VAMOS A PESCAR TORDO OCELADO Y TORDO VERDE

TORDO OCELADO o TORDO DE ROCA Symphodus ocellatus.- Es una especie de peces de la familia Labridae en el orden de los Perciformes. Los machos pueden llegar alcanzar los 12 cm de longitud total. Se encuentra en el Mediterráneo, el Mar Negro y el Mar de Azov.

COMO RECONOCERLO.- Este pez presenta el cuerpo muy comprimido lateralmente y de forma ovalada, con la cabeza corta terminada en un hocico poco pronunciado. Puede alcanzar los quince centímetros de longitud.
Las hembras son pardo amarillentas, con el vientre blanquecino o plateado, lucen en los costados listas verdes y rosadas, con una banda blanca que va desde el opérculo a la cola, y a ambos lados de la cabeza tienen líneas amarillas, verdes o azules.

Los machos tienen una librea más contrastada: tienen el cuerpo verde, naranja o pardo, con dos bandas oscuras longitudinales y numerosas manchas azuladas; la cabeza presenta listas rojas y verdes y las aletas tienen reflejos anaranjados.
Ambos sexos presentan una mancha ocelada sobre la parte superior del opérculo, de color marrón orlado de amarillo o naranja en las hembras y azul orlada de rojo en los machos. Es fácil de identificar gracias a esta mancha.

Las confusiones entre las diversas especies de Symphodus son bastante habituales. En este caso la mancha ocelada sobre el opérculo y una segunda mancha pequeña negra en medio del pedúnculo caudal (donde coinciden el cuerpo y la cola), sirven como rasgos distintivos.

REPRODUCCIÓN.- Estos peces, cuando se reproducen, construyen un nido con algas del género Cystoseria. Una vez hecho el nido, la hembra pone los huevos y el macho se queda cerca custodiándolos. Los machos son de mayor tamaño que las hembras y de crecimiento más rápido. Pueden cambiar de sexo. Es frecuente que los individuos cambien de sexo a lo largo de su vida. Se reproducen entre abril y julio. Construyen diversos nidos de algas y después de la fecundación los machos quedan vigilando las puestas.
Alcanzan de 12 a 15 centímetros. Edad máxima reportada: 5 años

QUE COME.- Son carnívoros. Tienen predilección por los pequeños invertebrados que viven en los fondos, como moluscos, gambas, gusanos, etc. Se alimentan de diversos invertebrados marinos.

DONDE VIVE.- Vive normalmente cerca de rocas y zonas con algas. Lo podemos encontrar hasta los 30 metros de profundidad, a pesar de que habitualmente no rebasa los 15 m. Es un pez propio del Mediterráneo y del Mar Negro. También se puede encontrar en el mar de Azov. Se Distribuye en el Atlántico oriental: en todo el Mediterráneo, Mar Negro y el Mar de Azov.

CURIOSIDADES.- El término ocellatus hace referencia a la mancha que lo hace tan fácil de identificar y que recuerda a un ojo. Estas manchas hacen que los depredadores piensen que los Symphodus ocellatus tienen un ojo en la cola y que están siempre alerta.

TORDO VERDE Labrus viridis.- Es una especie de pez de la familia Labridae en el orden de los Perciformes. Los machos pueden llegar alcanzar los 47 cm de longitud total. Es hermafrodita La reproducción se produce entre el invierno y la primavera, cuando más cerca de la costa se encuentra. Come anélidos y crustáceos. Es un pez solitario que se apoya en las rocas para descansar. Se encuentra desde Portugal hasta el Marruecos. También en el Mediterráneo y el Mar Negro.Se captura con trasmallos y volantín. No se encuentra en la Lista Roja de la UICN. Tiene una carne con muchas espinas pero es buena para hacer sopas.

COMO RECONOCERLO.- Pez de cuerpo alargado y fusiforme, con la cabeza alargada (la longitud de ésta es igual o superior a la altura máxima del pez). Mide entre 35 y 45 centímetros. Tiene los labios carnosos y la mandíbula extensible. La aleta dorsal, como en todos los lábridos, es alargada, con radios espinosos en la parte anterior y blandos en la posterior. La cola es ancha y redondeada. La coloración es muy variable, pues depende de factores como el hábitat, la edad o el sexo: los juveniles a menudo son de color verde en el dorso y amarillo en la parte ventral, aunque también pueden ser de color granate o anaranjado. Presentan numerosos puntitos blancos ya menudo con una franja longitudinal blanca. Los grandes machos suelen tener un color más uniforme, marrón rojizo.
Los ejemplares más jóvenes se pueden confundir con los juveniles de Labrus merula, aunque estos últimos suelen tener las puntas de las aletas de color azul. La manera más fiable de distinguirlos es fijarse en la forma de la boca.

RESUMIENDO.- Es este un pez de cuerpo oval, con la boca ancha y levemente protráctil. Sus mandíbulas están bien surtidas de dientes agudos y caninos, además, presenta tres placas de dientes faríngeos. Los ojos son un poco ovalados. Es de coloración verdosa o parda anaranjada con el vientre blanquecino. Los flancos suelen tener una línea longitudinal blanca. Puede alcanzar los 45 centímetros de longitud corporal.

REPRODUCCIÓN.- Son hermafroditas proterogínicos, por lo que todos los individuos maduran primero como hembras y después, al alcanzar cierta edad o tamaño, se convierten en machos.
Se reproduce entre el invierno y la primavera. Los huevos, más densos que el agua y adhesivos, se desarrollan en 4-5 días, y los machos construyen nidos y los vigilan. Como el mero, el tordo verde es un animal protógino, es decir, que nace siendo hembra y se convierte en macho con la edad. Normalmente, los ejemplares menores de 27 cm siempre son hembras, y los mayores de 38 cm, machos.

