DONDE IR DE VACACIONES.


Descubre el Camino Primitivo, la primera ruta de peregrinación. -
Corrían los primeros años del siglo IX cuando el obispo Teodomiro, responsable de la diócesis de Iria Flavia, en el confín más occidental del Reino de Asturias, acudió a la corte ovetense para trasladar una noticia importantísima a su rey.


Un ermitaño había visto en el bosque de Libredón unas extrañas luces que señalaban un sepulcro donde, según todos los indicios, yacían los restos del apóstol Santiago. El monarca, Alfonso II, quiso trasladarse con su séquito a contemplar el hallazgo con sus propios ojos y ordenó levantar en el lugar un templete funerario que puso bajo la encomienda de una comunidad de monjes.


Eso es lo que cuenta la leyenda. El descubrimiento de la tumba de Santiago, cabe advertirlo, no le venía nada mal al rey en un momento en el que necesitaba aplacar las revueltas internas y consolidar la guerra de reconquista que tenía abierta con los musulmanes. Si un siervo del Señor había elegido como última morada los territorios asturianos, tenía que ser porque éstos se encontraban bendecidos por la gracia divina. En consecuencia, los de dentro debían estar unidos y los de fuera tenían razones para preocuparse y dar por frustradas las expectativas de su invasión.


El recorrido del Camino de Santiago Primitivo. -
El Camino Primitivo, a su paso por Asturias, puede distribuirse en siete etapas, aunque éstas admitan tantas subdivisiones como los peregrinos quieran, gracias a la suficiente oferta de albergues y alojamientos que permiten tomarse un descanso cuando los pies se fatiguen. La ruta discurre en sentido único hasta la cuarta etapa. Una vez allí, los caminantes tendrán dos opciones: continuar hasta Pola de Allande, tal y como marca el itinerario oficial, o tomar la llamada variante de Hospitales, en cuyo caso se aconseja pernoctar en Campieḷḷu o en Bourres.


Se cree que el tramo de Hospitales -así llamado por las ruinas de los establecimientos para peregrinos que en él se conservan- formó parte del recorrido original del Camino Primitivo, aunque su extrema dureza, con pendientes muy pronunciadas que atraviesan tierras completamente despobladas, hizo que paulatinamente los peregrinos optaran por dirigirse a Pola de Allande. Quienes decidan seguir esta ruta disfrutarán de un entorno magnífico en el que la naturaleza se manifiesta en todo su esplendor, aunque es imprescindible tener una buena forma física. La variante de Hospitales vuelve a unirse en el trazado oficial en Montefurado, a unos ocho kilómetros de Berducedo.


Ésa fue, por tanto, la primera ruta jacobea de la que se tiene noticia en la Historia, y ese recorrido conforma lo que conocemos hoy como Camino Primitivo.


Las fuentes históricas no son muy fiables y no existen datos que permitan concretar cuál fue el itinerario exacto que siguió el rey asturiano. Parece lógico que él y los suyos se encaminasen hacia aquel remoto rincón de la Gallaecia siguiendo la calzada romana que unía Lucus Asturum (la actual Lugo de Llanera) con Lucus Augusti (Lugo), y que enlazaran allí con la que llegaba hasta Bracara Augusta (Braga) atravesando Iria Flavia (Padrón).


Un itinerario que no sólo sigue fielmente los pasos que Alfonso II habría dado en su calidad de primer peregrino hacia la tumba del apóstol, sino que ha sobrevivido manteniendo las esencias de las peregrinaciones primigenias. Eso explica que suscite el interés de un número cada vez mayor de romeros que lo eligen para encaminarse, al estilo de los romeros medievales, hacia la lejana Compostela.


