CANGREJO AUTÓCTONO

Es un artrópodo decápodo con un cuerpo cubierto por un caparazón (exoesqueleto) de consistencia dura, gracias a las impregnaciones de sales de calcio.
El cuerpo del cangrejo se presenta fragmentado en dos porciones una anterior o cefalotórax y otra posterior o abdomen. En la parte anterior se incluyen la cabeza y el tórax separadas por el denominado "surco cervical". La parte anterior del caparazón se prolonga en una extensión denominada "rostro" a cuyos lados se insertan los ojos. La boca se encuentra situada en la parte ventral de la cabeza y está rodeada de patas (maxilípedos) que auxilian al animal en la conducción y discriminación del alimento que habrá de ingerir a través del orificio bucal.

El cangrejo autóctono de nuestros ríos tiene 5 pares de patas (pereiópodos) insertadas lateralmente en la zona ventral del cefalotórax. El primer par de patas tiene unas pinzas muy desarrolladas y utilizadas para capturar su alimento. Los dos siguientes pares de patas tienen tambien unas pinzas pero de un tamaño considerablemente más pequeño y los dos pares últimos de patas poseen una uña. A excepción del primer par, todo el resto del conjunto de patas lo emplea, principalmente, para moverse. Al final del rostro se insertan, en la parte anterior, las denominadas antenas (más largas) y las anténulas (más cortas). Este conjunto de apéndices sensoriales constituye su órgano del equilibrio.

Su sistema respiratorio está fundamentado en unas branquias que aloja en dos camaras dispuestas a ambos lados de la cavidad del cefalotórax.
El abdomen está formado por seis segmentos, en cada uno de los cuales se pueden encontrar un par de apéndices (pleópodos). El último par de estos apéndices birrámeos está muy desarrollado y junto al segmento final del telson forma una potente aleta natatoria caudal. El discreto aparato digestivo del cangrejo de río concluye en un ano localizado en la parte ventral del telson.

La diferenciación sexual entre machos y hembras se establece gracias a las diferencias existentes en los orificios sexuales que se abren en las partes basales de las últimas patas locomotoras de los machos y en los dos primeros pares de pleópodos que se modifican como órganos copuladores y, por tanto, son mayores que los demás tambien en los machos. En las hembras los orificios sexuales están en el tercer par de patas locomotoras y los pleópodos están reducidos o ausentes en el primer par y en el segundo par no se aprecian cambios.

REPRODUCCIÓN.- El acoplamiento reproductivo se produce poco antes de la hibernación y la hembra con una puesta de entre 40 y 80 huevos colocados bajo el abdomen y fijados en sus pleópodos los protege hasta la siguiente primavera, momento en que los huevos eclosionan.
Su desarrollo y crecimiento se realiza por medio de mudas, en las cuales el cangrejo se libera de su caparazón o exuvia, aumentando su tamaño. Este proceso lo repite cinco o seis veces durante el primer año. Posteriormente el número de mudas disminuye para concluir con dos mudas en los machos y una en las hembras durante la edad adulta. el cangrejo autóctono vive un periodo medio de seis o siete años, si bien hay ejemplares que han llegado a superar los diez años.

QUE COME Y SUS COSTUMBRES.- El hasta hace bien poco tiempo Autropatamobius pallipes come de todo: macroinvertebrados, larvas de anfibios, pequeños peces, carroña, plantas acuáticas, algas, etc. Pero este comportamiento, digamos tan poco "ético", se ve censurado por los predadores que persiguen al cangrejo que, por cierto, tampoco son desdeñables: insectos coleópteros y odonatos, peces, aves y mamíferos como la nutria.
Sin embargo la principal causa de el decaimento poblacional del cangrejo de río y el origen de todos los males que le han conducido hasta su status de especie en "peligro de extinción", arrancan de una enfermedad fúngica conocida como afanomicosis, producida por un hongo de grupo de las saprolegnias denominado Aphanomyces astaci, cuya presencia en España se detectó, fehacientemente, allá por los finales de la decada de los setenta.
Este hecho singular no debe hacer olvidar que las canalizaciones, la construcción de presas y su regulación de caudales, la contaminación de las aguas y la pesca furtiva tambien han perjudicado a nuestro ya maltrecho cangrejo. para colmo de males, la fuerte tradición cangrejera de nuestro país indujo a promover las repoblaciones con otros cangrejos que pretendían ser sustitutorios del nuestro, como es el caso del cangrejo de río americano: Procambarus clarkii. O la del tambien procedente de Norte America: pacifastacus leniusculus, hoy ampliamente distribuido en numerosos tramos del río Duero.

DONDE VIVE.- Nuestro cangrejo de río no es realmente muy exigente en cuanto a los requerimientos del hábitat que le es preciso para vivir, no obstante agradece las aguas ricas en sales de calcio y cantidades de oxígeno disuelto en el agua comprendidas entre 3 y 12 mg/l le bastan, siendo también bastante amplio el margen de temperaturas que soporta (Entre 8,5 y 22ºC). Con todo el cangrejo puede ser un buen indicador de la calidad ambiental de nuestros ríos.
Se localiza en zonas con escasa velocidad de la corriente de agua, con fondos de naturaleza variable, si bien prefiere en más ocasiones los fondos de grava. Es un animal que huye de la luz y por tanto se oculta entre la vegetación riparia, en agujeros excavados en los taludes de las orillas y bajo las piedras. Como consecuencia de ello la mayor actividad la despliega durante la noche y permanece activo desde la primavera hasta el otoño, hibernando el resto del año en sus escondrijos preferidos.
Pinzas lisas (Fig. 2)
CLAVE DE RECONOCIMIENTOS.- Como complemento aclaratorio se incluye una clave dicotómica que facilita la distinción entre las diversas especies de cangrejos que se pueden observar en los ríos españoles (Basada en Forest, 1979; según Arrignon, 1985 y Gaudioso et al., 1987. Extraída de la tesis doctoral de Gil Sánchez, J.M., 1997. Universidad de Granada):
* Con un espolón interno en el carpopodito (Artejo) anterior al de las pinzas; ver 2
Sin espolón › ver 3
Sin espolón (Fig. 3)
* Pinzas lisas, parte dorsal del abdomen con manchas marrones.: Orconectes limosus
Pinzas rugosas y sin manchas en el abdomen: Procambarus clarkii
* Con solo una cresta postorbital: Autrapotamobius italicus
Con dos crestas postorbitales › ver 4
Con 2 crestas (Fig. 4)
* Pinzas estrechas y más/menos alargadas: Astacus leptodactylus
Pinzas fuertes › ver 5
Pinzas fuertes (Fig.5)
* Parte media dorsal del rostro dentada: Astacus astacus
Parte media dorsal no dentada: Pacifastacus leniusculus