CANGREJO DE PINZA ROJA O DE MANGLAR

Quiero dedicarle una breve introducción a los cangrejos de manglar, y qué mejor forma de hacerlo que mediante esta especie que fue una de las pioneras en introducirse en el acuarismo español. Se trata de Sesarma bidens, conocido vulgarmente como cangrejo rojo de manglar, cangrejo de pinzas rojas o cangrejo tomate.

Habitualmente se hace frecuente encontrar a este animal en comercios especializados en acuariofilia, incluso a precios bastante asequibles si lo comparamos con otros crustáceos. Se trata de una especie procedente de regiones tropicales del Océano Índico, donde habita principalmente desembocaduras de ríos caudalosos, bosques de manglar situados en el litoral o regiones de selva inundadas. Es en estos ecosistemas laberínticos, formados por las raíces aéreas de los mangles y un lecho inundado turbio y de aguas lentas donde estos cangrejos habitan por cientos o miles, excavando en el fango en busca de alimento.

Se trata de animales gregarios, que forman grupos que giran en torno a machos territoriales que defienden una parcela del suelo. Por lo general no son agresivos, y solucionan sus disputas con pequeñas escaramuzas o mediante exhibiciones postulares. Sin embargo presentan un par de pinzas bien desarrolladas, capaces de ejercer una fuerza considerable. Esto les sirve para poder escapar de algunos ataques de depredadores y para conseguir su alimento. Su cuerpo es ovalado, con la típica forma de los cangrejos marinos.
Unas patas más o menos largas y robustas y unos ojos saltones completan su anatomía. Estos ojos pedunculados les permiten ver por encima del agua o el fango cuando están camuflados. Su comportamiento es esquivo, tratando de evitar cualquier encuentro con un objeto animado a su alrededor (lo cual incluye a sus cuidadores). Ante cualquier movimiento correrán a esconderse en el agua o entre la maraña de troncos o raíces más cercana. Su coloración frontal es rojiza, con las puntas de las pinzas de color marfil pálido. El resto de las patas y la zona dorsal del caparazón son partes más oscuras, marrones o parduzcas para camuflarse mejor entre el fango, los troncos o la hojarasca.

Su reproducción en cautividad es imposible ya que necesitan pasar por aguas marinas o salobres para desarrollarse en sus primeras etapas de vida, cuando eclosionan y pasan a ser larvas de vida natatoria. Los ejemplares de los comercios son adultos capturados en su medio natural. Dado que pueden tolerar diferentes rangos de salinidad en el agua, algunos acuaristas aditan con sales el agua de sus acuarios. Su temperatura óptima de mantenimiento ronda los 25ºC, no debemos olvidar que se trata de una especie de cangrejo tropical.

Su dieta es omnívora y aprovechan cualquier aporte de alimento que les provee la naturaleza (carroña, trozos de pescado, marisco muerto, plantas en descomposición, fruta...). En este sentido su mantenimiento es muy sencillo. Las necesidades del acuario, para recrear de forma medianamente decente su ecosistema son las siguientes: requieren un acuaterrario con dos fases bien delimitadas, una parte acuática no demasiado profunda, y otra emergida, compuesta por rocas, fango, troncos y raíces entretejidas y algunas plantas naturales. Es importante facilitarles el acceso a esta segunda zona de la forma más natural posible.
No es necesario contar con un sistema de filtrado del agua si vamos a mantenerla con abundantes plantas sumergidas, ya que éstas harán de filtros biológicos. La oxigenación del agua tampoco es un factor decisivo, ya que estos cangrejos llevan una vida más terrestre que acuática y mientras el ambiente tenga cierto grado de humedad será suficiente. Lo que sí es muy aconsejable es que cuenten con los ya citados troncos y raíces por los que trepar y bajo los que puedan excavar sus túneles, para lo que les será necesario un lecho blando. El agua debe ser dura, con abundantes sales minerales para su correcto crecimiento. Debemos llevar especial atención también a los cierres del acuaterrario ya que son hábiles escapistas que aprovecharán cualquier brecha para huir.