El último confín de la cristiandad. -
El primer Camino de Santiago discurría, pues, por los territorios del Reino de Asturias, erigido en el último reducto de la cristiandad en un tiempo en el que los musulmanes ocupaban la mayor parte de la Península Ibérica. El hecho de que cubriera el trayecto entre la sede regia, Oviedo/Uviéu, y el último confín del mundo conocido -Compostela, en el finis terrae- añadía a su condición de ruta de peregrinación un fuerte valor simbólico. Esa carga histórica y sentimental se continúa manteniendo en nuestros días, aunque por razones distintas. Quienes conocen bien los itinerarios jacobeos, no dudan en señalar que el Camino Primitivo, con sus 321 kilómetros, es el que mejor ha sabido conservar las esencias que rodeaban a los antiguos caminantes que abandonaban sus hogares para ir en busca de la tumba de Santiago. Esa aseveración, que es cierta, puede explicarse a partir de factores geográficos, económicos y sociales.


De Oviedo/Uviéu a Grandas de Salime, la ruta recorre lo que vendría a ser la franja central del suroccidente asturiano, cruzando los concejos de Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Allande y Grandas de Salime.


Se trata de un área de la región con orografía compleja que dificultó hasta tiempos muy recientes el desarrollo de las infraestructuras y que, por tanto, permaneció un tanto apartada de la zona central de la comunidad autónoma, donde se concentra el grueso de la población merced a una potente industrialización y un auge creciente del sector servicios. Así, las tierras de ese particular "fin del mundo" que atraviesa el Camino Primitivo han mantenido su vinculación con la agricultura y la ganadería y conservado en buena medida el entorno de sus villas y sus aldeas, caracterizado por un paisaje agreste y de gran belleza que puede presentar dificultades mínimas para los caminantes menos avezados, pero que regala a cambio una experiencia tan singular como inolvidable por algunos de los rincones menos conocidos de Asturias.


Las piedras que hablan. -
El Camino Primitivo nace a las puertas de la catedral de Oviedo/Uviéu, un templo de planta gótica en el que se dan cabida varios estilos arquitectónicos y donde, además de su única torre, destaca por derecho propio la Cámara Santa, construcción prerrománica que fue capilla palatina de Alfonso II. Se conservan en ella las cruces de la Victoria y de los Ángeles, verdaderos emblemas de la comunidad autónoma y de la ciudad -que las llevan en sus respectivos escudos-, y también el Arca Santa, donde se custodiaban numerosas reliquias, entre ellas el Santo Sudario, que hicieron de Oviedo/Uviéu una plaza fuerte de la cristiandad en el Medievo. La Cámara Santa experimentó una importante ampliación en los siglos del románico. Eso la privó de su fábrica prerrománica original, pero a cambio la dotó de otro de sus más importantes tesoros: un soberbio apostolado que algunos han querido atribuir al Maestro Mateo, escultor del compostelano Pórtico de la Gloria.


También se adscribe al románico la talla de El Salvador, en el lado sur del transepto catedralicio, ante la que muchos peregrinos dan por iniciado su viaje hacia Santiago por razones obvias. En los primeros pasos nos regalará joyas como las termas romanas de Santa Eulalia de Valdunu y la capilla de los Dolores, en Grau/Grado, cuya sencillez exterior esconde unas exuberancias churriguerescas casi inverosímiles. A su vera, el palacio de los Miranda-Valdecarzana y la muralla medieval, reconstruida recientemente, dan fe de la importancia que llegó a tener la villa moscona, cuyo mercado dominical continúa siendo uno de los más famosos y frecuentados de Asturias.


La catedral es sólo el primero de los hitos patrimoniales que nos deparará una ruta que, aunque destaca más por sus atractivos naturales y paisajísticos que por su bagaje monumental, cobija hallazgos artísticos ante los que sería imperdonable pasar sin detenerse.


El monasterio de San Salvador de Cornellana aúna románico y barroco en medio de un paraje propicio al descanso y fue uno de los cenobios más relevantes del norte peninsular, como se deduce de su grandeza y de su privilegiada ubicación. Muy cerca, en las llamadas Casas del Puente, tuvo lugar la batalla en la que Ramiro I consiguió hacerse con el trono de Oviedo/Uviéu tras vencer a su contrincante Nepociano, en lo que sería un episodio fundamental en el devenir del Reino de Asturias. La colegiata de Salas, una villa con inequívoco sabor medieval, tiene factura gótica y en su interior destaca el soberbio mausoleo del inquisidor Fernando de Valdés, quien llegó a presidir el Consejo Real de Castilla y fundó la Universidad de Oviedo/Uviéu.


