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Luvaridae.- Luvarus imperialis.- El emperador.- Única especie del género Luvarus que a su vez es el único encuadrado en la familia Luvaridae, es un pez marino del orden Perciformes, especie cosmopolita distribuida por aguas tropicales y subtropicales de todos los océanos.

COMO RECONOCERLO.- Se ha descrito una longitud máxima de 1,8 m. Longitud común 1,50 m y un peso máximo publicado de 150 kg. Radios blandos dorsales 20; Radios suaves anales 18; Vértebras 22. El inicio de la aleta dorsal se va desplazando progresivamente hacia atrás conforme el pez crece. Cuerpo alargado, ovalado, fuertemente comprimido, ahusando a una base delgada de la cola; cabeza alta, comprimida, perfil del frente convexo; ojos bajos, detrás de una boca horizontal y pequeña; una sola aleta dorsal continua, larga, baja, el origen en medio-cuerpo; aletas dorsal y anal sin espinas en adultos (dorsal del juvenil con 2 espinas); aleta anal parecida a y debajo la dorsal; aletas pélvicas diminutas; aletas pectorales largas y puntiagudas; la aleta caudal semicircular y grande, con una quilla grande y dos quillas pequeñas en su base; piel áspera que está cubierta por espinas diminutas; juveniles con las aletas dorsal y anal más alta y con las bases más largas, las aletas pélvicas muy largas, en individuos diminutos. Azul metálico a gris por encima, costados y vientre plateados con reflejos rosados, manchas oscuras indiferenciadas sobre los 2/3 superiores del cuerpo; anal y cola roja, pectorales rojos a amarillentos; dorsal roja en la parte frontal, negra en la parte posterior; juveniles con manchas oscuras grandes y densas sobre el cuerpo y aletas dorsal y anal.

REPRODUCCIÓN.- Tiene una alta fecundidad, se describió el caso de un adulto de los más grandes que contenía 47 millones de huevas, que por supuesto abandonan y no muestran estrategias de cuidado de la prole. El desove comienza al final de la primavera y dura todo el verano.

QUE COME.- Se alimenta principalmente de medusas, pequeños peces, ctenóforos y otros animales planctónicos gelatinosos.

DONDE VIVE.- Se puede encontrar en cualquier lugar del océano, tanto en la superficie como en aguas profundas. Oceánico y epipelágico. Aparentemente solitario. Se encuentra en el Atlántico, Índico y Pacífico: en aguas templadas y tropicales. Atlántico occidental: Estados Unidos y del Golfo de México. Atlántico oriental: Bergen, Noruega a Madeira y las Azores, incluyendo el Mediterráneo occidental; al oeste del cabo, Sudáfrica. Pacífico occidental: Japón, Australia y Nueva Zelanda. Pacífico Oriental: Oregon, Estados Unidos a Chile

INDICACIONES PARA LA PESCA.- La mejor época de pesca comprende los meses de Abril a Noviembre. Se pesca con redes, palangres de superficie, sedal y curricán de altura. Hoy lo pescaremos con esta ultima arte descrita.

CURRICÁN DE ALTURA.- La pesca de curricán de altura es posiblemente una de las pescas más deportivas que existe debido al ejercicio que hay que desarrollar durante la lucha contra nuestro contrincante. Se buscan oponentes de gran tamaño, entendiendo como tal peces de a partir de los diez quilos de peso en adelante. Dependiendo de las costas que frecuentemos capturaremos diferentes especies. En el Mediterráneo se captura con esta modalidad atunes y albacoras. En el Atlántico peninsular y en las islas Canarias además se capturan llampugas de gran tamaño, petos y los míticos marlins.

EQUIPO.- Esta pesca requiere de embarcaciones bien pertrechadas de material: como mínimo deberemos llevar seis equipos de curricán de altura con cañas y carretes de cincuenta libras. Además, para una correcta pesca deberemos tener montados los tangones que son separadores de líneas que permiten pescar con más cañas y además levantan los señuelos para que naveguen en la superficie. También será imprescindible una silla de combate.

Dependiendo de a qué especie queramos tentar, usaremos unos señuelos u otros. Los señuelos tipo peces artificiales con babero se usan para la captura del atún y las albacoras. Sin embargo, utilizaremos pulpos artificiales para el marlin o el peto.

VELOCIDAD.- Una característica fundamental de la pesca de curricán de altura es la velocidad, pues estos grandes depredadores quieren siempre “mucha marcha”, de modo que la velocidad mínima son ocho nudos. Esto supone además una ventaja para el pescador, pues puede recorrer mucha más distancia en acción de pesca, pudiendo rastrear más zonas durante una jornada que si fuera a los cuatro o cinco nudos a los que se pesca en el curricán costero.

A CUANTAS MILLAS.- La distancia de la costa a la que se pesca es algo relativo, pues no depende tanto de la distancia de la costa como de la profundidad de la zona. Los grandes depredadores nadan junto a las grandes corrientes submarinas para no consumir mucha energía en sus largos desplazamientos, y suben a la superficie a comer animados por el bullicio del motor del barco. En zonas como las islas Canarias se puede pescar a escasas millas de la costa, ya que se encuentran cercanos los veriles de los 1000 o 2000 metros de profundidad. Sin embargo, en el Mediterráneo hay zonas donde para conseguir estas profundidades hay que hacer más de cincuenta millas de ida y otras tantas de vuelta.
La pesca de altura garantiza combates serios e inolvidables. Un combate contra un buen atún o un gran marlin es una aventura digna de narrar a nuestros nietos. Es muy importante que se prodigue y popularice la captura y suelta en esta modalidad de pesca, pues es sinónimo de garantía de continuidad de este deporte.