COMO RECONOCERLO.- Típica forma de cangrejo ovalado, con caparazón algo aplanado. Pinzas prominentes no muy exageradas. Ojos saltones. Alcanzan 3,5-4 cm de diámetro.El color más sobresaliente en esta especie es el rojo (pinzas, patas) aunque también presenta partes marrones (zona dorsal posterior), vientre blanquecino o color crema, puntas de las pinzas color hueso y algunos tonos azulados en regiones ventrales y cabeza negra o marrón intenso. Los machos presentan pinzas más gruesas y de un rojo muy intenso, mientras que las hembras tienen pinzas pálidas y reducidas. Otra diferecnia sexual es visible en la zona del pleon (la "cola" en cangrejos de río, que en esta especie se reduce a una especie de "compuerta" en la zona ventral posterior que les llega hasta la mitad del cuerpo). En los machos el pleon es triangular y estrecho, mientras que en las hembras es redondeado y ancho ya que ahí es donde albergará los huevos.

REPRODUCCIÓN.- Presentan las siguientes diferencias sexuales; los machos son más robustos que las hembras teniendo las pinzas de un rojo mas intenso que éstas. No obstante la manera más fiable de diferenciarlos se encuentra en el pleón (abdomen), justo en la parte inferior del caparazón. Este pleón en las hembras tiene forma semicircular y en los machos es mucho más estrecho presentando una forma similar a la de un triángulo isósceles. Esto se debe a que la hembra guarda en el pleón los huevos temporalmente hasta el momento de la eclosión de éstos mientras que el macho sólo lo utiliza para proteger su aparato reproductor.

Especie difícil de reproducir en acuario. Difícil en cautividad principalmente por su fase larvaria. Las larvas de estos cangrejos necesitan condiciones de agua diferentes a las de los adultos, desarrollándose en agua salda con una concentración aproximada de 27 g/l. La hembra lleva los huevos (unos cientos) en el abdomen durante tres semanas (momento de la eclosión). Su alimentación está basada los primeros días en infusorios y rotíferos, para después pasar a nauplios de pequeños crustáceos (artemia salina, cyclops, etc). Su crianza a escala comercial es económicamente inviable. Los ejemplares que se comercializan son capturados en su entorno natural. Esperanza de vida: de 2 a 4 años

QUE COME.- Es una especie omnívora que aceptará cualquier tipo de alimento ya que en la naturaleza son carroñeros oportunistas que aprovechan tanto detritos vegetales en descomposición como cadáveres de animales. Podemos suministrarles papillas o concentrados de verduras, marisco, trocitos de pescado, escamas para peces o tabletas de fondo, etc.

DONDE VIVE.- Su distribución se centra en el Océano Índico (India, Indochina, Singapur, Tailandia, etc.) y en numerosas islas en ecosistemas litorales de manglar, junto a las desembocaduras de los ríos, zonas que están sometidas a mareas constantes. En estos lugares encontramos las raíces de los mangles y un lecho arenoso o fangoso bastante turbio.

EL ACUARIO.- Es necesario mantener una calidad excelente del agua para albergar a este cangrejo en nuestros acuarios, ya que no tolera el exceso de contaminantes (nitritos, amonio, metales pesados...). Por otra parte tolera amplios rangos de salinidad, desde agua dulce hasta salada pasando por salobre. La dureza y el pH deben ser elevados (no tolera aguas ácidas o blandas y necesitan aportes importantes de calcio y yodo), en torno a 7-8 de pH y mayor de 10º Gh.
Tendremos el acuario acondicionado de tal forma que sea imposible que escapen o se introduzcan por el filtro (son escapistas innatos). Podemos mantener parejas de distintos sexos en tanques de alrededor de 50 litros. Mantener varios machos juntos en el mismo tanque producirá peleas y conflictos territoriales. Debe haber una zona emergida, a ser posible con arena, troncos y rocas. En la zona sumergida es recomendable instalar raíces o troncos finos de mangle que simulen su habitat, así como un lecho de grano fino o arena. Soportan temperaturas de hasta 28ºC pero su óptimo está en 24-25ºC. Además de todo esto, debemos proporcionarles refugios, bien mediante rocas que formen cavidades, bien mediante troncos y ramas enrevesadas que sólo les permitan el paso a ellos (esto es esencial durante la muda).