El cenobio, en estado de abandono y cuya historia se adorna con múltiples leyendas, cuenta con una excepcional iglesia románica y un bello claustro barroco, y, sobre todo, cobija en su interior un soberbio Cristo al que los expertos consideran una de las mayores joyas que dejó la Edad Media a su paso por el noroeste peninsular.


El palacio de los Cienfuegos de Peñalba, encaramado sobre las casas de Pola de Allande, es uno de los mejores ejemplos de edificios nobiliarios adscritos al barroco rural que se pueden contemplar en la región. La cima del puerto del Palo aún acoge los restos del embalse romano que le dio nombre, y donde se dice que un grupo de brujas celebraron el último aquelarre del que ha quedado constancia documental en Asturias.


Hay que dejar atrás Tinéu para encontrar otra de las sorpresas más sugerentes del Camino Primitivo. Se trata del monasterio de Santa María la Real de Oubona. Para llegar hasta él hay que desviarse unos cuatrocientos metros de la ruta, pero el pequeño esfuerzo tiene recompensa.


Muy cerca se halla el pueblo de Montefurado, un enclave singular que debe su nombre a las explotaciones auríferas que por estos pagos abrieron los romanos. Estos protagonizan, a su vez, el último gran hito del Camino Primitivo.


Para llegar a él los peregrinos habrán de pasar el lugar de Buspol -donde se guarda una de las campanas más antiguas de la región- y salvar el hermoso embalse de Salime, pertrechado tras una presa que esconde un soberbio mural de Joaquín Vaquero Turcios. En el pueblo de Castro resiste al tiempo y las inclemencias el admirable Chao Samartín, donde las viviendas prerromanas y las ruinas de lo que fue la mansión romana del llamado "señor de Grandas" dan fe de la importancia que estos parajes hoy arrinconados tuvieron en los siglos dorados del Imperio. Unos pocos kilómetros al Oeste, el puerto del Acebo marca la entrada en tierras de Galicia.


Itinerario y etapas del Camino Primitivo. -
El Camino de Santiago Primitivo va desde Oviedo/Uviéu al Puerto del Acebo con un total de 145,6 km (141,9 km por la variante de los Hospitales).


Etapa
1: Oviedo - Grado 26 Km. -
La primera etapa del Camino Primitivo une la ciudad de Oviedo/Uviéu con la villa de Grau/Grado, a lo largo de 25,62 km que discurren por los concejos de Oviedo, Las Regueras y Grado. Es un recorrido sin grandes dificultades, que en sus primeros kilómetros, tras abandonar la capital asturiana, discurre por las estribaciones del monte Naranco, en un transitar más o menos llano, que encuentra sus principales incidencias más adelante, con un fuerte descenso entre Llampaxuga y Lloriana y después con la ascensión hasta Taraniellu, en Las Regueras, y la posterior bajada hacia Premoñu, iniciándose a continuación un recorrido de nuevo prácticamente llano que conduce a la capital del concejo de Grau/Grado.


El Camino de Santiago circula en buena medida por carreteras asfaltadas, aunque existe un porcentaje significativo de recorrido por sendas de tierra, grava u hormigón. Es una etapa variada, en la que se atraviesan ciudades como Oviedo/Uviéu y Grau/Grado al principio y final del recorrido, respectivamente, así como un buen puñado de pequeñas aldeas y pueblos, como Llampaxuga, Lloriana, Taraniellu, Premoñu o Peñaflor, siendo abundantes también los tramos en los que la ruta jacobea discurre por un entorno netamente natural, especialmente en el concejo de Las Regueras.


El Patrimonio Cultural es muy rico en este itinerario, que se inicia junto a la catedral de Oviedo/Uviéu, declarada en 2015 Patrimonio Mundial por la UNESCO por su vinculación al Camino de Santiago, distinción que ya previamente, en 1999, había alcanzado la Cámara Santa, como parte integrante del conjunto de arquitectura prerrománica de Oviedo. Atraviesa el Camino parte del conjunto histórico ovetense, para pasar a continuación a discurrir por el ensanche decimonónico de la capital asturiana, en el que se conservan buenos testimonios de la arquitectura residencial del siglo XIX, netamente burguesa.


