acercarse a Oviedo, para visitar la Catedral de San Salvador y las reliquias y tesoros de la Cámara Santa. El cambio de dirección se hace en el concejo de Villaviciosa, de camino hacia Gijón, en Casquita (en la bifurcación de la capilla de San Blas), 3 kilómetros después de haber pasado Villaviciosa. Dos visitas del máximo interés están en este entorno: la iglesia de San Juan de Amandi (s. XII), una de las iglesias románicas más singulares y representativas de Asturias. Y, en el valle de Valdediós, el monasterio cisterciense de Santa María, fundado en 1200, junto al pequeño y maravilloso templo prerrománico de San Salvador, conocido como el Conventín y consagrado en 893. Se cruza el río Valdediós y se sigue hasta Camoca.
Desde aquí a La Riega y a Castiellu. La Brimera, La Venta, San Pedru Ambás, la ladera del monte Lloses y Arbazal son los hitos del camino casi hasta llegar al Alto La Campa, que ofrece panorámicas magníficas sobre el apacible valle de Sariego, regado por el río Nora. El descenso a Figares y el camino hacia La Carcavá jalonan la ruta hasta alcanzar Vega, capital del concejo de Sariego, donde se localizan iglesias románicas vinculadas al Camino y donde abre también sus puertas un albergue de peregrinos. Debe prestarse atención a la señalización propia del Camino.
Por la SR-1 se toma rumbo a La Pola Siero, pasando primero por La Venta, Barbechu, La Torre, El Romeru, El Castro, Aveno, La Venta, Vega, El Rayu y El Rebollal. De El Rayu procede una larga tradición de cerámica iniciada a principios del siglo XVIII, y ya desaparecida. En La Pola Siero el camino pasa ante la iglesia parroquial.
Etapa 2 - La Pola Siero – Oviedo 17,1 Km. - De La Pola Siero a El Berrón y por la avenida de Los Campones y de Oviedo, se sale hacia El Carbayal, Fonciello, Meres y Granda, pasando aquí entre la parroquial y el cementerio. Es una zona próxima a polígonos industriales y de carácter marcadamente semiurbano.
El Llugarín jalona el camino hasta la llegada al puente medieval de Colloto, donde el camino se adentra por la calle del Camino Concejil para salir a la N-634 y entrar en Oviedo por Cerdeño y las calles de la Tenderina Alta y la Baja.
De aquí al Campo La Vega, Calle Azcárraga, San Vicente, Corrada del Obispo, Tránsito de Santa Bárbara y Catedral de El Salvador, con la Cámara Santa, destino -con Santiago de Compostela- de las peregrinaciones más importantes de la Edad Media tras las de Jerusalén y Roma.
El devenir de las peregrinaciones fue determinante en el enriquecimiento demográfico y cultural de Oviedo, así como en la expansión de sus servicios y su transformación de ciudad regia y eclesial en urbe de algún modo universal.




























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