QUE COME.- Se alimenta de invertebrados y pequeños peces. Se alimenta de animales bentónicos, principalmente anélidos, crustáceos, equinodermos y moluscos, que tritura con unos dientes planos que tiene dentro de la faringe.

DONDE VIVE.- Generalmente sobre fondos rocosos en las cercanías de las praderas de posidonias, entre los 2 y los 50 metros de profundidad. Los ejemplares juveniles viven en las praderas de Posidonia a una profundidad de hasta 50 m, donde nadan lenta y suavemente, con ondulaciones de la aleta dorsal y utilizando las aletas pectorales y ventrales como remos. Los ejemplares más grandes viven en los fondos rocosos, siempre a más de 15 m de profundidad.
Es un pez solitario. Su zona de distribución comprende el Mediterráneo, el mar Negro y el Atlántico oriental entre Portugal y Marruecos.
Este pez es tímido y distante. Sin embargo, cuando reposa, lo hace tumbándose de lado entre la posidonia o sobre las rocas. En ese momento, es muy fácil acercársele.

INDICACIONES PARA LA PESCA.- Pesca, sedal, nasas, redes.
No tiene importancia la pesca comercial, los pescadores artesanales no obstante los capturan usualmente en pesca de bajura con trasmallos
En la pesca deportiva desde la costa, se les captura normalmente en roquedales costeros y en espigones artificiales, con cañas de largas carrete pequeño con línea del 30, con un solo anzuelo del 4 al 6, usando como cebos gusanos; rosca, coreano, etc., mejillones, pulgas de mar.
En la pesca desde embarcación, naturalmente en fondos rocosos, pescando al volatín o chambel, con los mismos cebos que desde costa. 

Es la pesca submarina no requiere de una técnica especial y es relativamente fácil de pescar, ya que enseguida asoma el hocico. Se captura a la caída  al acecho e incluso al vuelo, cualquier forma es buena. Si se asusta, irá a su agujero o se esconderá entre las posidonias.
En realidad, esta especie no presenta algunos de los alicientes habituales que podemos encontrar en los peces más codiciados, como sería el caso de la lubina, la dorada, el dentón y otros de este porte. Pero también es cierto que un buen tordo verde (pinto), de 2 ó 3 kg. de peso, es capaz de presentar una feroz aunque corta batalla, y de poner nuestro equipo a prueba. Y es que, para pescarlo, necesitamos un equipo ligero, adecuado a la captura de lábridos. 

La mayoría de la gente que se dedica de alguna manera a perseguir esta especie, lo suele hacer con equipos de fondo, de lance semipesado o de rock-fishing, según dónde pesquen. Sin embargo, mi preferencia es completamente distinta, pues yo apuesto por pescarlos a boya; eso sí, con el adecuado calado para poner el cebo en el sitio correcto.
Con esto, me refiero a que, si bien el pinto es un pez de fondo, no se encuentra a ras de éste, sino que merodea cerca de las piedras, se adentra en las grietas, vaga mezclado entre las algas o al amparo de los bosques de laminaria.

Por tanto, una carnada suspendida cerca del fondo, tiene más posibilidades de ser detectada por nuestro pez, que si la dejamos tendida sobre el lecho marino.
El tordo verde es un pez curioso, de natación lenta y sosegada, que recorre sin prisa su territorio y ramonea sobre las piedras. Este dato también nos da la pista de lo que busca: principalmente crustáceos blandos, entre los que se encuentran quisquillas, camarones y pequeños cangrejos. Por cierto, un cebo excelente lo constituyen los trozos de cangrejo, especialmente si es blando.

Suele ser un pez solitario, aunque a menudo lo vemos, sobre todo los ejemplares jóvenes, nadando junto a otros lábridos o pequeños espáridos. En ocasiones, también, entra y sale constantemente de los repliegues y las cuevas del fondo, en las que duerme y se refugia, pero que no hace suyas con carácter permanente como lo haría, por ejemplo, un mero. Es decir, que el hecho de localizar un pinto en una grieta, no nos garantiza que vaya a estar ahí al día siguiente, al estilo de los serránidos de fondo.

Desde los roquedos costeros, desde un espigón, desde la misma orilla de la mar siempre que el fondo sea de piedra y algas, encontraremos tordos verdes. No necesitamos apenas profundidad, pues esta especie se desenvuelve a veces en muy poco agua y bastan un par de brazas para dar con buenos ejemplares.
Pero también hay que apuntar que los grandes especímenes son cada vez más raros en aguas someras, sobre todo si éstas están sometidas a la presión habitual que el hombre ejerce en la inmensa mayoría de nuestras costas. A no ser que demos con una cala virgen o poco frecuentada, donde podremos reencontrarnos con los grandes pintos en muy poco agua.

De no ser así, conviene buscarlos a 4, 5 ó 6 brazas , con un aparejo fino y bien lastrado. Recuérdese que la picada del pinto no es muy violenta y que conviene clavarlo por sus gruesos labios para evitar que se trague la carnada, cosa que ocurre con frecuencia si no estamos atentos para propinar un rápido cachete.
Por eso conviene utilizar anzuelos finos, de pata larga y rectos, que evitarán, al menos en parte, ser ingeridos enteros y quedar alojados en la entrada de las vísceras del pez.
Respecto a los cebos, ya hablamos de los cangrejos (enteros los menores y a trozos el resto), pero son igualmente efectivos camarones y quisquillas y, por supuesto, anélidos marinos.

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