También pasa el Camino cerca del antiguo Hospicio Provincial de Oviedo/Uviéu, obra señera de la época ilustrada. Más adelante, una vez dejada atrás la ciudad de Oviedo/Uviéu, se adentra la ruta jacobea en un entorno rural, en el que abundan pequeñas capillas e iglesias, como las de Llampaxuga, Lloriana o Premoñu, y las construcciones tradicionales propias del medio rural asturiano, entre las que sobresalen los hórreos y paneras, muy abundantes por ejemplo en la localidad de Peñaflor, en el concejo de Grado, sita ya a poca distancia de la capital moscona, final de la etapa y en la que existe un casco histórico de notable interés, presidido por el Palacio de Valdecarzana, Bien de Interés Cultural y destacado ejemplo de la arquitectura nobiliaria asturiana de época moderna.


Muchas son, obviamente, las referencias históricas relativas al paso de peregrinos por esta ruta en época medieval y moderna. En Oviedo/Uviéu existieron varios hospitales de peregrinos, entre los que destacaba el de San Juan, fundado en 1096 a escasos metros de la catedral. En el concejo de Las Regueras se tiene constancia de la existencia de una alberguería en L'Escampleru, con origen en el siglo XIV, y de sendos hospitales de peregrinos en Premoñu y Peñaflor, ya en el límite con el concejo de Grado, en cuya capital se localizaba el Hospital de Nuestra Señora de las Candelas, ya documentado en el siglo XVI.


Etapa
2: Grado - Salas 21,9 Km. -
Esta etapa del Camino Primitivo discurre entre las capitales de los concejos de Grau/Grado y Salas, los dos municipios por los que se circula durante los 22,51 km que comprende el recorrido.


Es una etapa que en su primer tramo afronta la ascensión hasta el alto del Fresno, que se realiza de manera muy tendida, desde la villa de Grau/Grado hasta las inmediaciones del santuario del Fresno, a lo largo de 4,5 kilómetros aproximadamente, salvándose en esa distancia un desnivel de unos 300 metros, intensificándose la subida de manera notable en el tramo inmediatamente anterior a la llegada al alto. A continuación, se inicia el descenso hacia el río Narcea, en Cornellana, y después se vuelve a ascender, mucho más ligeramente, hasta alcanzar la villa de Salas.


El recorrido se realiza por caminos de asfalto u hormigón en su mayor parte, aunque hay un tercio del itinerario que aún discurre por pistas de tierra o grava. Junto a las capitales concejiles que marcan el comienzo y final de la etapa, el Camino de Santiago atraviesa numerosas pequeñas aldeas y pueblos, como Acebéu, Doriga, La Rodriga, Llamas, Villazón o Casazorrina, así como la gran villa de Cornellana, en la que se asienta el monasterio de San Salvador, uno de los grandes conjuntos patrimoniales de Asturias, incluido en 2015 por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial como elemento vinculado al Camino Primitivo de Santiago.


Muy numerosos son los testimonios del patrimonio cultural en esta etapa, tanto en lo relativo a grandes ejemplos de arquitectura religiosa y civil de época medieval y moderna, como las iglesias románicas de Santa Eulalia de la Doriga, Santiago de Villazón o la colegiata de Salas, como en lo que tiene que ver con muestras de la arquitectura tradicional y popular asturiana, muy abundantes en las pequeñas aldeas por las que discurre la ruta jacobea, en las que será posible admirar grandes hórreos y paneras, lavaderos, fuentes y pequeños puentes de factura tradicional. Las dos capitales de concejo presentes en la ruta, Grau/Grado y Salas, cuentan con sendos conjuntos históricos declarados Bien de Interés Cultural y en los que existen numerosos ejemplos de buena arquitectura, así como espacios públicos (plazas, paseos, parques) de notable interés.