Se pueden mantener en acuarios con peces no muy grandes que no sean cíclidos o peces globo de gran tamaño, porque se los comerían. Se pueden mantener parejas en acuarios de 40 litros. Los acuarios deben presentar zonas elevadas en las que los Sesarma bidens puedan salir fuera del agua. El acuario también debe presentar numerosos refugios. El acuario debe estar bien cerrado porque estos cangrejos son propensos a las fugas.

Hay que ofrecerle suficientes refugios para que puedan mudar su caparazón y crecer. En la fase de muda están muy blandos e indefensos y pueden ser presa fácil, incluso de los peces más pacíficos. Para endurecer el nuevo caparazón es muy importante calcio y el yodo (se puede introducir algún objeto que haya estado previamente en agua con sal marina, o en caso de emergencia, aplicar un suplemento de yodo). El filtrado es también muy importante, porque estos cangrejos son muy sucios. El decorado ha de permitir que pueda salir a la superficie sin dificultades.

Condiciones del agua, pH 7.5 -8.2 y dureza media e incluso alta (5ºd-20ºd) ya que necesita calcio para formar su exoesqueleto, especialmente en la época de la muda. Pueden llegar a vivir en aguas saladas o salobres (densidad 1.010-1.012). Muy tolerante con las diferentes condiciones del agua, pero no soportan las altas concentraciones de amoniaco, nitritos ni nitratos; de ahí, la importancia de la regularidad en los cambios parciales de agua. Como otros crustáceos soportan mal el cobre que puede llegar a ser letal para estos crustáceos, por lo que debe de evitarse el uso de abonos o medicamentos que lo contengan.

El Sesarma bidens es totalmente omnívoro y aceptará prácticamente cualquier alimento de los habituales en acuario. Vegetales (calabacín, pepino, espinacas, etc.), así como escamas y cualquier tipo de alimento preparado. También es carroñero, como todo crustáceo, y si algún pez muere en el acuario dará buena cuenta de su cadáver. En ocasiones suelen picotear algunas plantas de acuario, especialmente aquellas en descomposición y tiene predilección por Lilaeopsis brasiliensis: si dispone de esta planta en el acuario, no mostrará interés por las otras plantas.

Su reproducción en cautividad es prácticamente imposible. Las hembras portan los huevos en el pleon varias semanas tras el apareamiento, momento en el cual liberan a las larvas, que tienen una fase natatoria en alta mar. Esta necesidad de agua salada y su fase libre (diminuta por otra parte) hacen que su cría en acuario sea inviable, por lo que los ejemplares que encontramos en comercios han sido, con toda seguridad, capturados del medio natural.

Los Sesarma bidens son muy pacíficos. No suelen molestar a sus compañeros de acuario a no ser que estén muy hambrientos. Conviven perfectamente con los de su propia especie. Les gusta salir del agua a tomar el aire y si tienen la oportunidad de escaparse no dudarán en fugarse.
Los machos son territoriales y lucharán entre ellos, a menudo hasta la muerte; por lo que es conveniente tener un solo macho si se trata de un acuario pequeño, o dos si es grande. Aparte de picotear las plantas de vez en cuando, le gusta desenterrarlas, quedando flotando en la superficie.
 La muda tiene lugar una vez cada dos meses, durante 6 meses. En esta fase el color de su nuevo caparazón será más claro o más oscuro de lo habitual hasta que se endurezca de nuevo. Andará más escondido por su vulnerabilidad, y evitar así ser una presa fácil.
De carácter pacífico, este cangrejo puede convivir con cualquier especie que no deprede crustáceos, como botias o peces globo.