En esta etapa hay abundantes referencias al paso de peregrinos hacia Compostela en época medieval y moderna. En la villa de Grau/Grado existió tradicionalmente un hospital de peregrinos, documentado desde el siglo XVI, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Candelas, siendo anteriores las noticias relativas al hospital de San Juan de Leñapañada o Villapañada, a poca distancia de la villa moscona, y ya citado a principios del siglo XIII. Ya en Salas, existió tradicionalmente una hospedería en el monasterio de san Salvador de Cornellana que atendía a los peregrinos, ya citada a finales del siglo XV. En la capital del concejo existió un hospital dedicado a San Roque, del que aún se conserva su capilla, ya documentado a comienzos del siglo XV.


Etapa
3: Salas - Tinéu 19,4 Km. -
Esta etapa, que discurre entre las capitales de los concejos de Salas y Tinéu, tiene una longitud total de 19,73 km. La distribución de los mismos en cuanto a la tipología del firme, es muy equilibrada, ya que 6,5 kilómetros se hacen por arcenes de carreteras asfaltadas mientras que 5,88 km circulan por sendas de tierra y 6,76, por pistas de grava. Se circula en una progresiva ascensión, más pronunciada al inicio de la etapa, entre la villa de Salas y la localidad de Porciles, pasando desde este punto a presentar el recorrido un perfil muy estable, con pocas incidencias, hasta el final de la ruta.


Los dos grandes núcleos urbanos del recorrido, las villas de Salas y Tinéu, cuentan en ambos casos con interesantes testimonios del patrimonio cultural, manifestados en numerosas casonas, palacios urbanos, iglesias y capillas, que jalonan los conjuntos históricos de las dos localidades.


Se trata de localidades de honda tradición jacobea, al igual que ocurre con muchos de los pequeños pueblos y aldeas por los que discurre el Camino de Santiago en esta etapa, caso de Porciles, Bodenaya, La Espina o El Pedregal. El paso del concejo de Salas al de Tineo marca el inicio de la transición hacia una arquitectura tradicional de fuerte personalidad, manifestada de manera evidente en la cubierta de los edificios, que progresivamente sustituye la teja por la losa de pizarra.


La historia jacobea es muy rica en este territorio. Ya en la villa de Salas consta la existencia en época moderna de un hospital de peregrinos, dedicado a San Roque, del que aún se conserva su capilla. También se conoce la existencia de dos establecimientos de auxilio al peregrino en La Espina, uno de los cuales remontaría sus orígenes nada menos que al año 883, lo que le convierte en uno de los albergues u hospederías más antiguos de todo el mundo jacobeo. Ya en el concejo de Tineo, también se documenta la existencia, en época medieval, de un hospital en la primera localidad del municipio que atraviesa el Camino, La Preda. Igualmente, existió una Casa del Hospital en El Pedregal.


La villa de Tinéu, por último, tuvo una importancia estratégica dentro del recorrido del Camino Primitivo asturiano, tanto que el rey Alfonso IX llegó a disponer hacia 1222 que los peregrinos habían de pasar por esta población, capital en la Edad Media de una amplia demarcación territorial que incluía buena parte del occidente asturiano, las llamadas Asturias de Tinéu. En esta localidad existió un hospital de peregrinos, bajo la advocación de Nuestra Señora de Mater Christi, ya documentado en el siglo XIII y que se mantuvo en pie hasta el siglo XIX.


Etapa
4: Tinéu - Pola de Allande 27,9 Km. -
Etapa de 27,46 km que discurre por los concejos de Tineo y Allande, enlazando las capitales de ambos municipios. Es un recorrido que se realiza de manera mayoritaria por sendas de tierra y grava (algunas de trazado paralelo a modernas carreteras locales o autonómicas).


En la primera parte del itinerario, se asciende desde Tineo hasta el alto de Piedratecha, salvándose en cinco kilómetros un desnivel de unos doscientos metros, para iniciar a continuación un fuerte descenso de unos 300 metros en tres km, manteniéndose después un recorrido sin grandes incidencias hasta la subida final, en el límite entre Tineo y Allande, del alto de Lavadoira, desde el que se inicia una bajada acusada hacia la villa de Pola de Allande.


Esta etapa se adentra plenamente ya en el ámbito occidental asturiano, caracterizado por sus construcciones con cubierta de pizarra y por pequeñas aldeas que jalonan el itinerario jacobeo, caso de Vil.lal.luz, Vega del Rey, Campiel.lu, Bourres, Porciles o Ferrói, todos ellos pequeños núcleos de dedicación agrícola y ganadera, en los que perviven numerosos edificios tradicionales y elementos patrimoniales de interés, como pequeñas capillas e iglesias. Entre los núcleos de población, el Camino discurre entre praderías y zonas arboladas, siendo frecuente que la ruta esté flanqueada por muros de piedra colocada en seco.


Destaca entre el patrimonio cultural de la etapa el monasterio de Santa María la Real de Obona, sito a pocos metros de la ruta oficial, y que es uno de los hitos del Camino Primitivo asturiano, tanto que incluso el rey Alfonso IX ordenó en 1222 que este lugar fuera parada obligatoria de la ruta de peregrinación a Compostela. Las villas de Tinéu y Pola de Allande atesoran, igualmente, notables testimonios de arquitectura de interés, sobresaliendo en la capital allandesa el palacio de los Cienfuegos, que domina la población desde el alto en el que se localiza.


Las referencias documentales indican que el Camino de Santiago tuvo una importancia trascendental en la configuración del territorio por el que discurre esta etapa. Muchos pueblos deben su existencia y su configuración al paso de la ruta jacobea por ellos. Ya se ha citado el desvío de la ruta impuesto en 1222 para hacer obligatorio el paso de los peregrinos por Oubona.


Además, la primera mención a un hospital de peregrinos de todo el Camino de Santiago se relaciona con el hospital de Villarmil, situado en el pueblo de Bourres, y ya citado en un documento de 883. En Pola de Allande existió también un hospital de peregrinos, sito en el lugar de Cimadevilla, próximo al palacio de los Cienfuegos.


Variante de los Hospitales
: Salas – Bourres. -
Esta etapa responde a una propuesta de realización del Camino Primitivo si se toma la variante de Los Hospitales, entre los concejos de Tineo y Allande, dividiéndose entonces el recorrido en dos tramos, éste entre Salas y Bourres y uno siguiente entre esta localidad y Berducedo, prosiguiendo ya a continuación el Camino por un único recorrido entre Berducedo y el límite con Galicia, en el alto del Acebo.


El recorrido comprendido en la presente etapa está descrito en los capítulos dedicados a las etapas Salas-Tineo y Tineo-Pola de Allande. Comprende un recorrido de 32 kilómetros, por los concejos de Salas y Tineo. El itinerario mantiene un perfil netamente ascendente desde la salida de la villa de Salas hasta el alto de La Espina, en el límite de los dos municipios. A partir de aquí, pasa a ser más estable, volviendo a producirse un ascenso significativo, pero más corto desde la villa de Tineo hasta el alto de Piedrafita, desde el que ya se inicia un descenso suave hasta la localidad de Bourres, final de la etapa.


En Bourres se documenta la existencia del primer albergue de peregrinos del Camino de Santiago, en el año 883, habiéndose recuperado en los años 1990 la tradición hospitalaria de este pueblo gracias a un albergue localizado en las antiguas escuelas. Más de la mitad del itinerario de esta etapa (en torno a los 14 km) discurre por pistas de tierra y grava, mientras que el firme asfáltico está presente en algo más de 10 km.


Bourres – Berducedo
:
Segunda etapa de la variante de los Hospitales, en la que el Camino propiamente se interna en este recorrido por la sierra de Fonfaraón, en el límite entre los concejos de Tineo y Allande. Se salva en este recorrido un desnivel de más de 500 m entre el pueblo de La Mortera y el alto del hospital, junto a las ruinas del histórico hospital de Fonfaraón, pero debe destacarse que se trata de un camino natural muy lógico, que evita fuertes pendientes ascendentes, salvo en tramos muy concretos, aprovechando ejes axiales y subidas a media ladera, con lo que en la práctica, hasta llegar al punto más elevado en el alto del Palo, serán muy frecuentes los tramos prácticamente llanos o de muy escasa inclinación.


Es el paisaje natural el gran protagonista de esta etapa, caracterizada por un recorrido de varios kilómetros en plena montaña, sucediéndose los picos que se salvan a media ladera, el paso por camperas y algunas lagunas, siempre rodeado de amplísimas vistas del paisaje occidental asturiano, en ocasiones sobrecogedor por su amplitud y fisonomía. El camino de los Hospitales cuenta con una larguísima historia, siendo frecuentes los restos arqueológicos localizados en sus inmediaciones, muchos de ellos procedentes de antiguas explotaciones mineras romanas, como la corta de La Freita, de espectacular visión desde la senda jacobea.


A lo largo del recorrido de los Hospitales se sucede el paso junto a restos de los antiguos establecimientos de asistencia y auxilio al peregrino, de época medieval. Así, se flanquearán las ruinas del hospital de Paradiella, el de Valparaíso (a los pies del alto de Santiellos y del Pico Cimero), el de Fonfaraón (en la actualidad cabaña ganadera, situado en la línea de cumbres de la sierra de Fonfaraón, al pie del alto del Hospital, en la divisoria entre los municipios de Tineo y Allande) y las del hospital de la Freita (cerca del collado de El Estreitín, próximo a la gran corta minera de época romana de La Freita).


Etapa
5: Pola de Allande - Berducedo 17,4 Km. -
Etapa de 17,41 km que discurre íntegramente por el concejo de Allande. Es un recorrido corto pero intenso, en el que se salva la subida al alto del Palo, para iniciar a continuación, tras un brusco descenso inicial, el camino hasta la localidad de Berducedo ya de manera más relajada.


La subida al Palo supone salvar, en los ocho kilómetros que median entre este hito y Pola de Allande, un desnivel de unos 600 metros de altitud, realizándose esta ascensión por un paisaje sorprendente, que permite adentrarse al poco de dejar atrás la capital allandesa en un marco completamente natural, en el que la frondosa vegetación, los cursos de agua y una senda flanqueada en ocasiones por espléndidos muros de cierre realizados a base de piedra en seco (que, en ocasiones, sirven para contener pedreros que parecen precipitarse sobre el propio Camino de Santiago) contribuyen a configurar uno de los recorridos más hermosos de las rutas jacobeas asturianas, desde luego muy diferente al paisaje de la alternativa existente para salvar el alto del Palo, el Camino de los Hospitales.


Esta etapa es sumamente natural y ello tiene su correspondencia en el propio firme de la ruta, que en su abrumadora mayoría discurre por pistas de tierra y grava, siendo muy escaso (no llega a los tres kilómetros) el ámbito que discurre por asfalto u hormigón. En cuanto al patrimonio cultural, una vez dejada atrás Pola de Allande, el camino discurre por un entorno netamente natural, en el que apenas unas pocas caserías aisladas jalonarán el Camino de Santiago hasta sobrepasar el alto del Palo. Después de esta cima, se inicia un recorrido más suave en el que se sucederán las pequeñas poblaciones de Montefurado, Lago y Berducedo, en las que hay numerosos ejemplos de la arquitectura típica de la zona, de sólidas estructuras, compacta y con cubiertas de pizarra, destacando elementos como la capilla de Montefurado, o las iglesias de Lago y Berducedo, flanqueadas en ambos casos por tejos centenarios.


Este tramo tan intrincado de la ruta jacobea contó desde época medieval con una tupida red de puntos de asistencia al peregrino, destacando entre ellos los hospitales existentes en Montefurado (del que aún se conserva la capilla), Lago y Berducedo.


Etapa
6: Berducedo - Grandas de Salime 19,8 Km. -
Etapa de 20,08 km que discurre por los concejos de Allande, Grandas de Salime y, durante unos pocos metros, por Pesoz. La mitad del recorrido se realiza por firme de asfalto, especialmente en la segunda mitad de la etapa, mientras que el resto se transita por sendas de tierra y grava.


El itinerario parte de la villa de Berducedo, llegando al poco al pueblo de A Mesa, ya en el concejo de Grandas de Salime, tras el que se inicia un recorrido por sendas y pistas de tierra, realizándose una primera ascensión pronunciada nada más pasar esta segunda localidad, adentrándose el camino, después de dejar atrás la pequeña capilla de Buspol, por el extenso ámbito natural que bordea el embalse de Grandas de Salime, el gran hito paisajístico de la etapa.


A lo largo de bastantes kilómetros se discurre entre plantaciones de pinos y otras especies, con espectaculares vistas al embalse y al salto de Grandas, por el que se llegará a pasar tras una larga bajada de unos ocho kilómetros de duración, en algunos puntos muy intensa, tanto que llegó a ser famosa en la Edad Media por su peligrosidad, siendo muchas las leyendas y relatos que se centraron en este duro tránsito, que tenía en la Ponte de Salime (en la actualidad bajo las aguas del embalse) uno de sus elementos más significativos. Una vez pasado el embalse se inicia una ascensión tendida de más de cinco kilómetros hasta la capital de Grandas de Salime, la villa del mismo nombre, circulándose en su mayor parte por el arcén de la AS-14.


Es ésta una etapa en la que apenas se pasa por poblaciones, salvo las citadas más arriba, con lo cual el predominio absoluto es del paisaje y del embalse de Grandas, bajo el que yacen los restos de la antigua población de Salime. Los pueblos de Berducedo, A Mesa, el caserío de Buspol y la villa de Grandas de Salime, mantienen buenos ejemplos de la arquitectura del suroccidente asturiano. Los mejores ejemplos del patrimonio cultural los encontramos en las iglesias de estas poblaciones, destacando la colegiata de San Salvador de Grandas de Salime, al final del recorrido. Antes, se pasará por uno de los más significativos ejemplos del patrimonio industrial de Asturias, el salto de Salime.


Las referencias al paso de peregrinos por este itinerario son abundantes desde la Edad Media. En Buspol aún se conserva la capilla vinculada al antiguo hospital de peregrinos, documentado en época moderna como casa-alberguería que hundía sus raíces en la Edad Media, al igual que la que existía en el pueblo, hoy anegado por el embalse, de Salime. También existió un hospital en la villa de Grandas, citado en la documentación del siglo XVI pero sin duda de fundación anterior, localizado en las cercanías del actual museo etnográfico, a la entrada de la población, conservándose aún su edificio.


Etapa
7: Grandas de Salime - Puerto del Acebo 13,1 Km. -
Última etapa del Camino Primitivo en Asturias, que discurre íntegramente por el concejo de Grandas de Salime, desde su capital hasta el límite provincial con Lugo, en el alto del Acebo. El recorrido, de apenas 13,19 km, se realiza en continua ascensión, tendida y no muy pronunciada (salvo en la subida final al alto), salvándose en la distancia un desnivel de unos 600 m.


Se discurre en su mayor parte por sendas de tierra o grava, siendo escaso el porcentaje de caminos asfaltados (sólo 2,91 km del total). Se atraviesan las pequeñas poblaciones de Cereixeira, Castro, Xestoselo y Penafonte, y entre ellas amplios espacios naturales, en los que es frecuente que el camino discurra entre auténticas galerías vegetales, muy agradables de pasear.


El patrimonio cultural está formado en su mayor parte por pequeñas capillas (como las de Malneira y Padraira), iglesias parroquiales de gran interés como la de Penaseita, y buenas casonas típicas de la arquitectura tradicional de la zona. Destaca, igualmente, en el pueblo de castro, el gran yacimiento arqueológico del Chao Samartín, declarado Bien de Interés Cultural en 2014 y al que se vincula un moderno centro de interpretación en el que se expone buena parte de las piezas de interés localizadas en las distintas excavaciones arqueológicas realizadas en el castro.


Las referencias históricas al paso de peregrinos se centran en los hospitales que les dieron auxilio durante la época medieval y moderna. Está documentada la existencia de un hospital en Cuiña, justo antes de alcanzar el alto del Acebo y del que nada resta en la actualidad.


Tras pasar el alto del Acebo, el Camino Primitivo se adentra en la provincia de Lugo, siendo su siguiente gran parada la localidad de A Fonsagrada.

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